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Bogotá 10 Jun 2013 - 9:00 pm

Eucol tendrá la concesión de paraderos y otras señales hasta 2019

¿Por qué el Distrito no abrió licitación para mobiliario del SITP?

La firma que está encargada de los paraderos en la ciudad desde 2001 conserva el contrato, pese a que en 2011 la ciudad pagó un estudio para la apertura de una nueva licitación.

Por: Camilo Segura Álvarez
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Uno de los 1.142 paraderos M-10 (de metal, con panel publicitario y techo), que desde 2001 construyó la firma Eucol S.A. / Archivo - El Espectador

En 2001 la firma Eunalco S.A. (hoy Eucol S.A.) se ganó la licitación 005 de 2000 para la concesión de la financiación, construcción, diseño, fabricación, instalación, reposición y mantenimiento del mobiliario urbano relacionado con el transporte público. El beneficio que recibió la firma fue el derecho a explotar la publicidad exterior visual de los paraderos. Esa concesión, según quedó consignado en el contrato de 2001, duraría 12 años (hasta febrero de 2013) y sólo sería prorrogable por tres años. Sin embargo, Eucol será el concesionario hasta 2019.

Según explica la administración distrital, el hecho no tiene nada de irregular. Resulta que, técnicamente, lo que se firmó en noviembre de 2012 no fue una prórroga sino una modificación bilateral entre el contratista y el Departamento Administrativo de la Defensoría del Espacio Público (Dadep). Dicha modificación extendió el contrato por seis años más.

“Si hubiéramos hecho una prórroga habría sido más tiempo con el mismo mobiliario. Eso implicaría un beneficio únicamente para el contratista. Al hacer una modificación pudimos incluir más paraderos, más señales bandera, más mobiliario; y eso implica que ellos tengan el tiempo necesario para retribuir la inversión de lo que se añade al contrato y más beneficios para la ciudad”, explica Blanca Inés Durán, directora del Dadep.

El contrato inicial, el de 2001, estableció que Eucol S.A. construyera 1.142 paraderos M-10 (paraderos de metal, panel publicitario y techo), 960 bancas, 2.260 canecas y 447 banderas (avisos sencillos con instrucciones de paradero tipo señal de tránsito). Además, los beneficios del Distrito consistían en que del total de las caras publicitarias recibiera el 5% para propaganda institucional y que el contratista se encargara del mantenimiento de todo lo construido.

Con la modificación, el contratista se comprometió a construir, en los próximos dos años, 500 paraderos más con panel publicitario, 3.000 bancas, 3.000 canecas y 5.520 señales (incluidos paraderos tipo bandera). También, el ingreso anual pasó de ser de $1.200 millones más el aumento del IPC (Índice de Precios al Consumidor) a $3.200 millones más el IPC. Y, además, si los ingresos de Eucol exceden los $24.200 millones, el Distrito recibirá el 15% de cada peso extra que reciba el concesionario.

Hasta ahí, los beneficios para el Distrito son evidentes. Sin embargo, la modificación del acto contractual se presentó pese a que, desde 2011, la ciudad había pagado un estudio, financiado con dineros del Banco Interamericano de Desarrollo, para determinar las condiciones de una licitación que satisficiera las necesidades de la implementación del Sistema Integrado de Transporte Público (SITP).

Los cálculos del Distrito eran que el estudio, contratado el 28 de diciembre de 2011 por la Secretaría de Movilidad con la empresa Selfinver Banca de Inversión Ltda., estuviera listo antes de septiembre de 2012, pues se necesitaban por lo menos cuatro meses para estructurar un proceso licitatorio. “Si queríamos hacer una nueva licitación, ese estudio debió estar listo en septiembre de 2012, ya que el contrato con Eucol se acababa el 18 de febrero de 2013”. Es decir, el estudio contratado no sirvió en la formulación de la modificación con Eucol, que se firmó en noviembre, ni para una nueva licitación.

Según el Dadep, la modificación se hizo con otros estudios. Mediante “un trabajo conjunto con Transmilenio y la Secretaría de Movilidad, para definir cuáles eran las necesidades del SITP en el marco de la modificación. Las necesidades identificadas fueron 6.731 paraderos, no todos M-10. Se hizo una visita punto a punto, y tanto Transmilenio como Movilidad nos señalaron qué necesitaban”, dice Durán.

De acuerdo con la Secretaría de Movilidad, el proyecto general del SITP contempla 6.731 paraderos, de los cuales 2.950 son tipo M-10 con panel publicitario y 3.781 son paraderos tipo bandera únicamente. Del total con panel publicitario, 1.142 ya estaban construidos en virtud de la concesión Dadep-Eucol S.A., que viene desde 2001. Si a eso se le suman los 500 que se van a construir con la modificación, quedarían faltando 1.308, de los cuales 1.211 están incluidos en una licitación del Instituto de Desarrollo Urbano abierta en 2012.

Según el Dadep, la firma Selfinver no incurrió en un detrimento patrimonial, ni en un daño al Distrito, porque “sí cumplió con el objeto del contrato (la entrega del informe). La firma entregó el producto que se contrató, la ciudad recibió lo que pagó y tiene un esquema de licitación que le va a servir. No fue un daño al Distrito. El producto se va a utilizar para la licitación que se va a sacar. Nos será útil en cinco años”. El Espectador buscó, sin éxito, a la empresa encargada del estudio para saber de primera mano las razones de la demora en la entrega del informe, aunque el Distrito considere que era “difícil” realizar el estudio.

Por otra parte, fuentes de la Secretaría de Movilidad afirman que la modificación del contrato sí responde a las necesidades del SITP y que, pese a que para su cumplimiento Eucol tiene dos años, el Sistema Integrado terminará su implementación entre abril y junio de 2014. También, que lo que se necesita para surtir ese proceso es señalización, sin distinguir necesariamente entre paraderos con publicidad o tipo bandera.

Sin embargo, abogados que representan a empresas internacionales expertas en este tipo de mobiliarios públicos, a los que este diario consultó, no piensan lo mismo que el Distrito. Para ellos, el límite entre una modificación y un nuevo contrato (cuando están cambiando los términos económicos, que se miden en tiempo en este caso, y el objeto del contrato) es muy delgado. Además, consideran por lo menos llamativo que el Dadep haya terminado modificando la concesión de la empresa Eucol S.A., siendo la misma que había sancionado mediante las resoluciones 207 del 28 de junio de 2001 y 254 del 17 de julio de 2001, por valor de $173 millones y $185 millones, respectivamente.

 

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@CamiloSeguraA

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