Publicidad
Bogotá 13 Abr 2013 - 9:00 pm

Los palos en la rueda del progresismo

Encuentro con Guillermo Asprilla

La inhabilidad impuesta al secretario de Gobierno le quitó al alcalde Petro su alfil político. Sanciones disciplinarias e interinidades amenazan la gobernabilidad.

Por: Camilo Segura Álvarez
  • 47Compartido
    http://www.elespectador.com/noticias/bogota/encuentro-guillermo-asprilla-articulo-415930
    http://tinyurl.com/c7ttvs7
  • 0
insertar
En la Procuraduría, Guillermo Asprilla en audiencia pública. / Óscar Pérez

El viernes pasado llegó al despacho de Guillermo Asprilla el oficio de Procuraduría que le exige presentarse en menos de ocho días en las oficinas de esa entidad para ser notificado. Sancionado con una inhabilidad para ejercer funciones públicas por 12 años, el secretario de Gobierno tendrá que ser separado del cargo por haberse posesionado como concejal, en el 2011, y, al mismo tiempo, ejercer como abogado de las víctimas del relleno sanitario de Doña Juana, en una demanda contra el Distrito. Pero no se va en silencio.

Asprilla no tiene afán. Sabe que tiene dos caminos para tumbar esa decisión que considera injusta, la primera que tumba a un funcionario del gobierno de Gustavo Petro. Uno, la tutela, que por ahora ve remota. El otro, una acción contenciosa-administrativa, una vez esté en firme un fallo que reviste varias polémicas.

Según fuentes cercanas al proceso consultadas por este diario, son más de 17 los errores que contiene la sanción. Dos de ellos pintorescos. El primero, que la cédula que aparece en el documento no corresponde a la identidad de Asprilla. El segundo, que afirma que el proceso comenzó en la Procuraduría de Bucaramanga, cosa que no es cierta. Pero, para Asprilla, el error es de fondo.

“La Procuraduría se fue contra su propia jurisprudencia y la de todos los tribunales. Decidió desconocer una sentencia del Tribunal Administrativo que me declaró inocente de haber violado el régimen de incompatibilidades. Ese mismo tribunal, compuesto por 30 magistrados, decretó que el artículo por el cual me condenó la Procuraduría quedaba derogado”, afirma el encargado de la cartera política del gabinete distrital.

"Inusitadamente acuciosa"

Esa es la descripción que hace Asprilla de la actitud de los organismos de control contra funcionarios de la Alcaldía. “El caso más escandaloso es el de Hollman Morris (gerente de Canal Capital). Es injuriado por un concejal (Marco Fidel Ramírez), quien le dijo públicamente que dirige un prostíbulo, afectando la honra de Morris y la de los trabajadores de Canal Capital. Pero el investigado es Morris por transmitir un concierto histórico por la TV pública. Eso muestra la selectividad en la actuación”, sostiene Asprilla.

Los procesos a los que se han enfrentado funcionarios cercanos a Petro son varios. El fallo de primera instancia de la Personería Distrital contra el director de asuntos disciplinarios de la Secretaría General, Augusto Ocampo, por haber hecho “afirmaciones irrespetuosas” contra algunos periodistas en la red social Twitter. “El fallo es exótico. Los servidores públicos pueden ser juzgados por las conductas que desarrollen en ejercicio de sus cargos y además la condición de funcionario no implica que se pierdan los derechos ciudadanos”, dice Asprilla.

Muchos en el progresismo sostienen que el fallo contra Asprilla es el comienzo de una ola de decisiones contra funcionarios del alcalde Petro. Sobre su fallo, el secretario afirma que “estoy perplejo, sorprendido y en alerta, porque ya no es una elucubración pensar que no quieren dejar gobernar a este proyecto alternativo. Lo más terrible es que estas cosas ponen en cuestión la viabilidad de la democracia, que es un sistema de pesos y contrapesos. Si se constituye un superpoder a partir de la Procuraduría, o de cualquier organismo de control, hay que ver si, como está la institución, es compatible con un sistema democrático”.

Los riesgos de la interinidad

La actuación de los organismos de control no es el único escollo que debe sortear el proyecto del alcalde Petro. Cuando se producen este tipo de decisiones sobre los funcionarios se presentan renuncias o los directores de las principales entidades son separados de sus cargos, la figura del interinato toma vigencia. Normal en la administración pública y, sobre el papel, sin afectaciones para el funcionamiento de las distintas dependencias.

Sin embargo, en el contrapeso político de la administración, el Concejo, la percepción es que en entidades como la Uaesp, Transmilenio o la Secretaría de Movilidad, que ya completa más de un mes sin un timonel designado, la figura del encargado ha sido nociva. Cabildantes como Diego García, vocero del progresismo, advierten que la dificultad para nombrar a funcionarios de peso es que “no hay cuadros en el movimiento que tengan tres cualidades: conocimiento técnico, sagacidad política y capacidad gerencial”.

Por el contrario, para Asprilla todos los secretarios y directivos, así estén en calidad de encargados, tienen capacidad gerencial y logros que mostrar. “Si hay un tema en el que se ha avanzado en Bogotá es el aseo. Hubo un problema operativo durante 3 o 4 días, pero cambiamos el sistema de aseo. Y eso lo hizo la Uaesp, con interinidades y todo. El tema de Transmilenio se debe a diferencias entre la administración y el gerente. La posición que debe prevalecer, obviamente, es la de la cabeza, en este caso el alcalde”.

"Quisieran ver las mismas caras en los carros oficiales"

Hay otros concejales, como Antonio Sanguino y Clara Lucía Sandoval, que han sido críticos de los principales procesos de la era Petro, que creen que el problema está en que el alcalde no sabe delegar, que solamente confía en su círculo personal y que no tiene cómo conformar un buen equipo si sólo cuenta con los progresistas. Incluso, desde la oposición se le ha sugerido a la administración que, para garantizar la gobernabilidad, vincule a expertos de otras tendencias políticas a su gabinete.

“Este es un equipo excelente. Muchos tenemos más calidades académicas que nuestros antecesores. Nunca hemos estado en el poder porque somos un proyecto alternativo, pero eso no quiere decir que no sepamos gobernar. Tenemos la característica especial de ser un gobierno de ruptura. Nuestra gente tiene esa doble responsabilidad: mantener el funcionamiento normal del Estado y cambiar las estructuras”.

Para el secretario la insinuación de recibir a personas que han tenido éxitos en otras administraciones o que representan a otras tendencias políticas no es viable. “Rechazo eso de que otros son más técnicos. Tampoco es cierto que Petro sólo vincule a personas que él conozca personalmente. Lo que pasa es que hay concejales que todavía no aceptan que ellos no están en el poder. Somos el gobierno. Tienen que aceptar que la ciudadanía así lo quiso. Quisieran ver las mismas caras en los carros oficiales. Nosotros no luchamos toda la vida para seguir en las mismas. Luchamos para gobernar nosotros, no para que nos gobiernen los mismos”, afirma.

Política y "la Patria grande"

Si algo puede cobrar Asprilla como un éxito propio es que nunca antes un secretario de Gobierno había podido presentar los resultados en seguridad que durante su paso por la administración ha logrado. Sin embargo, en cuanto al desarrollo de las relaciones políticas del gobierno de la ciudad con el cabildo, una de las principales funciones de su cartera, Asprilla no ha podido presentar los mejores resultados.

La mayoría de los concejales, incluida la misma bancada progresista, ha afirmado que, de parte del secretario, ha hecho falta diálogo con todos los sectores, afectos y opositores. Asprilla lo niega. “Tengo una relación armoniosa con el 95% de los concejales. Pero esas afirmaciones las hacen concejales cuyas actuaciones son irreconciliables con nuestra forma de gobernar. Tienen la decisión de destruir la administración de Petro. No tienen el menor escrúpulo para torpedear proyectos como el cable para Ciudad Bolívar con tal de mostrarle a la ciudad que, supuestamente, Petro no es capaz de hacer una obra. La ciudad está paralizada financieramente por esos señores”.

Según cuenta, para él ni para Petro es un problema que desde la misma bancada progresista se discutan las actuaciones del gabinete . “Somos enemigos del hegemonismo ideológico. Nos da tranquilidad que una persona como Carlos Vicente de Roux se distancie de posiciones mías o del alcalde. No tenemos esa lógica de que todo el mundo debe opinar como nosotros. En la bancada hay opiniones diferentes y por eso construimos acuerdos”.

Esa es la izquierda que Asprilla dice que representa, él y todos los que rodean a Petro. Una en la que haya diferencias, se respeten y no haya pensamientos únicos. Una que, desde su primer gobierno, se pone las metas más altas. “ Somos un proyecto de transformación de la sociedad. Nuestra mira es América Latina, una patria grande. Nacimos como un proyecto local, como nació el PT de Lula en Brasil. Somos un proyecto para gobernar el país. Nos diferenciamos de aquellos que, con decisiones como la que me acaba de afectar, muestran que no soportan proyectos que estén en contravía de su forma de ver el mundo. En nuestro modelo de país caben todos”. Sin embargo, por ahora, ese modelo tendrá que esperar por 12 años para contar con él.
 

inserte esta nota en su página
  • 0
  • 46
  • Enviar
  • Imprimir

Última hora

  • 14 novedosos diseños que mejoran la apariencia del baño
  • Canal Capital anuncia demanda contra Álvaro Uribe Vélez
  • Uribe dice que no aceptó hacer parte de empresa de Molina

Lo más compartido

  • Colombiano presentó una de las mejores tesis de maestría del mundo
  • Bogotá Sep 7 - 11:28 am

    Las pruebas de Sergio

    Las pruebas de Sergio
  • El conmovedor abrazo de una leona a su antiguo cuidador
Publicidad

Suscripciones impreso

362

ejemplares

$312.000 POR UN AÑO
Publicidad
Ver versión Móvil
Ver versión de escritorio