Privados operarán basuras al menos un año

Por decisión del Alcalde la empresa de William Vélez no entrará como operador. Uaesp dice que privados aceptaron esquema del Alcalde.

María M. Maldonado, junto a Susana Muhamad (Ambiente) y Nelly Mogollón (Uaesp) fueron fichas claves en el “acuerdo  de paz” firmado con los operadores.
María M. Maldonado, junto a Susana Muhamad (Ambiente) y Nelly Mogollón (Uaesp) fueron fichas claves en el “acuerdo de paz” firmado con los operadores.

En medio del caos que vive esta semana Bogotá por cuenta de la transición que sufre el esquema de manejo del aseo, el alcalde Gustavo Petro y tres de sus cuatro enemigos en la guerra de las basuras —Ciudad Limpia, Aseo Capital y Lime— pactaron una tregua tras meses de hostilidad. El arreglo contractual, en medio de la molestia y la incertidumbre que vive la ciudad, le devolvió el alma a más de un bogotano.

Pocos saben que detrás de estas negociaciones, que también le dieron un respiro al alcalde (se libró del problema de prestar el servicio en el 48% de la ciudad), tres mujeres jugaron un papel fundamental para acercar a los privados y al sector más radical de su administración.

Tan importante fue su participación, que el mismo alcalde lo reconoció ayer por Twitter: “Agradezco a tres mujeres: Susana Muhamad (secretaria de Ambiente), María Mercedes Maldonado (secretaria de Hábitat) y Nelly Mogollón (directora de la Unidad Administrativa Especial de Servicios Públicos, Uaesp) como negociadoras del Distrito ante privados. Mostraron qué es negociar con el interés privado, sin corrupción, con transparencia y defendiendo el interés general”.

Una de ellas, María Mercedes Maldonado, cabeza del sector de servicios públicos, habló con El Espectador horas después de firmados estos acuerdos.

¿Qué ganaron con este traumático experimento?

Logramos que no hubiera libre competencia en el servicio de aseo en Bogotá, elemento que generaba muchos riesgos para la cobertura total del servicio y el cumplimiento del plan de inclusión de la población recicladora. También logramos cambiar el tipo de contratos con los operadores e iniciar la gestión pública del servicio de aseo que ahora debe fortalecerse.

¿Cuál es la esencia de los nuevos contratos?

Ya no se trata de contratos de concesión. En los nuevos acuerdos firmados con la Uaesp, los privados entran como operadores. Lo que quiere decir que a pesar de toda la discusión jurídica en torno al esquema que el Distrito adoptó, al final los privados terminaron aceptando que, si querían seguir prestando el servicio, tenían que hacerlo bajo las nuevas reglas de juego del Distrito.

¿Y en qué cambia la situación?

El Distrito se queda con doce localidades, descontando Sumapaz, que es una localidad rural. En esas localidades no va a haber una utilidad en términos de los negocios privados, de remuneración de la operación. Eso se revierte a inversión pública.

Anteriormente la Uaesp recibía un porcentaje de las ganancias de los operadores y las guardaba en una bolsa que nunca nadie ha sabido para que se usaba, ¿eso se acaba?

Sí, eso era una fiducia cuya destinación no era directa al servicio, como lo ha señalado la Contraloría. Ese esquema desaparece. Habrá una recolección de la facturación pública de los recursos y se distribuirán para atender las diferentes prioridades.

El alcalde Petro dijo durante estos meses que el 44% de lo facturado por los privados eran ganacias netas. Con los nuevos contratos, ¿en cuánto se reducen las ganancias de los privados?

Hay una disminución del 10%. Esos recursos, sumados a lo que antes era la bolsa de la Uaesp (que equivale al 17%), dan el margen para remunerar el reciclaje.

A la fecha sólo les están pesando basura a 5.000 recicladores, ¿qué pasará con los otros 9.000?

El aprovechamiento es un proceso que apenas comienza y está a cargo de la Uaesp.

Ya que menciona a la Uaesp, no entiendo por qué terminó esta entidad firmando nuevos contratos, cuando se había dicho que sería el Acueducto el que subcontrataría a nuevos operadores...

Los abogados hicieron un análisis jurídico y consideraron que para ellos la mejor opción era que fueran contratados como operadores del servicio, así como la Uaesp había contratado a la Empresa de Acueducto. Esa posibilidad estaba contemplada en el decreto del nuevo esquema de aseo, y se contrató en el marco de una urgencia manifiesta que es evidente que existe.

¿La Administración decretó una nueva urgencia manifiesta?

Sí, el 17 de diciembre.

¿Por qué no se hizo pública?

El sector público va haciendo muchos actos administrativos. No todos se publicitan.

Pero era un tema sensible...

Bueno... el hecho es que salió la urgencia manifiesta.

¿Qué pasó con William Vélez, dueño de Atesa, cuyo contrato vence el 21 de diciembre?

El alcalde tomó la decisión política de que no continuara.

¿Cuándo vencen los contratos?

Cuando se adjudiquen los nuevos operadores en las Áreas de Servicio Exclusivo.

¿Y eso cuándo va a ser?

En mínimo un año. En los contratos se les asegura ese tiempo a los privados, porque el servicio necesita estabilidad. Sin embargo, la Uaesp tiene la orden expresa del alcalde de continuar con el trámite (de la licitación).

Ahora, después del desorden de la semana y meses de tensiones, ¿no cree que había otra mejor alternativa?

Legalmente el contrato de concesión que existía no se podía prorrogar más. De alguna manera había que establecer un esquema distinto, que podía ser de total contratación con privados o total gestión pública. Como todo apuntaba a que la única posibilidad era el libre mercado —cosa que nos parecía inimaginable para una ciudad de 8 millones de habitantes—, asumimos un proceso de estructuración que no era sencillo y que, como todo, se fue construyendo. Lo que sí es claro es que se afirmó lo público.

Riesgos de la urgencia manifiesta

Por medio de un control excepcional, la Contraloría General adelanta un proceso contra la Uaesp y varios de sus exdirectores. Una de las causas son las sucesivas prórrogas de los contratos de los cuatro operadores privados, de los cuales tres continuarán encargados de la recolección de basura el próximo año. La Uaesp se ha valido de la declaratoria de urgencia manifiesta para saltarse la licitación pública. Una decisión que ha sido cuestionada por la Contraloría:  “(el mecanismo) conllevaría una posible responsabilidad disciplinaria, ya que, como ha quedado demostrado, se llegó a ella (urgencia manifiesta) por falta de planeación”, reza un documento de auditoría realizado por el ente de control en marzo de 2012.