Habla el músico que fue multado por tocar su violín en Transmilenio

Sebastián García, un universitario que se gana la vida tocando en las calles de Bogotá, se refiere al comparendo pedagógico que le impuso un policía por haber hecho de una estación su escenario musical a cambio de dinero.

Sebastián García es un estudiante de música de 20 años, quien se hizo tristemente célebre por una fotografía en la que aparece en momentos en los que es sancionado por la Policía por tocar su violín en Transmilenio. En la imagen, que no tardó en hacerse viral en las redes sociales, Sebastián figuraba resignado y compungido, mientras que el uniformado le imponía un comparendo pedagógico.

Este jueves, en diálogo con Blu Radio, decidió dar su versión de los hechos y explicar lo que ocurrió ese día en la estación Las Aguas del centro de la ciudad. Sebastián niega que estuviera haciendo algo malo y habla del debate que suscitó en las redes sociales: entre quienes se solidarizaron con su caso y expresaron su indignación por el actuar de la Policía, y aquellos que se mostraron de acuerdo en que fuera sancionado por estar recogiendo dinero en el sistema.

“Yo estaba tocando música clásica en la estación de Las Aguas y, de un momento a otro, llegó un policía y me dijo de forma grosera que recogiera mi instrumento. Que no podía estar ahí tocando”, explica el joven universitario. Acto seguido, el mismo uniformado le impuso un comparendo pedagógico y le advirtió que, en caso de que no asistiera al curso que debe hacer para conocer el Código de Policía, se le generaría una multa monetaria por cuatros salarios mínimos con reporte a Datacrédito.

También contó que hace dos años terminó de prestar servicio militar, que toca hace cuatros años y que, a pesar de que en su familia no hay músicos, ha desarrollado un gusto particular por el violín. Esto, gracias a la influencia y apoyo de su hermano, lo que lo impulsó a estudiar música. Es gracias a su disciplina y talento que se gana la vida: “Me gano entre $25.000 y $30.0000 por tocar el violín en la calle (…) Muchas veces salgo corriendo cuando veo a algún policía porque me da miedo”, remata.

Conocida la sanción de la Policía, el mismo secretario de Seguridad de Bogotá, Daniel Mejía, se refirió a lo insólito de la situación: “Se necesita algo de discreción con esos temas, es decir, un muchacho violinista que no está obstaculizando la entrada al Transmilenio ni el paso de nadie (…) No había ninguna razón para retirarlo o para ponerle un comparendo pedagógico, esa misma noche yo le avisé a la alcalde y dijo que eso era un absurdo”.

Sin embargo, el funcionario sí hizo énfasis en la importancia de reglamentar y abrir espacios específicos dentro del sistema de transporte para permitir la realización de diversas actividades que no obstaculicen el paso o generen incomodidades a los pasajeros.