Detalles de la acusación contra Rafael Uribe Noguera

Rafael Uribe Noguera, dos horas después de haber secuestrado a Yuliana Samboní, habría pedido a domicilio el aceite de cocina con el que lavaron el cuerpo de la niña para borrar las huellas del crimen. El Espectador presenta detalles del escrito de acusación.

Yuliana Samboní fue sepultada en Cauca, tras manifestaciones de repudio por su asesinato. / Gustavo Torrijos
Yuliana Samboní fue sepultada en Cauca, tras manifestaciones de repudio por su asesinato. / Gustavo Torrijos

A las 11:00 de la mañana del 4 de diciembre, dos horas después de haber secuestrado a la pequeña Yuliana Samboní, Rafael Uribe Noguera pidió a domicilio un encendedor, cigarrillos y un tarro de aceite de cocina. Él mismo recibió el encargo. A las 7:00 de la noche las autoridades encontraron el cuerpo sin vida de la pequeña oculto entre el sistema eléctrico del jacuzzi que tenía empotrado Uribe Noguera en el apartamento 603, del edificio Equus66. Dos días después Medicina Legal determinó que el cadáver había sido lavado con aceite, lo que configuraría un intento por borrar las huellas del abuso y la tortura que sufrió la niña. (Leer La versión de Francisco Uribe Noguera sobre el día del crimen de Yuliana Samboní).

La revelación que le hizo Luis González, director Nacional de Fiscalías, a El Espectador es clave para establecer las circunstancias de la alteración de la escena del crimen, que advirtió el mismo fiscal general, Néstor Humberto Martínez, y que constituye una de las aristas más complejas del caso Samboní. El reto se ha concentrado en determinar lo que ocurrió luego de la muerte de la pequeña y, de paso, identificar si hubo más personas involucradas. Por el momento, el foco se ha puesto sobre los hermanos de Uribe Noguera, Francisco y Catalina, quienes ya fueron interrogados sobre sus actos del 4 de diciembre. (Leer Lo que viene para Rafael Uribe Noguera, el asesino de Yuliana Samboní)

“Todo se encontró en la escena de los hechos y podemos comprobar que él era consciente de lo que hacía, porque él mismo lo recibió”, dijo González refiriéndose al encendedor, los cigarrillos y el aceite hallados en el apartamento que estaba casi vacío. “Tenemos establecido es la trazabilidad de cómo llegaron esos elementos a la casa y quién se los llevó”, puntualizó. La Fiscalía llegó a esos hallazgos a partir del análisis de los videos y las minutas de los edificios Equus64 y Equus66, por donde pasó Uribe Noguera con la niña el día del crimen. (Lea: Crímenes contra niños: muchas denuncias y pocas condenas)

El Espectador conoció otros detalles del caso, algunos incluidos en el escrito de acusación de 30 páginas, que fue radicado el pasado jueves ante un juzgado. Son casi 100 las evidencias que expondrá la Fiscalía en su intento por demostrar la culpa de Uribe Noguera, quien será acusado formalmente, el 11 de enero, por el secuestro, el abuso sexual y el feminicidio de Yuliana Samboní.  (Lea: Uribe Noguera sí mató a Yuliana y el vigilante mintió)

Entre el material probatorio están los videos que muestran la llegada de Rafael Uribe Noguera y la pequeña al Equus64. Las cámaras registraron que hacia las 9:40 de la mañana arribó la camioneta gris con ellos a bordo. Después de estar cuatro minutos en el edificio, el vehículo salió. Luego, Uribe Noguera intentó conducirlo a otro garaje que lleva al sótano, pero se arrepintió y se fue. A las 9:44 entró con la niña al Equus66.  (Lea: Hermanos Uribe Noguera sí entraron al edificio Equus 66 el día del crimen de Yuliana) 

Según González, los videos también ponen en evidencia las mentiras de Fernando Merchán Murillo, el vigilante de ese último edificio, quien se suicidó el 9 de diciembre. Sus consignaciones en el libro de registro del Equus66 no coinciden con lo que grabaron las cámaras. Además, en las declaraciones que les dio a los investigadores dijo cosas que no escribió en la minuta y que no corresponden con los descargos que hizo ante la empresa de seguridad para la que trabajaba. (Lea: “¡Asesino!... ¡Asesino!... ¡Asesino!”)

El escrito de acusación contra Uribe Noguera no menciona a Francisco ni a Catalina Uribe Noguera ni a otra persona que pueda estar vinculada al caso. Eso sí, la Fiscalía pidió que se investigue si hay otros vinculados. También solicitó que se indague sobre las posibles redes de explotación sexual de menores o de pornografía infantil en las que, se ha dicho, pudo haber participado Uribe Noguera. El ente investigador quiere, además, que se verifique si existe alguna relación de esas posibles redes o del crimen contra Yuliana Samboní con otros casos de desaparición de niños en la ciudad. (Lea: Yuliana Samboní murió por estrangulamiento y fue abusada sexualmente: Medicina Legal)

“Se compulsan copias para investigar si hubo hechos similares en esa zona. Si se han presentado más desaparecidos y unir los casos para analizarlos. Con lo que sucedió con Rafael Uribe Noguera vamos a investigar si otras niñas corrieron con la misma suerte de Yuliana”, sostuvo González.

Frente a las dudas que expresó el propio fiscal general, Néstor Humberto Martínez, sobre la demora en la entrega del cuerpo de la menor a Medicina Legal, al conocer que lo sacaron del edificio a la medianoche y entró a la sede del instituto forense sobre las 4:00 de la mañana del 5 de diciembre, González aclaró que no habrá ninguna investigación contra los uniformados.

“Se pudo establecer que el grupo de criminalística y el Gaula de la Policía llegaron al sitio de los hechos sobre las 9:00 de la noche. A las 12:05 abandonaron la escena del crimen, y lo que sucedió para que llegaran a las 4:00 de la mañana a Medicina Legal es que tuvieron que realizar el levantamiento de otros cadáveres”.

Estos detalles hacen parte de la investigación que la Fiscalía le expondrá a un juez el próximo 11 de enero, cuando comience la audiencia de acusación. Será la oportunidad de Rafael Uribe Noguera de ratificar la confesión que le hizo esta semana al ente acusador. Sin embargo, para el director nacional de Fiscalías, el proceso es tan sólido que “no se necesita que acepte los cargos” para lograr su condena y que se espera alcance los 60 años de prisión.