'Corabastos está sumida en la anarquía'

La captura de un empresario de la central por nexos con narcos revive el debate entre el alcalde de Bogotá y el gobernador de Cundinamarca por la situación de la plaza. Comerciante de la zona explica la crisis.

Rodrigo Garavito, presidente de la Corporación Nacional de Comerciantes en Alimentos (Conalco), en Corabastos. / Luis Ángel
Rodrigo Garavito, presidente de la Corporación Nacional de Comerciantes en Alimentos (Conalco), en Corabastos. / Luis Ángel

¿Existen mafias que operan en la central de Corabastos, en Bogotá? Esta es la pregunta que tiene enfrentados al alcalde de la ciudad, Gustavo Petro, y el gobernador de Cundinamarca, Álvaro Cruz. Luego de que la Fiscalía capturara a Marco Antonio Gil, alias El Papero, y estableciera que el presunto narcotraficante contaba con negocios en la central de alimentos, Petro retomó la hipótesis que planteó en 1998: hay mafias que usan la central mayorista de alimentos para lavar dinero y traficar drogas y armas.

En Corabastos también reina la polarización. Desde la gerencia aseguran que en la central no existen mafias y en ciertos sectores de comerciantes se alcanza a percibir la sensación de que, por lo menos en lo que respecta a seguridad, las cosas no marchan bien. Rodrigo Garavito es el presidente de la Corporación Nacional de Comerciantes en Alimentos (Conalco) y trabaja en Corabastos desde 1975. En diálogo con El Espectador, este empresario de aguacates explica las dificultades que en la actualidad enfrenta la central de alimentos más grande del país.

¿Hay mafias en Corabastos?

Nosotros no somos mafiosos. Por uno no podemos pagar todos. Si hay mafias se tendrá que demostrar. Si lo están demostrando por las capturas que han hecho, entonces queda una reflexión: si encuentran a un ladrón en una parte en donde dicen que hay ladrones, ¿hay o no ladrones?

¿Se refiere a la captura de ‘El Papero’?

Sí, pero le pedimos al alcalde que no generalice. Lo que es cierto es que acá hay una bomba de tiempo porque El Papero tiene 35.000 acciones que han incidido históricamente en la elección de juntas directivas. El Papero es un comerciante que desde hace mucho tiempo ya no viene a la central, pero tiene un poder accionario de 35.000 acciones, que equivalen a $3.150 millones. Hay más empresarios que tienen cantidades de acciones como esas. Pero no podemos ponerlos en un mismo rasero con El Papero, porque son empresarios muy serios.

El alcalde Petro habla también de un sistema de extorsión a comerciantes...

Hay rumores de que hay microextorsión. Pero hay cosas muy graves, como la seguridad y la mercancía que entra por contrabando desde Venezuela y Ecuador. Esto nos afecta de una manera muy grave porque los insumos en estos países valen el 30% de lo que valen acá en Colombia. Además hay hurtos y venta de licor a deshoras.

¿Qué pasa con la seguridad?

Corabastos ha estado sumida en una anarquía desde hace bastante tiempo. El problema radica en que 20 accionistas manejan el patrimonio de 6.480 comerciantes. Ellos toman las decisiones y, si usted ve, el aparato tecnológico que tienen acá las empresas de seguridad es muy precario. No se identifica quién es el que entra y la indigencia ha rodeado a Corabastos, a tal punto que uno de los barrios más peligrosos de Bogotá queda al lado de la central. A Corabastos entran 200.000 personas al día, y solamente la cuidan 35 policías.

El informe de la Corporación Nuevo Arco Iris señala que hubo presencia de las Farc y de grupos paramilitares en Corabastos...

Cuando hubo un proceso de paz llegaron algunos reinsertados y se les dio su espacio. En estos procesos la gente se ha ido adaptando al medio, y ya hacen parte del paisaje de Corabastos.

¿Hay malos manejos desde la administración de Corabastos?

Lo ha demostrado el informe de la Contraloría de 2011 sobre la central. Hay 54 hallazgos: fiscales, disciplinarios, administrativos y penales. Por ejemplo, el contrato de pavimentación de $346.000 millones por la construcción de 8 kilómetros de vía con la empresa Convial ha tenido 15 otrosís.

¿Y qué opina de la dirección actual?

La dirección de Mauricio Parra ha sido rescatable. Se ha creado una red de avanteles para los representantes de bodega y no ha hecho adjudicaciones indebidas.

¿Adjudicaciones indebidas?

Los puestos que se han restituido los ha llevado a subasta pública. Esto no se hacía antes. Antes se adjudicaban los locales a dedo. Y estamos hablando de locales de 200, 300 y 500 millones de pesos. Eso tenía que ver con esas 20 personas que tienen el poder accionario.

¿Están legalizados los puestos de Corabastos?

La mayoría no tienen empresas legalizadas. Acá el mercado es muy informal. Lo que pasa es que si usted es formal tiene que pagar impuestos, y si es informal, no. No hay una reglamentación clara en cuanto a los locales, porque no reúnen los requisitos para almacenar alimentos. Ya mucha gente está entregando los locales por las deudas. Los arriendos se han subido de manera tremenda y el 90% de los comerciantes tiene que pagar agua cuando ni siquiera les llega el agua sus locales.

¿Cómo les ha afectado la disputa entre la Gobernación y el Distrito?

Para nosotros sería muy bueno que el gobernador trabajara con el alcalde. No hemos podido recibir los $68 mil millones que quería aportar la Alcaldía para el desarrollo de Corabastos. Todo esto por un juego político en el que cada cual quiere ver cuántos votos se pueden sacar acá. Si ellos (la junta directiva) quisieran el desarrollo hubieran permitido la inyección de capital. Pero no, aquí no somos modernos. En Medellín, por ejemplo, tienen la central mayorista limpia y ordenada. Acá si usted entra veinte veces le cobran veinte veces. Acá es la única parte del país en donde se le cobra a los triciclos, a las motos.

¿Qué les ha dicho el Distrito?

Hemos sentido que el Distrito nos ha dejado solos. La recomendación de nosotros los comerciantes es que no lo hagan. Ellos tienen un voto en la junta directiva. El problema es que los otros tres votos están con la Gobernación de Cundinamarca. Para nosotros sería muy bueno lo de Alimentos Bacatá (la empresa que quiere crear la administración Petro para descentralizar la distribución de alimentos) porque los comerciantes también somos cultivadores y nos gustaría ser dueños de nuestros locales. Tener nuestras escrituras.

¿Quiere decir que hay intereses políticos en Corabastos?

Claro que sí. Aquí hubo un exconcejal, y no me da miedo decirlo, Henry Castro, que está investigado por el carrusel de la contratación y que hizo y deshizo con Corabastos. Eso fue en la administración del señor William Varela. En ese entonces se estaba desangrando Corabastos. Él habría participado en los contratos de Corabastos.Nos preocupa que la Contraloría no avance en la investigación de los contratos de pavimentación y vigilancia, que fue por $16 mil 900 millones. Además, estamos preocupados porque no sabemos dónde están 11 mil acciones de Corabastos. ¿Se perdieron?

¿Qué le han dicho en la Junta Directiva sobre estas denuncias?

Nosotros arriesgamos nuestra vida. Hemos recibido amenazas de muerte. Aquí no había quien les dijera nada. Cuando se denuncia en Corabastos usted debe tener las bolas bien puestas. Yo estuve en la oficina del general de la Policía porque me han hecho llamadas diciéndome que tengo que irme de Corabastos. Puede que sean personas que no están de acuerdo con lo que viene desarrollando Conalco.