Estudiante de diseño de la U. de los Andes

La lucha de Daniela García por sobrevivir

La joven de 22 años permanece en cuidados intensivos, luego de que fuera atacada con arma de fuego a la salida de la estación 21 Ángeles de Transmilenio. No hay certeza de si se haya tratado de un robo.

Daniela García permanece en la unidad de cuidados intensivos de la clínica Shaio, en el noroccidente de Bogotá. Cristian Garavito y archivo particular

Bogotá no se repone de los crímenes contra las mujeres. El caso más reciente ocurrió en la noche del pasado martes 18 de abril, cuando la estudiante de la Universidad de los Andes Daniela García Rincón recibió un disparo en la cabeza, luego de que saliera de la estación 21 Ángeles de Transmilenio, en el noroccidente de Bogotá.

De acuerdo con las primeras versiones, la joven de 22 años intentó rehusarse a un atraco cuando fue agredida por un desconocido. Sin embargo, los hechos de este episodio aún no son claros: por un lado, las autoridades aseguran que no se trató de un robo, debido a que las pertenencias de la víctima aparecieron, y, por el otro, los familiares y amigos de Daniela aseguran que ella no tenía enemigos ni razones por las cuales debía preocuparse por su integridad.

Lo cierto del caso es que Daniela, estudiante de diseño de noveno semestre, salió hacia las 5:00 p.m. del lugar en donde hacía prácticas profesionales en diseño, en Teusaquillo, y tras hacer unas diligencias personales, en la noche de ese día salió rumbo a su casa en el barrio Provenza (Suba), cuando ocurrieron los hechos.

Minutos después, una patrulla de la Policía la encontró en la vía pública y la llevó al Hospital de Suba, donde recibió atención. Como consecuencia de su estado crítico, a las 3:00 a.m. del miércoles fue remitida de manera prioritaria a la unidad de cuidados intensivos de la Clínica Shaio, “por herida en cráneo por arma de fuego”, según indicó la institución. En la mañana de ayer, al ser atendida por un grupo de neurocirujanos, lograron extraerle el proyectil, pero su estado seguía siendo reservado.

A su familia le llamó la atención que hacia las 9:00 p.m., la universitaria les escribió un mensaje en el que les decía que iba en camino. Pero fueron las autoridades las que se comunicaron con ellos pasadas las 10:00 p.m. Entre tanto, miembros de la Policía Judicial asumieron la investigación y les preguntaron si la joven había recibido amenazas o si tuvo en algún momento problemas por alguna relación sentimental. Los familiares insistieron en que no tenía enemigos y que no tenía pareja. “No sabemos nada de lo que pasó”, dijo Floralba Rincón, madre de la joven.

Sus amigos tampoco entienden qué sucedió. Sara Delgado la conoció en primer semestre y fortalecieron su amistad desde hace un año. “La última vez que hablamos fue el lunes, cuando nos encontramos en la universidad para almorzar. Ella me contó sobre su práctica: estaba ayudando en la parte gráfica, hacía afiches y apoyaba en los talleres”. Sus amigos sólo tienen palabras para enaltecer su nombre: “Se preocupa mucho por la gente, por la sociedad. Y siempre trata de hacer algo para cambiar las cosas cuando no están saliendo bien”, cuenta Sara.

Al conocer el ataque del cual fue víctima Daniela, sus amigos se reunieron para enviar un mensaje de apoyo a su familia. Tienen la certidumbre de que la joven cuenta con la fuerza para ganarle la batalla a la muerte. Valentía Frías, a través de una carta abierta publicada en este diario, destacó las cualidades de Daniela. “Según ella, el dibujo es lo único que sabe hacer muy bien, sin embargo, no alcanza a imaginar todo lo que sus amigos cercanos, incluso aquellos que con los que ha compartido pocas palabras, piensan de ella”. Por eso, entre sus compañeros, logró ser considerada una de las mejores ilustradoras. “Tenía una huella única. Al ver un trabajo suyo, uno de inmediato se daba cuenta de que era de ella”. (LEA: Carta abierta de amiga de Daniela García)

“Pudo ser cualquiera”

Los parientes de Daniela se preguntan si este caso obedeció a un hecho de inseguridad en la ciudad que puede afectar a cualquier persona.

De acuerdo con datos de la Policía Nacional, en el primer trimestre del año se presentaron 27.604 casos de hurto en la ciudad, de los cuales 376 ocurrieron en las estaciones de Transmilenio. De los robos reportados en el interior del sistema, tres fueron con arma de fuego y otros tres en la estación 21 Ángeles, en cuyas inmediaciones fue atacada la joven universitaria.

Casos ocurridos en el pasado evidencian que ni las autoridades se libran de este tipo de episodios. En julio de 2014, el subintendente de la Policía Jesús Arango, de 34 años, fue asesinado por robarle su bicicleta en el puente del Portal de Transmilenio El Dorado. Un mes después, en el mismo lugar, el patrullero Andrés Felipe Valbuena Guzmán, de 29 años, fue atacado por sicarios y lo despojaron de su arma de dotación. Un año antes, Carolina Castañeda, una joven instrumentadora quirúrgica, fue atacada por dos jóvenes que le propinaron 16 puñaladas cuando caminaba por el puente peatonal del Portal de Transmilenio El Tunal.

Las autoridades lamentaron el hecho y ratificaron su interés en dar con el paradero de los responsables de lo sucedido. Entre tanto, Daniela García se debate entre la vida y la muerte.