Taxis en Bogotá: gremio de $6 billones anuales

Las tarifas aumentarán entre 13 % y 20 %. En promedio, cada conductor realiza 22 carreras diarias, pero quienes no son dueños del vehículo ganan poco. Conozca el gremio, en cifras.

El Espectador

El gremio de los taxistas es poderoso. No solo por la capacidad de paralizar la ciudad, si así lo deciden, sino por la forma como mueven la economía. En Bogotá circulan 52.390 taxis legales, que al día realizan casi 696.000 carreras. Si se tiene en cuenta que en promedio cada carrera cuesta $9.000, el año pasado tuvieron ingresos que alcanzaron los $5 billones, casi la mitad del presupuesto que invertirá el Distrito en salud en los próximos cuatro años. Esta cifra podría aumentar casi el 20 % en 2017 gracias al incremento de tarifas que autorizó el Distrito a partir de septiembre. Con esto, el próximo año este gremio alcanzará ingresos cercanos a los $6 billones.

De acuerdo con la última encuesta de Movilidad del Distrito, cinco de cada cien viajes en transporte público son en taxi. Y aunque muchos se quejan de las tarifas o el servicio, la demanda viene en aumento: en los últimos cuatro años creció casi 17 %. Mientras en 2011 el promedio diario de carreras era de 595.000, en 2015 fue de 696.000. Como dato particular, la hora de máxima demanda es entre las 5:00 y las 6:00 p.m., cuando se registran 55.000 viajes.

Aunque las cifras hablan de un gran mercado en el que los más beneficiados son los propietarios de los vehículos, detrás hay otros datos que muestran la realidad de los conductores. Trabajan muchas horas, enfrentando riesgos de seguridad, problemas de movilidad y, en la mayoría de casos, sin prestaciones sociales.

Según la Secretaría de Movilidad, cada conductor en promedio trabaja doce horas diarias, recorre unos 231 kilómetros (casi la distancia Bogotá-Manizales) y realiza 22 carreras. “Un taxista labora 3,7 horas al día más que un trabajador dependiente y dado que trabaja casi toda la semana, tiene jornadas de unas 78 horas semanales, cifra muy superior a las 48 reglamentarias”, indica el estudio.

Teniendo en cuenta esto, se puede establecer que cada conductor por turno recauda casi $220.000, de los cuales salen su salario y los gastos del vehículo, que son altos. En promedio, los costos por kilómetro recorrido son de $824, “de los que el 89 % son variables como llantas, combustible, lubricantes, mantenimiento, salarios y prestaciones sociales”. Al hacer cuentas, por kilómetro, un conductor gana $220. Es decir, $50.000 diarios.

Esta cifra es similar a la que mostró un sondeo de Fenalco, capítulo Bogotá, que señala que un taxista gana entre $1'000.000 y $3'500.000 al mes: depende de si el que está al volante es empleado o propietario. Es claro que muy pocos alcanzan el máximo sueldo, pues apenas el 24 % maneja su propio taxi, el 9 % tiene contrato (con prestaciones sociales) y el 67 % maneja taxis ajenos, pero sin contrato.

Según la encuesta, entre los mayores problemas que enfrentan los taxistas están el estado de las vías (38 %), la competencia como Uber (37 %) y la inseguridad (21 %). El 24 % señala que han sido víctimas de robo. Las horas más peligrosas para trabajar son entre las 8:00 p.m. y las 4:00 a.m.

De acuerdo con la Encuesta de Percepción Ciudadana de Bogotá Cómo Vamos, entre las personas que usan el servicio de taxi, el 52 % se encuentran satisfechas. “Se aprecia que el grupo poblacional de más de 55 años son quienes se muestran más satisfechos (59 %), mientras que de las personas entre 36 y 45 años, apenas el 32 %.

Las nuevas tarifas

La reciente alza de tarifas que autorizó el Distrito mejorará sus ingresos en principio 13 % (casi el doble de lo que subió el salario mínimo), pero podría llegar al 20 % en caso de que los taxistas logren cumplir el reto que les puso el Distrito: reducir la accidentalidad.

En las carreras de taxi, todo se tasa en unidades. Cada una corresponde a 100 metros de recorrido y actualmente cuesta $78. A partir de septiembre, ese valor quedará en $82. Con este nuevo precio, todas las tarifas cambian: la carrera mínima pasará de $3.900 a $4.100; el recargo nocturno, a $2.000; al terminal, a $600, y el servicio puerta a puerta, a $750.

Y con el aumento en el precio de la unidad vienen otras dos modificaciones: una, el aumento del banderazo (de 25 a 28 unidades). Y la otra, la disminución del tiempo de espera por unidad (bajó de 30 segundos a 24). Aunque parecen mínimos, los dos afectarán la tarifa final de la carrera.

En plata blanca, esto se traduce en que para llegar al mismo destino el usuario tendrá que pagar $300 más. En el caso de la modificación del tiempo, el efecto en la tarifa será un azar: todo dependerá de los semáforos, los trancones y, obvio, la ruta elegida.

Pero hay un elemento adicional. La administración les puso un reto a los taxistas a cambio de un pago adicional: si reducen cada trimestre la accidentalidad un 20 % (casos en los que se ven involucrados taxistas), les autorizará cobrar $500 más de lo que indique el taxímetro. Es decir, una bonificación que deberá pagar el usuario.