Concejal Javier Palacio responde a "improperios" en su contra

Dijo que la recusación presentada, con la que frenó el cupo de endeudamiento, no surgió de un capricho personal.

Concejal Javier Palacio.
Concejal Javier Palacio.

El pasado 17 de julio en desarrollo de la sesión plenaria en la cual se iniciaba la discusión en segundo debate del proyecto de cupo de endeudamiento, proyecto que fue aprobado por la comisión de hacienda y crédito público en primer debate, el concejal Javier Palacio recusó a los 9 concejales que dieron su voto positivo a dicha iniciativa.

“La razón de tal acción no surgió de un capricho personal, de un mero ejercicio ocioso e irracional de oposición que buscara a través de una maniobra dilatoria frenar la aprobación del proyecto. Tampoco tenía la intención mezquina de impedir la discusión del cupo de endeudamiento o la actitud maliciosa y pendenciera de impedir el desarrollo del sur de la ciudad para frenar las aspiraciones presidenciales del señor alcalde y mucho menos la animadversión que profeso al Gobierno Distrital, la razón de tal acción fue un ejercicio de responsabilidad”, señaló el concejal Palacio.

Criticó al concejal Sanguino porque según él, “en un uso muy personal de la semántica”, lo señaló de mezquino.

“El ejercicio de recusar que propicie el día de la plenaria del cupo de endeudamiento fue un ejercicio de responsabilidad con Bogotá y con mis votantes. La actual Administración Distrital ostenta dentro de sus virtudes una estrategia funcional y sumamente eficaz, que es satanizar a sus opositores los cuales cocinan en el pailón de la izquierda (por que ante nuestra incredulidad la izquierda también cuenta con un pailón), menospreciar los argumentos de sus detractores sindicándolos de mafiosos y desconocedores de los temas debatidos (ejemplos como el POT, el manejo de Basuras o la iniciación del SITP pululan) y sindicar como el mayor culpable de su incapacidad de ejecutoria al Concejo de Bogotá”, agregó.

Explicó que la recusación propuesta se suscita de una “nueva conducta irresponsable y desdeñable del secretario de Gobierno”.

“La irresponsabilidad del secretario de Gobierno y mi obligación de control político son los únicos motores que motivaron la recusación propuesta, fue desde el día siguiente de sus declaraciones que le manifesté al mismo que hiciere públicos los intereses de esos algunos concejales, dado que sus declaraciones encuadraban a esos algunos en lo establecido por la norma referente a impedimentos y que establece tener interés particular y directo en la regulación”, agregó.