Metro en la 7ª: el último punto de honor de Petro

Distrito estudia aportar recursos del Fondo de Estabilización Tarifaria del SITP, mientras que grupos privados, como el francés Alstom, buscan a la Empresa de Energía como socio.

    El metro ligero rodaría con energía eléctrica desde el sector del 20 de Julio hasta la calle 193. / Secretaría de Movilidad
El metro ligero rodaría con energía eléctrica desde el sector del 20 de Julio hasta la calle 193. / Secretaría de Movilidad

La aprobación en el Concejo del cupo de endeudamiento por más de $3 billones es la primera gran victoria política del alcalde Gustavo Petro para comenzar con sus planes de infraestructura. La modificación del Plan de Ordenamiento Territorial (POT) por medio de decreto, aunque con la resistencia del cabildo y los gremios, es por ahora otro logro del mandatario. Sin embargo, el proyecto bandera que aún no concreta es el metro ligero en la carrera 7ª.

Para el Distrito es claro que no invertirá recursos del cupo de endeudamiento en el metro ligero. “Vamos a cumplir este acuerdo de caballeros con el paquete de obras que tenemos previstas” (es decir, Transmilenio en la Avenida Boyacá y cables aéreos, principalmente), dijo a este diario el secretario de Hacienda, Ricardo Bonilla.

Así, la opción en la que insiste la administración para asegurar la construcción del metro ligero o tranvía en la 7ª son las propuestas de asociación público-privadas (APP), alternativa que también ha tenido tropiezos en los últimos meses. El 30 de julio este diario contó que Transmilenio declaró fallido el proyecto presentado por el Consorcio Tram-Tren Carrera Séptima, conformado por las firmas Sainc Ingenieros Constructores S.A., Egis Rail, Pedro Gómez y Cía., Ferreira Ruan y Asociados Ltda. y Nexus Infraestructura S.A.
Después de esto, como lo ha dicho el secretario de Movilidad, Rafael Rodríguez, la propuesta que está sobre la mesa es la de las firmas Alstom y Lavalin, que fueron las segundas en presentar un proyecto al Distrito, después del Consorcio Tram-Tren Carrera Séptima.

Este diario supo que hasta hace unos días Alstom y Lavalin tenían intenciones de retirar su propuesta porque resulta muy costoso hacer el tren en el corredor si su financiación se basa en el cobro del pasaje al usuario.

El Espectador también pudo establecer que, pese a los rumores, Alstom (grupo francés con experiencia mundial en la construcción de metros) está interesado en seguir adelante con su propuesta de APP. De hecho, la semana pasada hubo una reunión entre funcionarios de Transmilenio, en la que los privados accedieron a actualizar algunos apartes de su propuesta inicial, como lo confirmó una fuente de la entidad del Distrito.

El alcalde Petro dijo en su entrevista del domingo con El Espectador que estudia la posibilidad de usar dineros del Fondo de Estabilización Tarifaria del Sistema Integrado de Transporte Público para que el Distrito ayude a financiar proyectos de infraestructura de este tipo.

De momento el punto crucial para el metro de la 7ª es definir el aporte del 20% que puede hacer el sector público para los proyectos de APP. Una de las opciones que analizan los privados es que la Empresa de Energía de Bogotá participe en la etapa de factibilidad como su socio estratégico, con lo cual se garantizaría la provisión de la energía eléctrica para el rodamiento.

Por ahora, el anhelado proyecto del alcalde está en manos de la propuesta que realice Alstom, para saber si Transmilenio puede darle o no un concepto favorable antes de finalizar el año. A pesar de ello, el Distrito aún no ha explicado qué hará con el contrato para construir Transmilenio en la carrera 7ª, que aún no ha sido liquidado y es un impedimento para hacer una APP en ese corredor, según lo establece la ley.

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