"No hay reservas intocables": secretario de Ambiente sobre la Van der Hammen

Francisco Cruz Prada explica que se adelanta el proceso para pedirle a la CAR que modifique el uso del suelo de la zona de protección.

La idea de urbanizar parte de la Reserva Thomas van der Hammen sigue generando debate. Las posiciones encontradas son bien conocidas. Por un lado están los defensores de la zona de protección, como Manuel Rodríguez, exministro de Ambiente, quien insiste que esas 1.400 hectáreas son la última oportunidad que tiene Bogotá de hacer realidad el proyecto ambiental más ambicioso de América Latina o el ambientalista Julio Carrizosa, quien señala que no se debe poner “ni un gramo de cemento”, porque la zona es especial por la riqueza de su suelo y su posición es estratégica entre los cerros orientales y el río Bogotá.

Por el otro, está el alcalde Enrique Peñalosa quien ha defendido su iniciativa y, cada que tiene oportunidad, expone sus argumentos urbanísticos y las proyecciones de crecimiento demográfico de la ciudad, con lo que justifica la necesidad de sacar adelante el proyecto de vivienda Ciudad Norte. Su intención, si tiene luz verde, implicaría intervenir casi el 90% del suelo protegido. Para el mandatario, eso sería lo mejor para Bogotá.

Pero más allá del debate, lo cierto es que para poder urbanizar, faltan trámites. El Distrito o el Ministerio de Ambiente tendrían que radicar ante la junta directiva de la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) una petición oficial para que se revise y se levante la resolución que declara la zona protegida. Es decir, el futuro de la Van der Hammen está en manos de la autoridad ambiental.

El Espectador habló con Francisco Cruz, secretario de Ambiente y exdirectivo de la CAR, quien asegura que haber leído con detenimiento los estudios del doctor Thomas y le ve más relevancia ecológica a los cerros orientales y a los humedales que a la misma reserva.

¿Cree que la urbanización dañaría la conectividad funcional entre flora y fauna que tiene la zona?

Cuando leí el informe que sirvió como base para crear la reserva vi que dice: Ecosistema hídrico superficial: no existe conexión y lo mismo pasa con las aves, los mamíferos y las mariposas. Hay científicos muy valiosos que hicieron estudios para la reserva. Son estudios muy buenos, pero cuando los veo, dicen que no hay ninguna conexión. Ni superficial ni subterránea. Claro, si a un científico que haya estudiado el bosque Las Mercedes, un ecosistema único, le dicen que van a urbanizar ese relicto, se enfurece. Eso no va a pasar. Ese ecosistema se va a proteger. Si a un joven de universidad le dicen que van a construir en la reserva y el imaginario que tiene de la reserva es algo verde, lleno de pájaros, animales y ríos, claramente no le va a gustar. Ese es el imaginario que los ciudadanos tienen de la reserva. Pero no es cierto.

Pero ese imaginario tiene una razón de ser. Lo que plantean los estudios del doctor Thomas van der Hammen es que el bosque Las Mercedes es un ejemplo de lo que podría ser toda la reserva.

No es cierto. No se pueden sembrar en potreros los árboles que hay en el bosque Las Mercedes. No se puede, porque esas especies nacen y crecen en ecosistemas húmedos de planicies de inundación. En la reserva no hay ecosistemas así. Ahora eso es puro pasto kikuyo.

¿Y no se podría recuperar el suelo que se dañó por la acción humana para devolverlo a su estado original?

Si lo que se quieren es restaurar la zona a su estado natural tocaría volverla un pantano. Eso es lo que era originalmente.

Algunos expertos aseguran que la zona sí tiene un valor por muchas razones, entre ellas los manantiales subterráneos.

El sistema de conexión de las aguas subterráneas no es exclusivo de la Van der Hammen, es de toda la región, de toda la sabana, y viene de los cerros. Además, es muy profunda. Tengo el libro del profesor Van der Hammen, publicado en 1998, y ahí lo dice.

¿Quiere decir que las conexiones hídricas subterráneas son muy profundas y no se afectarían si se urbanizara la zona?

Sí. Las aguas superficiales no están conectadas y las subterráneas no tienen nada que ver con el área de la reserva. Tienen que ver con un sistema que viene de los cerros.

Si se urbaniza parte de la reserva ¿Qué estrategia ambiental se utilizaría para que los proyectos sean ambientalmente sostenibles y se logre una conectividad funcional, no solo paisajística?

Bogotá tiene que desarrollar conexiones de todo tipo por la misma razón que se crea una reserva: para preservar una zona y recursos para el futuro. Hay un concepto equivocado que dice que la reserva es intocable. Ninguna reserva en Colombia es intocable. A lo largo de la historia la gran mayoría de los ministros de Ambiente han realinderado y sustraído reservas. Las han disminuido.

Pero la pregunta no es si se ha hecho, sino si es lo ideal. ¿Si se debe hacer?

Eso depende del sitio. De lo que se quiera hacer y de cómo se ha modificado el medio ambiente.

Algunos ambientalistas aseguran que si se urbaniza la reserva se dañaría la posibilidad de tener un bosque en la ciudad, tener aire limpio y convivir con la naturaleza.

Eso no es cierto. Para vivir con la naturaleza hay que defender los cerros. Ahí hay 14 mil hectáreas y la reserva Thomas van der Hammen solo tiene 1.400. Esos argumentos no sirven.

¿Por qué dice que no sirven?

Me dice que se rompe la armonía con la naturaleza, pero hay 14 mil hectáreas por proteger. Ahí hay que quitar las construcciones ilegales y plantar especies nativa. Yo digo: Oigan, ambientalistas ¿por qué no me ayudan a apagar incendios? Están perdiendo muchos más recursos ambientales ahí. Yo creo que en cinco años hemos perdido mucho más que 1.400 hectáreas de ese bosque, en los cerros. Los cerros son de mayor importancia estratégica.

¿Qué pasa con los acuíferos, las zonas de recarga hídrica que hay en la reserva?

Yo tengo el mapa de recarga de acuíferos de Bogotá y no hay ninguno en la reserva. En un mapa que hizo la Secretaría de Ambiente durante la Bogotá Humana está La Conejera, los cerros y otros. Pero la reserva Van der Hammen no está.

Pero, si se urbaniza ¿cómo lograr que no se pierda el valor ambiental que tiene?

Con el Plan de Ordenamiento Territorial. El POT debe generar esos lineamientos, no solo de urbanización sino ambientales. Si no se hace, esto sería un caos. Eso es lo que hay ahora. Hay familias que tienen 2.000 o 3.000 metros de sabana. Eso es lo que está pasando con las urbanizaciones clase media-alta. Eso no es sostenible.

¿Ya se hizo la solicitud oficial a la CAR para modificar el uso del suelo que hoy es la Reserva Thomas van der Hammen?

Estamos en proceso.

 

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