PNUD apoya conservación de la Reserva Thomas Van der Hammen

El organismo, que entre otras promueve acciones y programas orientadas al medio ambiente, sostiene que el área protegida hace parte de la estructura ecológica principal de Bogotá.

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El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), organismo que ayuda a los países a encontrar soluciones a retos mundiales y nacionales en materia de desarrollo, se mostró partidario este lunes de conservar la Reserva Thomas Van der Hammen y mantener sus 1.395 hectáreas de área protegida al servicio del desarrollo ambientalmente sostenible e incluyente.

En contravía de los planes del alcalde Enrique Peñalosa, quien ha planteado una eventual intervención para poner en marcha proyectos de urbanización y movilidad en este terreno, el PNUD sostiene que la Van der Hammen debe ser conservada, en tanto hace parte de la estructura ecológica principal de Bogotá.

El organismo respondió además a una carta divulgada por académicos, concejales, congresistas y organizaciones ambientalistas que le reclamaron al PNUD por supuestamente suscribir un convenio con la Secretaría de Planeación Distrital para “contratar estudios que permitan justificar la propuesta” de la Administración. 

“El PNUD promueve modelos de desarrollo ambientalmente sostenibles e incluyentes frente a las necesidades de todos y todas. Apoya la conservación de la Reserva Thomas Van der Hammen como parte de la estructura ecológica principal de Bogotá y no ha adjudicado ni adjudicará ningún estudio relacionado con la sustracción de terrenos en dicha reserva”, aseguró el organismo a través de un comunicado.

El Programa propuso adelantar un proceso de diálogo que permita “la expresión de distintos puntos de vista y una toma de decisiones informada” para una ciudad sostenible e incluyente. Tal proceso, advierte el organismo, debe contar la participación plena de la ciudadanía y las autoridades locales.

El PNUD fue creado en 1966 y trabaja en cuatro áreas principales: reducción de la pobreza y el logro de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM); gobernabilidad democrática; prevención de crisis y recuperación; medio ambiente y el desarrollo sostenible. Adicionalmente, el PNUD presta particular atención al empoderamiento de la mujer y a la lucha global contra el  VIH/Sida.

En octubre pasado otra voz se sumó a favor de la conservación de la Reserva Thomas Van der Hammen. Esta vez fue el Consejo Territorial de Planeación Distrital (CTPD) –máxima instancia de la planeación participativa de Bogotá–, que anticipándose a la discusión del Plan de Ordenamiento Territorial (POT) de la ciudad, que se dará el próximo año, elaboró un informe en el que detalla el diagnóstico de los problemas de las 20 localidades, los conflictos en el territorio y las posibles soluciones. (Lea: 'La Reserva Van der Hammen no se debe tocar': Consejo Territorial de Planeación)

Una de las conclusiones de este órgano consultivo es que no se deben intervenir y que, por el contrario, se deben conservar los terrenos que actualmente conforman la reserva Van der Hammen, zona de protección ambiental. Martha Triana, presidenta del CTPD, le aseguró a El Espectador que su diagnóstico –fruto de un recorrido en las localidades y en la reserva– arrojó que no es recomendable construir en los terrenos de la zona de protección, dado su valor ambiental para la ciudad y especialmente, para la planeación del territorio.

“Participamos en el recorrido con personas de la academia, de la misma ciudadanía y con ocupantes del territorio. Así, pudimos entender la necesidad urgente de que esta zona se conserve como la reserva ambiental de la ciudad, necesaria, entre otras, para garantizar la vida, asegurar el suministro de agua y proteger la subsistencia de las especies, así como para mitigar los efectos del cambio climático”, explicó Triana.

Tal como lo ha hecho saber, incluso antes de ser elegido, Peñalosa pretende intervenir la reserva para darles espacio a proyectos de urbanización y movilidad. En septiembre, el Distrito inició los trámites para que le sea autorizado construir vías sobre la reserva. Así, se empezó a materializar la intención del alcalde de intervenir el área protegida para darles espacio a 10 vías. Esas obras son vitales además para la construcción de la Ciudad Lagos de Torca, el proyecto urbanístico más ambicioso de la Administración y que también está bajo estudio de la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR).

Desde que se conoció la intención de sustraer terrenos de la reserva para esos proyectos viales, las voces de protesta de diversos sectores, desde ambientalistas hasta políticos, han girado en torno a los problemas de conectividad de los ecosistemas de esta zona, que se verían afectados con el trazado de las vías.

Argumentando que busca “desembotellar el norte de Bogotá”, Peñalosa dijo en julio que pretende intervenir la reserva para ampliar la Avenida Boyacá, desde la calle 170 hasta la avenida Guaymaral, en 7,4 kilómetros sumado a la construcción de ciclorrutas y carriles exclusivos para Transmilenio. Adicionalmente, el alcalde le apostaría a la ampliación de la Avenida Ciudad de Cali hasta la Avenida Suba, así como a la construcción de un túnel para facilitar la movilidad en la vía Suba Cota a través de un trazado de 11 kilómetros.