"Mandarlos a la casa no es un castigo": familias de víctimas de conductores ebrios

Empiezan una nueva lucha para que las leyes colombianas endurezcan las penas y sanciones a los infractores.

Al son de gaitas como homenaje para sus seres queridos, amigos y familiares les dijeron adiós a las víctimas de los conductores ebrios.
Al son de gaitas como homenaje para sus seres queridos, amigos y familiares les dijeron adiós a las víctimas de los conductores ebrios. David Campuzano / El Espectador

La manifestación que se llevó a cabo desde el monumento de los caídos hasta el búnker de la Fiscalía y dio inicio a las 11:45 a.m. hicieron presencia las tres familias de las víctimas de Fabio Salamanca, el conductor que el pasado 12 de julio estrelló un taxi, los miembros del Custom Club Colombia, quienes eran amigos de los motociclistas que fallecieron en La Calera en año pasado, la representante a la Cámara, Gloria Stella Díaz, e incluso miembros de la familia Luis Andrés Colmenares, se unieron a la causa, para exigir que la justicia entienda que una indemnización no devuelve a un ser querido, porque la vida no tiene precio. (Lea más de esta lamentable situación - "No es sólo cuestión de tragos").

Jayson Ferrero, el director de “Amigos por la vida”, es una colombiano que creció en EE.UU. y decidió organizar una marcha para hacer un llamado, porque según él, en otros países (refiriéndose al lugar donde creció), personas como Salamanca ya estarían en prisión, “porque sí se toman enserio la “tolerancia cero” a los conductores ebrios, ¡aquí no!”.

Alice Cangrejo, la hermana de Hollman el taxista que salió herido en el accidente del pasado 12 de julio, manifestó “no estamos marchando para que haya un pena específica para alguien, marchamos para que las leyes en este país cambien, que se endurezcan las penas y no hayan más conductores borrachos”. Agrega que mientras a nivel mundial el asesinar a alguien mientras se está en estado de embriaguez es un delito terrible, en Colombia a los infractores les dan casa por cárcel y eso “¡es una alcahuetería! Colombia está mostrando una cara de total flexibilidad, de injusticia, que somos una nación corrupta, estamos dejando en evidencia que en este país el que tiene dinero, puede pagar un muerto.

No basta con indemnizar a las familias”, explica Roberto Bastidas, “el dolor aumenta al ver que el caso de mi hija al parecer va a quedar impune, porque el hecho de que este hombre se vaya a disfrutar 5 años de casa por cárcel, es un premio que le van a dar, eso yo no lo tomo por ningún castigo” concluyó.

A pesar de las advertencias y la indignación que han causado estos casos, a las 9 de la mañana del sábado pasado se registró otro caso en Bogotá. Un vehículo que iba ocupado por cinco personas, atropelló a Ronald Garay, un joven de 28 años, en el barrio Modelia. Jónatan Cabrera Ortiz, quien conducía en estado de embriaguez el carro de placas KJU334, atropelló al joven ocasionándole la muerte.