Leonardo Donoso lidera la creación del área metropolitana de Bogotá

Chía será exclusivamente residencial

Con la entrada en vigencia del nuevo POT en el municipio, su alcalde pretende consolidar la zona urbana y dar más altura a las construcciones. Además, asegura que adelanta proyectos la descongestión vial del municipio.

Leonardo Donoso es presidente del Comité de Integración Territorial, que reúne a más de 22 municipios de Cundinamarca. / Cristian Garavito

Con la entrada en vigencia del nuevo Plan de Ordenamiento Territorial (POT) en Chía se pretende aumentar el área urbana en el municipio, con el fin de convertirlo en zona residencial. Para ello, señala su alcalde, Leonardo Donoso, fueron delimitadas a 298 hectáreas las zonas de construcción de vivienda y se replanteó la construcción de nuevas vías, con lo que parte de la avenida Boyacá, la autopista Norte y la futura ALO se extenderán hasta su población. Asimismo ha sido planteada la construcción de la avenida El Ferrocarril y la ampliación de la carrera Séptima, con lo que se pretende descongestionar a Bogotá y a Chía.

¿Qué se ha conseguido desde la implementación del POT?

Lo primero que se logró fue acabar con la incertidumbre jurídica y la especulación inmobiliaria que había. La gente creía que haríamos edificios de 10 pisos. Por otro lado, se logró tener una visión clara para los próximos 12 años. Antes éramos un municipio turístico y cultural; hoy lo seguimos siendo, pero con la vocación residencial.

¿Qué es lo más complicado de volver a Chía residencial?

Lo más difícil es romper las brechas de los intereses particulares y del poder en cada una de las entidades territoriales, ser capaces de integrar los territorios y entregar el pedacito de cada uno para lograr un beneficio general.

¿Han hecho algún acuerdo para descongestionar las vías?

Con Cota, que hoy está en proceso de ordenamiento, estamos gestionando una articulación vial para algunos trazados regionales, lo que nos permite que en algunos procesos, como Ciudad Río, comencemos a crecer. Es un tema tan importante que hace algunos días estuvimos reunidos con el alcalde de Cota, organizando un proyecto que va a solucionar el tema del tráfico en el corredor Mosquera-Chía. En otro proceso, estamos trabajando para que la ANI pueda incluir la nueva variante a nuestro municipio en el proyecto de 4G Acceso Norte.

Y en cuanto a la ALO...

Vienen varias vías, y a partir de esa armonización vamos a permitir que la ALO ingrese a parte de Chía, como la Boyacá y la autopista Norte. En el POT también quedaron planteadas la avenida El Ferrocarril y la ampliación de la carrera Séptima. La única vía que ya está adjudicada y en construcción es la ampliación de la autopista Norte y la troncal de los Andes. En cuanto a la ALO, se estaría adjudicando a inicios de 2018. Lo de la troncal del Río ya tiene factibilidad en la ANI. Se podría estar iniciando obras a mediados de 2018.

¿Estarán listas las vías para suplir las necesidades de las personas que lleguen al municipio?

Para el municipio tenemos la troncal de los Andes, que es una realidad. En estructuración están la troncal del Río y la del Darién, que se podrán financiar una vez se dé viabilidad a los planes parciales. A esto se sumará la ampliación de otras vías que permitirán descongestionar el municipio.

¿Cómo se plantea el plan de expansión urbana?

A través de la edificabilidad. Vamos a consolidar una ciudad para financiar las obras de desarrollo. Propiamente, se quiere consolidar la zona urbana, no expandirla mucho, generarle una mayor densidad y no mucha ocupación, para concentrar la ciudad y darle un poco de altura. Lógicamente, con este desarrollo buscamos que los que tienen construcciones en altura entreguen espacio público y además financien parte de las iniciativas que tenemos.

¿Cómo se preservará la estructura ecológica?

Lo más importante es el río Bogotá, el río Frío, los cerros orientales y occidentales, la planeación del Plan de Ordenamiento de la Cuenca alta (Pomca) del río Bogotá, la conservación de suelos agrológicos y el mecanismo a través de un acto de la consecución de espacio público efectivo. Tenemos que identificar los suelos agrológicos para conservarlos en la ruralidad.

¿Qué pasa con las zonas inundables?

Tuvimos que identificar las fallas geológicas o de derrumbe, que van desde la hacienda Hato Grande hasta el sector de Almaviva y el hipódromo de los Andes. Toda esa parte quedó rural, pero muchas personas que tienen esas tierras, como la Universidad de la Sabana, lograron radicar proyectos antes de que entrara en vigencia el POT y por derechos adquiridos pudieron construir, pero quienes no lograron radicar sus proyectos no lo van a poder hacer.

¿Qué pasará con las construcciones en los cerros?

Después de los 2.700 metros no se puede construir ni parcelar. Hay espacios que ya están parcelados y ocurre lo mismo que con las zonas de riesgo. Todas las personas que tienen predios en los cerros, por mucho, van a poder construir una vivienda. El único con derecho a construir en la parte occidental es el resguardo indígena, que es un territorio independiente y tienen una normatividad diferente, pero el resto no va a poder fraccionar los terrenos. Ese es el litigio que tiene Pedro Gómez en Sindamanoy, y es que no va a poder construir por el tema de la conservación de la estructura ecológica principal.

¿Cómo garantizarán la cobertura de servicios públicos?

La zona urbana los tiene garantizados, pero las zonas de expansión urbana tienen un componente: es un territorio que hoy es rural. Por eso la CAR deberá hacer un estudio para determinar si se puede construir. Segundo, de acuerdo con el índice de ocupación, hay que determinar las vías que ya están previstas dentro del Plan de Ordenamiento, la entrega de cesiones que van para el espacio publico, y con parte de la plusvalía y las cargas se tiene que determinar quién va a construirlas y cómo se van a instalar los servicios públicos. Si no hay disponibilidad, no pueden construir.

¿Qué buscan con el área metropolitana de Bogotá?

Buscamos que la normatividad sea un reflejo de la realidad social. Necesitamos más leyes que sean acordes con nuestro desarrollo. Por eso, con el tema de la metropolización necesitamos que a la Gobernación de Cundinamarca se le garantice los mismos derechos que al Distrito Capital, para romper ese esquema de que Bogotá nos va a manejar. Trabajamos en un proyecto de modificación de la Ley 388, para que se nos permita la construcción del área metropolitana y en el tema de anualidades fiscales, para mejorar la ejecución presupuestal. Nosotros necesitamos más leyes que sean acordes con el desarrollo.