Concesionario estafador, a prisión

La denuncia de una víctima del almacén ilegal Car Shop JD puso en evidencia el bajo mundo de las ventas de carros robados en la ciudad. Dueño del negocio fue condenado a 38 meses.

La tienda Car Shop JD en abril de 2011. / Óscar Pérez - El Espectador
La tienda Car Shop JD en abril de 2011. / Óscar Pérez - El Espectador

Han pasado 33 meses desde que Osman Jiménez vendió su Corsa modelo 2004 al concesionario Car Shop JD, ubicado en la Avenida Boyacá Nº 72B-02. Al día siguiente a la entrega del carro le prometieron que recibiría $15’500.000 y hasta hoy no ha visto un solo peso. Fue por esta falsa promesa que el 28 de agosto de este año el Juzgado 31 Penal Municipal de Conocimiento condenó a Carlos Eduardo Mesa Ramos, representante legal de Car Shop JD, a 38 meses de prisión y al pago de 60 salarios mínimos vigentes por estafa agravada.

El Espectador siguió de cerca el caso de Jiménez y en abril de 2011 denunció las estafas que se estaban realizando no sólo en el concesionario de Mesa, sino en otros establecimientos similares en la localidad de Engativá.

Durante dos años, la situación de Jiménez no sólo permaneció igual, sin respuestas por parte de las autoridades, sino que empeoró: “Recibí amenazas, intimidaciones, ofertas por parte de ese concesionario. Mesa no iba a las audiencias en la Fiscalía. Le apostaba al vencimiento de términos. Nadie me devolvió mis $15 millones”.

La única novedad que conoció Osman Jiménez fue que su Corsa, vendido por $22 millones y que tenía menos de 32.000 kilómetros, estaba en Yopal, Casanare. Además de recibir correos electrónicos amenazantes, le llegó una oferta para que retirara la demanda: “Estaba en mi casa y vi que llegaron unos tipos extraños. Me ofrecieron una camioneta Blazer modelo 94. Fui a donde el mecánico a revisarla y el modelo no correspondía con la placa. Luego llegaron con un Renault Symbol”.

Jiménez presentó ante la Fiscalía el contrato estimatorio de compraventa que firmó con Car Shop JD. Sin embargo, el documento no era válido porque, según el mismo denunciante, “carecía de requisitos legales”. Además, no había rastros del representante legal en ninguna notaría. De hecho, cuando Jiménez fue directamente a reclamar el dinero que le habían prometido por su vehículo, se encontró con que Car Shop JD se llamaba Génesis Automotores. “Mientras me respondían algo en la Fiscalía, yo veía que muchos concesionarios hacían eso: cambiaban de razón social en la Cámara de Comercio sin ningún problema”.

La Policía Metropolitana señaló que durante 2011, cuando Jiménez fue víctima de la estafa, se habían reportado 689 casos como el suyo. De las denuncias, 238 terminaron en la captura del responsable. El último reporte que la Policía entregó a los medios de comunicación señala que al 27 de mayo de 2012 se habían presentado 176 capturas por estafas.

Pese a que la sentencia fue bien recibida por Jiménez, aún quedan algunas dudas: “Voy a interponer un recurso de reparación integral. Ni siquiera he recibido el dinero de mi vehículo. He tenido que pagar abogados y realizar una serie de gastos que me deben reponer. Le solicité a la Fiscalía la reparación por $30 millones. El problema es que eso puede demorarse hasta dos meses y además no me han entregado copia de la sentencia”.

Para otras víctimas de las estafas de los concesionarios ilegales, Jiménez ha tenido suerte: “A mí me pasó exactamente lo mismo. Le vendí a Car Shop un Renault 9 por $15 millones hace dos años. Encontré mi carro en Cúcuta hecho una nada. Lo inmovilizaron y me lo devolvieron. Para recuperarlo me ha tocado invertirle algo más de $8 millones. Mientras la Fiscalía no defina qué va a pasar con mi demanda, yo tengo que seguir siendo el dueño del carro. El 20 de septiembre hay audiencia para condenar a la persona que me lo vendió”.

Durante todo el proceso las autoridades han encontrado otras empresas que se dedican a la estafa en la compra y venta de vehículos. Según un informe de la Policía Metropolitana, hay empresas como Grupo Empresarial Euro Car’s, American Cars, Autos Zafira y M&E Vehículos. La historia de Jiménez aún no ha terminado: habrá que esperar para ver si en efecto recibe una indemnización por el vehículo que perdió, que hoy sigue rodando por las calles de Yopal.