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Bogotá 1 Dic 2012 - 9:00 pm

Exclusión a la población transgénero

"A nadie le interesa lo que tengo entre las piernas"

La construcción de una identidad individual implica la limitación del acceso a los derechos fundamentales para un sector de la comunidad LGBTI. En el Estado hay un profundo desconocimiento de lo ‘trans’.

Por: Camilo Segura Álvarez
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    http://www.elespectador.com/noticias/bogota/nadie-le-interesa-tengo-entre-piernas-articulo-390162
    http://tinyurl.com/cxqmmwb
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Yomaira vive en el barrio San Blas con un subsidio del Distrito. / Gabriel Aponte

“Excremental”, “aberrante”, “anormal”. Esos son algunos de los calificativos con los que representantes del Estado califican a la comunidad LGBTI. El mismo Estado que le exige a una parte de esta población, las personas transgeneristas, que se declaren enfermas (a través de los DSN 4 y 5, manuales de siquiatría, y otros requisitos), para poder tener acceso a los derechos fundamentales.

Es una época de cambios. Que las instituciones, principalmente la Corte Constitucional, se hayan planteado debates, muchas veces gracias a la presión de las organizaciones sociales, como el matrimonio igualitario, el derecho a la adopción o los derechos patrimoniales, es un avance, según las ONG defensoras de los derechos de esta comunidad. Sin embargo, reconocen que hace falta mucho.

Y uno de esos sectores donde hace falta mucho es el transgenerismo. Según funcionarios de la Secretaría de Integración Social, el 80% de los médicos reconocen no saber cómo tratar a esta población, que representa más del 10% del total de la comunidad LGBTI. Cabe imaginarse cómo será en el resto del sector público.

El Espectador consiguió testimonios de personas que hoy no tienen acceso a la salud, al trabajo o a la vivienda por el simple hecho de haber construido una identidad individual que se distancia de la concepción tradicional en la que los ciudadanos se distinguen entre hombres y mujeres, sin intermedios, sin matices, sin colores, sin derecho a reconocerse diferente.

Es de origen campesino. Desde los siete años supo que su comportamiento no era igual al de los demás niños de la vereda. Vivió sus preferencias sexuales en secreto, sin comunicarle a nadie que se sentía encerrada en un cuerpo de hombre, más que a uno de sus primos, con quien exploró su sexualidad. “Yo lo seduje. Tuvimos relaciones desde que tenía nueve años, hasta que cumplí 20. Ese día me decidí: voy para Bogotá”.

Llegó a la capital, con los pocos ahorros que traía compró las primeras prendas ceñidas, ropa de mujer. Se sentía bellísima, comenta Yomaira. Pero le faltaba algo para asumir su identidad, la que le gustaba; le faltaba ser mujer.

En ningún trabajo la aceptaron. No tenía el bachillerato, traía cédula de hombre, pero se vestía como una mujer. Comenzó a prostituirse y “para triunfar en el negocio” a inyectarse hormonas. “Ningún médico me las recetó, yo las compraba. Me crecieron las tetas, pero no me veía como quería, no me veía como los clientes querían que me viera”. Por eso, a los 30 años, comenzó a usar un tratamiento que las compañeras usaban. Las inyecciones de aceite Johnson’s.

Se metió agujas en la cara, en las nalgas, se agrandó los senos: se veía como quería. Pasaron 6 años en los que, según ella, “era la reina del putiadero, me sentía divina”.

Pero un día, cuando tenía 36, todo cambió. Comenzó a deformarse. La cara que tanto amaba se empezó a desfigurar. Tres años después se le reventaron las nalgas, siguió trabajando, pero los clientes se ahuyentaban. A los 42 años dejó la prostitución. “Así yo quisiera seguir de prostituta no puedo. Ya estoy vieja y tengo el cuerpo vuelto nada. La única opción sería salir a robar a los trans más ‘pollos’. Y eso no lo quiero hacer”.

Cuando su cuerpo se desfiguró, las primeras curaciones las hicieron las prostitutas que trabajaban con ella. No tenía Sisbén, por eso, cuando conseguía algo de dinero, iba a una consulta particular o a centros bioenergéticos a que le aliviaran el dolor. Un día, uno de esos médicos, cuando vio que las hinchazones y vejigas ponían en riesgo su vida, la mandó al hospital San Juan de Dios, donde la han visto en múltiples ocasiones sin hacerle más trabajo que curaciones esporádicas a un problema que cada día crece más.

Hoy, con 55 años encima, Yomaira sigue yendo a hacerse las curaciones, siempre con su cédula de hombre, la que no le gusta usar. En más de 10 años ninguna de sus deformaciones ha sido curada, sólo aliviadas, incluso, siguen creciendo en distintos lugares como sus ingles y el pecho.

“Ya no puedo ponerme ropa de mujer, me tocó cortarme el pelo, empezar a parecer un marica cualquiera, no sólo porque me toca trabajar lavando casas o cocinando, sino porque con estas complicaciones de salud es muy difícil que me dejen vivir en algún lugar decente”, confiesa Yomaira, quien hoy vive en un inquilinato en el barrio San Blas, que paga con ayuda del Distrito. Lejos de su época de gloria, ha tenido que volver a parecer un hombre en contra de su voluntad.

Contrario a lo que ocurre con Yomaira, Brian no está buscando al sistema de salud para que enmiende transformaciones que le ha hecho a su cuerpo, lo está buscando para poderlo transformar, para poder inyectarse.

Desde que tenía cuatro años, cuando empezó a pedirle a su mamá que lo vistiera como un niño y a los ocho cuando se “enamoró” de una niña, fue víctima del matoneo escolar y de la discriminación de su familia, la llamaban ‘machorro’.

Tiene 22 años y sólo ha tenido una relación sentimental. Su identidad no es la de una mujer lesbiana. “Nunca me ha gustado mi cuerpo de mujer. Me gustaría tener barba y voz gruesa”, afirma Brian, quien busca que un médico asesore su tránsito de género.

Lo primero que tiene que hacer, para lo cual ya está en trámites, es ir a un psiquiatra a que diga que efectivamente ella tiene disforia de género, “un trastorno mental” que, según el sistema de salud colombiano, padecen todos los “candidatos” a transgeneristas.

Una vez le certifiquen que tiene ese trastorno, puede empezar a someterse al proceso médico, a las inyecciones de la hormona testoviron, para poder ser lo que quiere ser. Un proceso legal que puede tomar cuatro años.

“Lo quiero hacer legal para estar seguro de que lo que me inyecto no me afecta el cuerpo”, dice Brian, a quien funcionarios de la salud, también su familia, le han sugerido que vaya a una iglesia o a un internado.

Hoy Brian está haciendo los trámites para cambiar el nombre en su cédula, pero sabe que no puede cambiar la F (femenino), pues sólo cuando se castre y se construya un pene, cosa que él no quiere, el Estado la reconocerá como un hombre, cosa que tampoco quiere. Él se asume como un transgenerista.

El rechazo y las condiciones económicas de su familia lo impulsan a buscar trabajo. Ahí aparece otro problema: la libreta militar. No puede buscar trabajo como Brian sin libreta militar, pero tampoco la tendrá si en su cédula aparece la F.

“El Estado no sabe el daño que nos está haciendo cuando no reconoce nuestra condición particular. Todo sería mejor si por lo menos pudiéramos hablar con ellos, que nos conozcan, que sepan qué derechos son los que no tenemos”, concluye Brian.

“El sistema de salud nos quiere normalizar. O somos hombres o mujeres. Pero no necesito estar operada para ser mujer, ya lo soy. Ya hice un tránsito que me dolió y me costó. Como no rechazo mi genitalidad no se me puede hacer una atención integral en salud. Esa es la barrera para el acceso a ese derecho”. Así resume Vivian Sofía, una mujer trans que le ha dedicado los últimos años de su vida a defender los derechos de quienes, como ella, han asumido una identidad fuera de los patrones convencionales.

Para ella el Estado, cuando insiste en las “normalizaciones”, todavía no ha sabido interpretar lo que significa la T en la sigla LGBTI. Todavía no comprende que las cosas no son blancas o negras, hay miles de grises. “Cuando nosotras intervenimos nuestros cuerpos hormonalmente, cambian tanto que nosotras no necesitamos ser operadas porque nuestra genitalidad también cambia. No sólo la forma. En el caso de los chicos, se expone más el clítoris y en el caso de nosotras, se nos retrae el pene y empieza a funcionar de manera clitoriana, tenemos multiorgasmos y otro tipo de nuevas experiencias, por eso nos damos cuenta, conforme avanza el tratamiento, que no tenemos por qué hacer el tránsito completo. También los cambios hormonales inciden en las glándulas mamarias. El día que a mí me salió leche de los pezones me asusté y me emocioné, pensé que se me habían salido las babas, pero era leche, era como cuando a una niña le llega el período”, cuenta con alegría.

Vivian es profesional, tuvo un trabajo bien remunerado, pero los cambios en su cuerpo la impulsaron a la prostitución. Ahora la Secretaría de Integración Social le ha dado una oportunidad laboral, pero eso, incluso, ha tenido unos costos. “Cuando entré a trabajar les advertí que si tenía que entrar a un distrito militar a que me humillaran, prefería seguir ‘putiando’ el resto de mi vida. A nadie le interesa lo que tengo entre las piernas, ni mucho menos a una institución que tiene unos “valores” que nos irrespetan. Imagínese yo, bien mamacita, diciéndole a un militar que no soy M ni F, yo soy T, así no lo diga la cédula. La libreta militar es el primer bloqueo para que trabajemos en algo diferente a la prostitución”, dice con vehemencia. Una actitud que repercutió en que todas las personas trans porten en el carné de la Secretaría el nombre identitario, no el oficial.

Juan Cifuentes, otro empleado de la Secretaría, es un ejemplo de rebeldía. Viendo que el sistema no le reconocía su derecho a transformar su cuerpo, decidió automedicarse hasta que lo atendieran. Finalmente, lo asesoraron. De ahí en adelante vino el cambio de nombre en la cédula y el trabajo como promotor.

Es un hombre trans, claro políticamente. “Si se emplean a varios trans, sus vidas cambian. Pero si se emplean a todos, como a cualquier otro ciudadano, de acuerdo con sus capacidades, es la sociedad la que cambia”, afirma.

Pero, a pesar de que su trabajo ya es una esperanza, deja una idea en el aire: “Pareciera que para tener dignidad en este país tenemos que declararnos enfermos mentales y lo que yo me pregunto es: ¿y si nosotros no somos los enfermos, sino que la enferma es la sociedad?”.

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MANACHO

Lun, 12/03/2012 - 14:27
ASI TERMINAN (LAMENTABLEMENTE) ESTOS DEPRAVADOS QUE INISTEN EN CAMBIAR LA NATURALEZA, POR OTRA PARTE,¿DE CUALES DERECHOS HABLAN?, EL CASO DEL PERSONAJE DE SAN BLAS DE HABLA POR SI SOLO DE LA AYUDA QUE RECIBE DEL ESTADO?,
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Alejo7610

Lun, 12/03/2012 - 15:30
Y me pregunto, porque el estado tiene que curarle el ano, que el y solo el, quizo que se lo florearan desde los 9 años, segun dice el corresponsal, es que acaso este individuo no tenia mas opción en la vida que pervertirse y dar libertad a sus bajos instintos. Una vez confirmo mi teoria estos individuos solo piensan en la promiscuidad, perversión y lujuria; es a este tipo de maricones a los que mas de uno quisiera que el gobierno los patrocinara, ya que estos despues de probrar una cantidad infinita de vejamenez, buscan organizarsen con uno de sus miles amantes, para casarsen y adoptar hijos, todo con la venia y el subsidio del estado.
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ludaveo

Lun, 12/03/2012 - 13:58
No leí el articulo porque empesó con falsedades y mentiras y seguro que continuara siendo falso y tendencioso, el senador Gerlein definió las RELACIONES ENTRE MARICAS como excrementales y anormales no lo dijo refiriendose a la comunidad LGTBI en general. !!!CAMILO SEGURA MENTIROSO Y TENDENCIOSO!!!!
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cjrt

Lun, 12/03/2012 - 13:50
A estas personas hay que hacerles entender que si se quieren salvar del infierno ,deben leer la Biblia donde dice Dios que los homosexuales no iran al cielo.
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Alejo7610

Lun, 12/03/2012 - 12:10
Estos degenerados son muy ignorantes, ahora resulta que si alguien se opone a que estos maricones piensen en formar familias o en adoptar niños somos homosexuales que no hemos salido del closet, quetal, ahora bien, la historia de Yomaira, a los 9 años sedujo al primo con quien tuvo relaciones hasta los 20, luego empezo a dar nalga y a inyectarse aceite jhonson en la jeta y en el culo; sera que le quedaba dificil tratar de encontrar un espacio en la sociedad como la gente de bien, sin necesidad de prostituirse toda su vida. Yo lo que veo es que estos depravados son unos lujuriosos y pervertidos, pero los malos somos la sociedad de bien (no me refiero a los heterosexuales, tambien hay homosexuales que hacen bien a la comunidad y su intimidad la mantienen valga la repetición en intimidad)
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Alejo7610

Lun, 12/03/2012 - 12:40
es que como dice el brillante periodista lo que tengo entre las piernas no le importa a nadie, pero si no le importa a nadie, porque estan pregonando derechos para casarsen o para adoptar niños (no me imagino un niño con conciencia adoptado por un par de maricas en el dilema a quien le digo mama, al mas gay) ¿que sera de la sociedad donde se apruebe esto?, ahora cada quien es reponsable de sus actos, o sea que el estado (todos nosotros) tiene que responder a una vida de abusos y excesos como los de Yomaira. Para finalizar todos estos degenerados son unos livinidos y promiscuos, portadores de un sinnumero de bacterias, y todo esto debido a lo vejamenes y acciones contra natura que la gran mayoria realiza en aras de lograr su identidad.
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arfax1939

Lun, 12/03/2012 - 12:09
Sodoma y Gomorra quedaron pequeñas para esta suciedad..
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Colombiana es mi sangre

Lun, 12/03/2012 - 08:52
gassssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssss
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andresinfa

Lun, 12/03/2012 - 03:25
Uno lee estas cosas y la conclusion es simplemente que si uno se niega a si mismo desde el comienzo negara todo siempre y tratara de tapar el sol con un dedo pero no podra. Si son capaces de negar su naturaleza son capaces de negar a todo el mundo. Malparidos maricas.
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AndresEspectador

Lun, 12/03/2012 - 02:00
Es importante como precisión, señalar que solo el primer párrafo de este articulo tiene más de tres errores, primero, no es DSN sino DSM, no es 4 y 5, sino 4, pues el 5 aún no se ha publicado, y ni la psiquiatría ni la psicología (que son las disciplinas que usan esos manuales diagnósticos) pueden declarar enfermo a nadie -como lo sugiere el periodista- por su orientación sexual, ya que ello estuviera contra ´principios de la OMS, la ONU, y la APA. Sugiero al periodista se informe mejor a la hora de abordar un tema sensible, máxime cuando hace juicios del ejercicio de una profesión sin conocimiento de la misma.
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lukaskastañeda

Lun, 12/03/2012 - 18:26
1). Tiene la razón en lo DSM. 2). No la tiene en lo del DSM 5, ya ha sido publicado. Investigue. 3). No se habla de patologización la orientación sexual sino de la disforia de género, que tiene que ver con la identidad de género, que en nada está directamente relacionada con la orientación sexual. A las personas transgeneristas (hombres y mujeres) solo se les aseguran tratamientos, para hacer su tránsito seguro y acompañado profesionalmente, si aceptan la patologización de su condición. Un saludo.
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Lucort

Dom, 12/02/2012 - 18:04
Terribles los DRAMAS que la pobreza, la inequidad, la desigualdad producen en este país. La situación de Yomaira y Brian es la de miles y millones de colombianas (os) sometidas a un régimen oprobioso, donde la legislación está dirigida para la EXCLUSIÓN de aquellos seres humanos que son tratados como "desechables", como "basura", sean trasgeneristas, homosexuales, bisexuales, lesbianas, etc. Por eso considero que se equivoca Holmann Morris, en Canal Capital, y la población GLTB cuando quieren ser VISIBLES como grupo social EXCLUÍDO. Lo son, porque son pobres, sus derechos (mujeres, negros, indígenas, etc.) de MINORÍAS no son reconocidos por el sistema. Sin embargo, aquellos que culturalmente son bisexuales, tiene relaciones sexuales con los animales y otras condutas, CALIFICAN EXCLUYENDO.
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SinmasTspectador

Dom, 12/02/2012 - 16:36
No he escuchado a nadie insultar a la exclusiva comunidad LGBTI. Pero si he escuchado a esa exclusiva comunidad tratando a los demas de retrogrados.
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bodevil

Dom, 12/02/2012 - 16:30
excrementales asquerosos errores de la naturaleza .
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killthepoor

Dom, 12/02/2012 - 16:38
¿la pobreza o la política?
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SinmasTspectador

Dom, 12/02/2012 - 16:27
FALSO!!! este texto inicia con mentiras: "Esos son algunos de los calificativos con los que representantes del Estado califican a la comunidad LGBTI." El representante del estado se refirio en esos terminos al sexo entre hombres. AL SEXO. no a la exclusiva comunidad LGBTI
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killthepoor

Dom, 12/02/2012 - 16:37
pero lo hizo debatiendo sobre uniones entre gente del mismo sexo (y olvidando -?- que el sexo anal heterosexual también existe). y refiriéndose específicamente al caso gay.
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URIBISTAA

Dom, 12/02/2012 - 15:03
DOBLE HOYO ES EL DE LA FOTO
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elconde

Dom, 12/02/2012 - 15:36
Deberia de considerar respetar un poco a la persona de la foto, no por su condicion de homosexual sino por la pesima calidad de vida que tiene y sus problemas. No sea que algun dia le toquen a usted peores cosas. Es cuestion de respeto al dolor ajeno.
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Tupacmontagna

Dom, 12/02/2012 - 15:01
La ignorancia manifiesta por todas esas personas que han hecho comentarios prosaicos, no debe alejar a la sociedad de un problema que día por día viene en alimento y que se debe atender con racionalidad e imparcialidad. La sociedad debe saber y conocer que el trato que reciben los homosexuales depende directamente del estrato social al que pertenecen y como en todas las cosas que se le presentan al ser humano, los homosexuales de estratos sociales altos, que han tenido mejor calidad de vida y educación, no son tratados ni discriminados como los que pertenecen a estratos sociales bajos. Resulta que el problema social es igual para unos y otros, luego el Estado, debería tener registros y saber si esta problemática aumenta, es estable o disminuye, según la atención que se le ponga al problem
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sub-urb-ano

Dom, 12/02/2012 - 16:59
Estoy de acuerdo con la pareciación acerca de que no es lo mismo ser gay de estrato 1 y 2 a ser gay de estrato 5 y 6; por obvias razones los gay de estratos altos estan mejor preparados tanto economica, afectiva, social, intelectual y físcamente preparados para asumir su identidad sin que ello les genere mayores contratiempos en su desarrollo como seres humanos, en cambio el panorama es bien diferente para un gay nacido en un sector deprimido, ya que al no poder acceder a la educación la unuca via viable que ve es ser prostituto o ser peluquero y ni lo uno ni lo otro borra ese estigma.
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rodrivela

Dom, 12/02/2012 - 14:15
La intolerancia hacia la diferencia es quizá uno de los prejuicios más antiguos de la humanidad y ha recibido a lo largo de los siglos el apoyo de cuantos se creen divinos ("quien no está conmigo está contra mí") y superiores a los demás. ¡Ah difícil que es aceptar a quienes piensan, actúan o son diferentes a mi manera de pensar, actuar o vivir! Pero un logro de la racionalidad es tener la certeza de que no hay certezas, saber que conocer es simplemente una forma de pensar y estar dispuestos a mirar como otro mira para ampliar el propio horizonte. La razón nos muestra que toda perspectiva, por definición, depende de sus coordenadas espacio temporales y nadie puede, por imposibilidad en los términos, tener una perspectiva universal. Es bueno aprender a aprender.
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CALDORICO

Dom, 12/02/2012 - 18:42
Ese mundo en blanco y negro que usted pinta, y su queja de los que usted llama "divinos", me permiten inferir que su grandioelocuencia apunta a que tenemos que aceptar la grosería, con nombre de diversidad, porque déjeme decirle que los gays, como usted, se han venido convirtiendo en una carga estatal bajo el nombre de tolerancia, cuando bien pueden como grupo, asumir sus propias facturas sin que esta tenga que asumirlas la sociedad, sean todo los maricas que quieran, pero de allí a que tengamos que financiarles sus errores, su vida licenciosa que lleva a ojos vista ante la sociedad, aplaudirles y demás, me deja perplejo, todo en nombre de la diversidad y según usted falta de conocimiento, sus colegas lo dejan mal parado, cuando hay grupos más necesitados que necesitan la mano estatal...
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CALDORICO

Dom, 12/02/2012 - 14:12
Pobres Maricas, así como la pintan es mejor sentarse en una tarrada de vidrios que dar culo a domicilio, y tenemos que aguantarnoslo porque o sino los discriminamos, fuera de eso los que pagamos salud debemos subsidiar a estos buenos Pa nada, escorias sociales, sólo porque no les da por conseguir un trabajo decente que no sea dando nalga, enfermos sociales deberían desaparecer del mapa terráqueo, cuantos problemas sociales nos evitaríamos si estos desocupados de las manos y ocupados con el culo, al menos tuvieran la desencia de cómo hacen los demás mortales conseguirse un trabajo decente, salir adelante sin estar mostrándonos que son maricas y que les tengamos lástima, este periodista debe ser marica también, para seguir haciéndole apología a estos enfermos sociales de la gurupera, MARICAS
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Brigitte.Baptiste

Dom, 12/02/2012 - 14:48
Nada rico tiene el caldo, pura amargura y miedo. Y falta de respeto de quien cree que es único en el mundo y su verdad es la de todos.
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rodrivela

Dom, 12/02/2012 - 14:17
¡Ah, los que se creen divinos! ¿tiene alguna confiabilidad un argumento armado con insultos y descalificaciones? Siento que caldorico se solaza en su jugo para abstenerse de pensar.
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mamertorcido

Dom, 12/02/2012 - 14:09
Porqué,como terapia y consuelo, no se dedican estos personajes a trabajar en bien de los mas necesitados? Debe la sociedad (con sus impuestos) y el Estado (como administrador de tales impuestos), volcarse a satisfacer las necesidades egoistas de tales personas, para que estas estén felices de sus cuerpos y practiquen promiscuidad y degenero a satisfacción? La arremetida que emprenden estos artículos y los prepagos defensores de estas prácticas (como el forista Giordano Bruno Filippo y otros), pretenden imponer que el esquema Hombre-Mujer sea el que termine siendo próscrito y discriminado, que los niños y jóvenes no puedan ser educados por sus padres y/o maestros, pero sí por la internet, la TV y todos los medios que les inculcan que la depravación y culto al cuerpo es lo mejor.
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mamertorcido

Dom, 12/02/2012 - 16:53
Sr(a) killthepoor, de acuerdo en que las relaciones llevadas en la privacidad de un hogar, sean los que sean los componentes de éste,no deben impedir contraer matrimonio en los términos en los que Ud. plantea,pero que no son los que refleja este artículo.Promiscuidad la hay en parejas de todo tipo,pero el artículo hace énfasis en prostitución homosexual y corrupción de menores indiscriminadamente.Ahora,el que nadie se haya pronunciado contra la mala influencia de los medios contra los menores,no quiere decir que esta influencia no exista.Por último,que haya padres (y parejas) irresponsables con sus hijos le da derecho a la comunidad gay de hacerlo también?Comprenda Ud. que existen trans como Brigitte Baptiste,que aportan a la educación y los hay que solo piensan en función de su lujuria.
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killthepoor

Dom, 12/02/2012 - 16:34
"pretenden imponer que el esquema Hombre-Mujer sea el que termine siendo próscrito y discriminado," tsk, no. el punto es que el fornicar como se quiera no debería ser excusa para privar de posibilidad a parte de la población adulta y con suficiente capacidad de razón para poder contraer matrimonio civil cuando hay relaciones lgbti monógamas tan responsables como las heterosexuales. promiscuidad la hay en todas las orientaciones. responsabilidad también. "que los niños y jóvenes no puedan ser educados por sus padres y/o maestros, pero sí por la internet, la TV y todos los medios que les inculcan que la depravación y culto al cuerpo es lo mejor." ¿quién dijo eso? y, a la vez, ¿cuántos casos de progenitores irresponsables con hijos (y pareja) no han habido?
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mamertorcido

Dom, 12/02/2012 - 14:43
Sra ali cates, si Ud. revisa todos los artículos (y debe conocerlos,puesto que es defensor de oficio en estos foros de todo lo que huela a homosexual) se dará cuenta que la mayor demanda de todos Uds. es que se les debe subsidiar el aumento de senos y nalgas para disfrutar mas en sus relaciones sexuales.Actualmente muchas dependencias públicas estan tomadas por gays de todos los pelambres,donde se hace lo que estos digan y debe el recién llegado unirse a una de sus facciones para no ser discriminado o despedido.Sabía de antemano que mis comentarios iban a despertar el ímpetu guerrero de los maricas y sobre todo el suyo,caracterizado por la vulgaridad y las faltas ortográficas.En cuanto al nick,puede Ud. adornarlo con todos los epítetos que quiera;es un homenaje a todos los mamertos.Cálmese
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