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Gaitán en italia
En 1920, Jorge Eliécer Gaitán ingresó a estudiar Derecho a la Universidad Nacional. A los pocos meses recibió una invitación para trabajar en la embajada en Roma, por parte del entonces presidente, Marco Fidel Suárez. Gaitán agradeció, pero respondió que no. En 1925, con sus ahorros, viajó a Roma para especializarse en derecho penal, bajo la tutela de Enrico Ferri. A la defensa de su tesis asistieron, entre otros, Benito Mussolini y su majestad Víctor Manuel.
El Último discurso
“Vuestra sombra será la mejor luz en nuestra marcha”, dijo Gaitán en Manizales en el sepelio de 20 liberales que habían muerto a causa de la violencia bipartidista que apenas se asomaba. El discurso de despedida a los dirigentes liberales, que sería el último del caudillo, es conocido como “Oración por los humildes”. Días antes Gaitán había liderado la Marcha del Silencio —febrero de 1948—, cuando miles de personas se agolparon en el centro de Bogotá para rechazar la persecución contra liberales.
Juzgados
Casi nunca utilizaba las notas que llevaba para las audiencias públicas. Improvisaba. Se paraba al frente y, así como lo hacía en las plazas públicas, se extendía en un discurso sin fin, sin libreto. En las tribunas, así como lo hacían en las plazas públicas, lo escuchaban sus seguidores. A veces silenciosos, a veces eufóricos por las palabras del caudillo. Cuando le dispararon le dieron en los pulmones, que era su aparato vital. La fuerza de sus pulmones era lo que le permitía hablar horas enteras.
Lugar donde murió
Después de recibir las tres balas que disparó Juan Roa Sierra, Gaitán estuvo durante unos minutos, moribundo, acostado con el rostro hacia el pavimento, frente a la sombrerería San Francisco. Era aproximadamente la 1:15 p.m. del 9 de abril de 1948. La romería formó un círculo. En el medio, de rodillas, el médico Pedro Eliseo Cruz, amigo del caudillo, repetía: “aún vive”. Lo llevaron a la Clínica Central de Bogotá, donde moriría a la 1:55 p.m.
La casa
El padre, don Eliécer Gaitán, era un librero del oriente de Bogotá, un viejo radical que anhelaba ver a su hijo administrando el negocio de los libros. La madre, doña Manuela Ayala, era maestra de escuela. Ella sí soñaba con ver a su hijo en la universidad. Vivían en la “Quinta Ayala”, una casa del barrio Las Cruces. Gaitán sentía un amor incondicional y desmedido por su madre. Tiempo después, su casa ya era otra, en el barrio de La Magdalena, la misma edificación blanca que años después sería un museo. Allí vivió con sus otros dos amores: Amparo Jaramillo, su esposa, y Gloria, su hija. Cuando llegaba a casa, el abogado y el político, dicen, cambiaba completamente por un hombre amoroso y tierno.
Gaitán en italia
En 1920, Jorge Eliécer Gaitán ingresó a estudiar Derecho a la Universidad Nacional. A los pocos meses recibió una invitación para trabajar en la embajada en Roma, por parte del entonces presidente, Marco Fidel Suárez. Gaitán agradeció, pero respondió que no. En 1925, con sus ahorros, viajó a Roma para especializarse en derecho penal, bajo la tutela de Enrico Ferri. A la defensa de su tesis asistieron, entre otros, Benito Mussolini y su majestad Víctor Manuel.
Nadie podrá negar jamás que Colombia cambió el 9 de abril de 1948. Como dijo Gaitán, "si me matan, el país se vuelca y las aguas demorarán 50 años en regresar a su nivel normal". La verdad de los hechos o el nombre de los conspiradores, si los hubo, jamás se conocerán. Este es un recuento de algunos de los sucesos de ese día, a manera de triste conmemoración.
Opiniones
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