Un debate para hablar en serio del futuro del relleno Doña Juana

Entes de control, entidades distritales y la comunidad de El Mochuelo, los barrios que colindan con el relleno sanitario, se reunirán este sábado para hablar de los problemas de salud y ambientales que hay en el sector, y los compromisos que se han adquirido para mitigarlos.

Comer, dormir y respirar a solo unos pasos del relleno sanitario Doña Juana, en el que diariamente son depositados entre 6.000 y 7.000 toneladas de basura, ha llenado de problemas de salud y ambientales a los habitantes de El Mochuelo. Enfermedades en la piel, deficiencias respiratorias e infecciones gastrointestinales, son las los tres males más comunes entre los pobladores de esas veredas de la localidad de Ciudad Bolívar, que limitan con Doña Juana. Zonas en las que, además, hay déficit de árboles y están atestadas de ratas, moscas y otras plagas, haciendo aún peor la calidad de vida de los vecinos de la zona.

Un recinto del Colegio José Celestino Mutis, ubicado en esa zona rural de Ciudad Bolívar, será escenario este sábado de un encuentro en el que habitantes y entidades competentes discutirán las graves problemáticas que sufren las comunidades que viven muy cerca del relleno sanitario. El encuentro, gestionado por el concejal de Bogotá, Jorge Torres (Alianza Verde), espera que se den, más que debates, respuestas sobre los repetidos reclamos de los vecinos, que han alzado su voz solicitando atención a los barrios no legalizados aún, una salida a la ausencia de servicios sanitarios y el tratamiento para olores y gases nocivos.

El encuentro también buscará desmenuzar la lista de denuncias que expuso el jueves la Personería de Bogotá en contra del operador encargado de Doña Juana. Según el ente de control distrital, allí no se han cumplido las normas de calidad, no se han construido las chimeneas necesarias, no se ha sembrado la cantidad de árboles estipulados y se desbordaron los límites legales para no afectar a los habitantes del sector. (Lea: Denuncian irregularidades en el relleno sanitario Doña Juana)

Aunque ya se ha multado económicamente al concesionario, la preocupación real de los residentes es que se tomen las medidas adecuadas para disminuir el impacto negativo de la contaminación ambiental, siendo este uno de los principales incumplimientos a los contratos y la licencia. Hay otros, igual de preocupantes, como la cada vez mayor cercanía entre el relleno y la población, los 17 de 10.000 árboles que se tenían que sembrar para proteger a la comunidad o el tratamiento de los líquidos residuales que, al no tener cómo procesarlos, son vertidos al río Tunjuelo.

Los temas directamente vinculados con la cada vez más compleja relación entre el relleno sanitario y la comunidad serán la prioridad del encuentro, pero también se tratará la poca oferta de planes recreacionales, la escasa disposición de cupos para educación superior, la inseguridad y el desabastecimiento de servicios básicos.

La ineludible participación del Distrito se hará mediante entidades como la Unidad Administrativa Especial de Servicios Públicos (UAESP) y las Secretarías de Salud, Desarrollo Económico, Ambiente, Hábitat, Educación, e Integración Social. La Contraloría y la Personería, que avivó el debate con sus denuncias, serán los entes de control que también harán parte de la discusión. La Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) y el Centro de Gerenciamiento de Residuos Doña Juana (CGR), operador del relleno, pasarán al “paredón” para explicar a la comunidad qué acciones que han tomado, cuáles han cumplido y qué compromisos hacen falta asumir para mitigar las dificultades.

El debate será de 2:00 a 5:00 p.m. y servirá además para evaluar otros aspectos como la cultura ciudadana, la educación y la innovación en la gestión de los residuos.