Alias "Mosco", señalado de ser capo del Bronx, libre tras purgar una pena por homicidio

Un juzgado de ejecución de penas libró el miércoles la boleta de libertad en favor de Óscar Alcántara González, condenado a 25 años de prisión por un homicidio ocurrido en 1997. A pesar de que en 2013 fue presentado como jefe del Bronx, la justicia no logró probar esa acusación.

Óscar Alcántara, conocido como el “Mosco”, fue procesado como supuesto capo del antiguo Bronx y fue declarado inocente. / Cortesía El Tiempo

Dos policías ecuatorianos fuertemente armados, con el rostro cubierto y chalecos antibalas, presentaron en marzo de 2013 a Óscar Alcántara González, conocido con el alias de Mosco. Las autoridades lo mostraron como el capo de una organización delictiva internacional dedicada al tráfico de drogas y al lavado de activos en ciudades como Bogotá y Quito. Contra él no solo pesaba una circular roja por homicidio, sino que altos mandos de la Policía aseguraron que era uno de los jefes del Bronx y que su influencia llegaba al menos a cuatro zonas de Ecuador.

Hoy, cuatro años después de la captura, el Juzgado 24 de ejecución de penas de Bogotá le concedió la libertad a Alcántara González, oriundo de San Luis (Tolima). Mosco, sin embargo, no estaba purgando una pena por las investigaciones que realizaron las autoridades de ambos países, sino por el homicidio de Luis Alberto Obregón Robledo, conocido como Caleño, registrado el 21 de abril de 1997. De acuerdo con la Policía, la víctima fue uno de los jefes de las mafias de la extinta calle del Cartucho, en el centro de Bogotá.

La condena contra Mosco inicialmente fue de 40 años de prisión y posteriormente se la rebajaron a 25, la cual pagaba en su casa desde 2015. Según pudo establecer El Espectador, el pasado abril, cuando las autoridades se preparaban para dar un balance tras un año de la intervención del Bronx, Alcántara pidió ante el juzgado su libertad condicional con el argumento de haber cumplido las tres quintas partes de la pena. Además, logró que le rebajaran ocho meses de su sentencia, por trabajo y estudio.

El despacho le pidió a la cárcel La Picota información sobre el proceso y en la tarde de ayer elaboró un telegrama dirigido a la defensa, en el que avaló la solicitud. Según indicó el juzgado, antes de gozar de su libertad plena, el condenado debe pagar una caución de cinco salarios mínimos mensuales vigentes (más de $3 millones 600 mil) y firmar un acta de compromiso de buena conducta.

Pese a que aún no ha terminado de cumplir su pena, su documento de identificación no registra antecedentes en la página de la Procuraduría y, según los certificados especiales, Alcántara no tiene inhabilidades, por lo que podría ser desde edil hasta senador de la República. Por su parte, el portal de la Policía Nacional indica que “el resultado de la consulta no puede ser generado”.

La investigación

En el momento de su detención, en marzo de 2013, el Ministerio del Interior de Ecuador, con el apoyo de la Policía colombiana, aseguró que Mosco era el líder de un “gancho” que funcionaba en la carrera 15 Bis A con calle novena, en plena calle del Bronx.

Según esa información de inteligencia, tenía a su cargo 50 personas que hacían parte de la estructura y otras 50 encargadas de la seguridad, quienes tenía en su poder fusiles, subametralladoras, pistolas y revólveres. Además, producto de la venta de estupefacientes como bazuco y marihuana, tenía utilidades diarias que alcanzaban los $100 millones, sin contar con aquellas ganancias que generaban los negocios en el vecino país.

En ese momento la Fiscalía aseguró que tenía material probatorio suficiente para imputarle cargos por los delitos de concierto para delinquir, terrorismo y tráfico de estupefacientes. Como lo informó este diario, en el desarrollo del proceso algunos funcionarios judiciales denunciaron amenazas e incluso terminaron con esquema de protección. El juicio avanzó y el Juzgado Quinto Penal del Circuito Especializado de Bogotá terminó absolviéndolo el 9 de abril de 2015.

En mayo de 2016, en diálogo con El Espectador, Francia Guerrero Benavides, abogada de Alcántara González, dijo que el proceso en contra de su defendido fue un falso positivo judicial, en razón a que la Fiscalía no le pudo probar ningún delito. “Es tanto que ni siquiera apelaron la decisión y el caso de mi cliente está archivado”, indicó entonces. Eso quiere decir que Alcántara González no podrá ser juzgado nuevamente por esos delitos.

La batalla de Mosco en los tribunales se redujo a la pena que debía terminar de pagar por la muerte del Caleño.

Pagaba la pena en casa

Tres meses después de que la investigación que lo involucraba con el Bronx fue archivada, Mosco obtuvo el beneficio de la casa por cárcel. Sin embargo, estuvo a punto de perder ese beneficio tres meses después, cuando funcionarios del Inpec le realizaron una visita sorpresa y no lo encontraran en su casa. En ese momento adujo que estaba recibiendo un tratamiento médico y el juez no solo se abstuvo de revocarle ese beneficio, sino que le concedió el permiso para trabajar.

Óscar Alcántara estuvo en prisión entre mayo de 2003 y julio de 2009, cuando se fugó de la cárcel de Valledupar aprovechando un permiso de 72 horas que le habían concedido. Volvió a caer en manos de las autoridades en Ecuador, a donde había llegado tras evadir los filtros de migración. Allí estuvo por lo menos tres años.

De acuerdo con el Ministerio del Interior de ese país, durante su detención las autoridades afiirmaron que se incautaron de US$225 mil y 24 kg de estupefacientes.

Pese a las pruebas que dijeron tener en su poder, a partir de hoy Alcántara González volverá a la libertad, esta vez con la venia de la justicia colombiana.