Gay y discapacitado = doble discriminación

El rechazo, la falta de capacitación y de información llevan a que sean más vulnerables.

-Testimonio 1: “En la universidad me pasó… Por ejemplo, para trabajar en grupos me rechazaban por orientación sexual y por ser sordo…”.

- Testimonio 2: “Yo hice hasta segundo, pero ya en tercero se me veía lo galleta que era. Por la burla de mis compañeros me retiré… no soporté. No me quería sentir mal, se burlaban de mí… me decían que era mariquita…”.

- Testimonio 3: “Ojalá en un futuro la sociedad nos diera una oportunidad de tener ciertas ventajas y ciertos derechos, el acceso así sea sordos, oyentes, a diferentes comunidades”.

Los discapacitados y los miembros de la población LGTBI (lesbianas, gay, bisexuales, transgeneristas e intersexuales), en sí, son poblaciones que frecuentemente son víctimas de discriminación. Pero cuando una persona reúne ambas realidades, su situación es más compleja. Se sienten doblemente discriminados.

Estos son los testimonios y las conclusiones del reciente estudio que realizó el Observatorio de Discapacidad de la secretaría Distrital de Planeación, en la que encuestaron a 30 personas en condición de discapacidad, que tomaron la decisión de hablar también de su orientación sexual.

El estudio se concentró en indagar de manera cualitativa sobre “las condiciones de vida y el acceso que tienen al sistema de salud y de educación, hallando que para esta población no es fácil contar con estos servicios”, dice el informe.

Entre las respuestas, por ejemplo, al indagar por las oportunidades de emprendimiento, el resultado no fue alentador. Señalan que por su condición y falta de formación, para obtener su sustento sólo se pueden dedicar a empleos informales, que les representan bajos ingresos.

En cuanto al acceso a los programas de vivienda, la situación no es mejor. Los encuestados respondieron que tienen dos grandes dificultades: que desconocen los proyectos de Vivienda de Interés Prioritario (VIP) o Vivienda de Interés Social (VIS) y que no tienen recursos para acceder a otro tipo de inmueble.

Si bien la muestra parece no ser representativa, se tuvo en cuenta que en estas condiciones son pocos los que deciden a hablar del tema. “Sabemos que hay mucha población con discapacidad e identidad sexual no normativa, pero como se siente discriminada por su condición, no quiere sentirse doblemente discriminada por su identidad”, dijo Rovitzon Ortiz, director de Equidad y Políticas Poblacionales de la Secretaría de Planeación.

De acuerdo con cifras oficiales, en Bogotá al menos cuatro de cada 100 habitantes tienen algún tipo de discapacidad (300.000 personas) y menos de la mitad (125.000) está en el registro Distrital de Discapacidad. Finalmente, sólo 40.000 recibe servicios del Distrito tales como apoyo de cuidadores, subsidios, salud y educación. A pesar de este censo, no existen cifras exactas de cuántos son de la comunidad LGTBI.

De acuerdo con Juan Carlos Prieto, director de Diversidad Sexual de la Secretaría de Planeación, la investigación busca generar una ruta para que el Distrito tome decisiones en relación a las personas con discapacidad e identidades sexuales no normativas.

El observatorio de discapacidad

La encuesta es una de las primeras tareas que adelanta el Observatorio de Discapacidad, que se está creando en el Distrito para reunir información de las entidades distritales encargadas de adelantar acciones a favor de las personas con discapacidad, sus familias y cuidadores, además de generar análisis y concertación sobe la misma.

“El observatorio se requiere para la población no para la política, porque ésta se encarga de la población con discapacidad en condición de vulnerabilidad y en eso ya se trabaja, pero faltan incluir a quienes no lo están. Se debe empezar a recoger información de quienes no se está apoyando y ahí si tomar acciones que incluyan al 100 % de esta población. Para eso se requiere cruzar información, divulgación y sensibilización”, dijo Rovitzon Ortiz.

Actualmente, se definieron las bases sobre las cuales se va a montar el Observatorio y el diseño operativo. Se espera que el proceso de ponerlo en marcha esté acompañado por el sector privado y las organizaciones no gubernamentales que tienen incidencia en esta población, para que de manera conjunta con el Distrito, se logren mayores beneficios para todas las personas con discapacidad en Bogotá.