Cémex y Holcim deberán responder por contaminación del río Tunjuelo

Podrían pagar multas de hasta $2.500 millones por explotar de manera irregular el suelo y el agua del río.

El secretario de Ambiente, Juan Antonio Nieto, anunció fuertes medidas sancionatorias contra las empresas que han explotado de manera irregular el suelo y el agua del río Tunjuelo. La Administración Distrital abrió proceso sancionatorio a Cemex, Holcim y la Fundación San Antonio por utilizar sus cauces sin concesión, y por incurrir en conductas contra el recurso hídrico bogotano.

Estas empresas de explotación minera, deberán detener sus actividades, por modificar el lecho del río Tunjuelo, por la pérdida de su cauce y por la afectación de sus acuíferos y aguas subterráneas.

Además de esta medida preventiva de suspensión de actividades, la Secretaría inició un proceso sancionatorio ambiental, que según la normatividad podría acarrearles multas de hasta $2.575 millones diarios (5.000 salarios mínimos mensuales legales vigentes diarios), y cierres temporales o definitivos.

Estas empresas deberán responder por dos cargos impuestos por la entidad ambiental, uno por utilizar el agua y el cauce del Tunjuelo sin la correspondiente concesión o permiso, y el segundo por incurrir presuntamente en las conductas que atentaron contra el recurso hídrico.

El cese de actividades se mantendrá hasta que se compruebe que las sociedades den solución a todos los impactos ambientales, al igual que garanticen la estabilidad del suelo y tengan todos los permisos ambientales para ejercer la actividad minera.

"En Bogotá existen 107 predios dedicados a la explotación y transformación de minerales para construcción, de los cuales, sólo siete son legales. Con el cierre de estas empresas continuamos con nuestra política de preservación de los recursos naturales. La industria minera entrará en cintura a las buenas o a las malas", manifestó Escalante.

Desde 1950, el río Tunjuelo ha sido víctima de la indiscriminada explotación minera, la cual modificó el lecho del cuerpo de agua; es decir causó un cambio en su rumbo original por tres movimientos artificiales de las empresas mineras. Así lo logró demostrar la Secretaría de Ambiente al analizar la cartografía del Instituto Geográfico Agustín Codazzi y varias fotografías aéreas tomadas desde la década de los 50.

La explotación por parte de Cemex, Holcim y la Fundación San Antonio ha generado profundas excavaciones, que han variado el equilibrio del terreno. Grietas, hundimientos y deslizamientos se han presentado a raíz de esto.

"El daño ambiental causado por el desarrollo irresponsable y desordenado de la actividad minera es irreparable y tratar de resarcir el perjuicio causado al Tunjuelo tomará muchos años y grandes inversiones que deben ser asumidas por quienes explotaron los recursos naturales sin conciencia", puntualizó Nieto Escalante.