Uribe Noguera sí mató a Yuliana Samboní y el vigilante de Equus 66 mintió

Las pruebas de ADN apuntan a Rafael Uribe como el asesino. Sobre Fernando Merchán, vigilante del edificio, no hay certeza de la causa de su muerte y siguen investigando. Sin embargo, se encontró que hay inconsistencias en sus declaraciones.

Sigue la incertidumbre sobre las causas de la muerte de Fernando Merchán Murillo, el vigilante del edificio donde encontraron a Yuliana. / Mauricio Alvarado
Sigue la incertidumbre sobre las causas de la muerte de Fernando Merchán Murillo, el vigilante del edificio donde encontraron a Yuliana. / Mauricio Alvarado

“Será una acusación en tiempo récord”. Así lo anunció Luis González, director nacional de Fiscalías, al revelar los avances de la investigación por el secuestro, tortura, violación y asesinato de la pequeña Yuliana Andrea Samboní, el 4 de diciembre en Bogotá. Con evidencias científicas, el ente acusador tiene una certeza irrefutable: Uribe Noguera fue el responsable del atroz crimen. “Con las evidencias que tenemos, como los dictámenes de Medicina Legal, así como las cámaras y los testimonios, se tiene estructurada una teoría del caso y en tiempo récord se radicará el escrito de acusación”, dijo González.  (Lea: “¡Asesino!... ¡Asesino!... ¡Asesino!”)

El trabajo del Instituto de Medicina Legal ha sido clave. Desde el día que recibieron el cadáver de la niña, un equipo especializado se concentró en la inspección. Luego de determinar que a la menor la ahogaron y que fue víctima de abuso sexual, ayer reveló una prueba contundente. (Lea ¿Quién es Rafael Uribe Noguera, señalado por el feminicidio de Yuliana Samboní?)

Carlos Valdés, director de la entidad, la dio a conocer así: “Terminados los análisis de laboratorio, así como las pruebas biológicas y genéticas, se puede decir, sin ninguna duda y con la mayor certeza científica, que hay material biológico que vincula a Uribe Noguera en la muerte y abuso sexual a la menor”. Aclaró, eso sí, que por ahora el material analizado no involucra a otra persona. (Lea: Último adiós a Yuliana Samboní, en El Tambo (Cauca))

Con este hallazgo, la Fiscalía tiene la prueba reina sobre la que estructurará la acusación. Aunque tiene hasta febrero para radicarla ante un juez de conocimiento, lo hará en las próximas semanas.  (Lea:"Nos vamos a juicio": abogada de la familia de Yuliana Samboní)

Vigilante: sigue el misterio

Hay una parte de la investigación que sigue generando dudas: la muerte Fernando Merchán Murillo, de 58 años, el vigilante del edificio Equus66, donde hallaron el cuerpo de Yuliana. A él lo encontraron sin vida el pasado viernes en su casa, con varias heridas de arma blanca. (Lea: Aparece muerto el vigilante del edificio donde fue asesinada Yuliana Samboní)

Aunque desde ese día se habló de un posible suicidio, Medicina Legal señaló que aún no son claras las razones de su deceso. Según reportó el director de ese Instituto, el resultado inicial de la necropsia permite concluir que las heridas en sus piernas, brazos y cuello no fueron las que causaron su muerte, por lo que aún no se puede confirmar o descartar el suicidio(Lea: Crímenes contra niños: muchas denuncias y pocas condenas)

Tenía heridas cortantes en el cuello del pie, en las articulaciones de las manos y en la base del cuello. Sin embargo, a pesar de la hemorragia, estas no tienen la gravedad como para causar su muerte”. Por esta razón, agregó, seguirán haciendo estudios “de histopatología, bioquímica y toxicología, para tener en los próximos días la certeza científica sobre lo que sucedió”. Es decir, el trabajo se concentrará en averiguar qué sustancia había en su cuerpo, para saber qué lo mató.

Lo que sí está probado

En medio de la investigación alrededor de la muerte de Merchán, la Fiscalía tiene dos hechos probados: que sí escribió con su puño y letra las notas que se encontraron en la escena de su muerte y que mintió en las entrevistas con los investigadores del caso. (Lea: 'No quería volver a la cárcel. Soy inocente': Fernando Merchán, vigilante de Equus 66)

Según Luis Alberto Pérez, director nacional del CTI, luego de que los peritos en grafología analizaron las dos notas que encontraron en la casa de Merchán, en las que se despedía y les pedía perdón a sus familiares, concluyeron que la letra corresponde a “los rasgos de su caligrafía”.

En cuanto a la entrevista que rindió Merchán, según el director nacional de Fiscalías, hay pruebas que confirman que hubo inconsistencias en lo que les relató a los investigadores y lo que consignó en los libros (del edificio) el día del crimen. “Son inconsistencias que contrastan con la verdad que hemos encontrado, en la que se tienen testimonios y grabaciones minuto a minuto de las cámaras de seguridad del edificio”.

Lo que está pendiente

Aunque las investigaciones avanzan y cada día se conocen nuevos detalles alrededor del crimen contra Yuliana Samboní, aún hay incógnitas que representan los mayores desafíos para las autoridades. ¿Qué pasó en el apartamento 603 del Equus66 durante las horas posteriores a la muerte de la niña? La respuesta a esta pregunta permitirá establecer el rol de los hermanos de Uribe Noguera, Francisco y Catalina, en este caso.  (Lea: Hermanos Uribe Noguera sí entraron al edificio Equus 66 el día del crimen de Yuliana) 

La Fiscalía los tiene en la mira y ya los interrogó, por la presunta alteración de la escena del crimen. En la minuta del edificio, escrita por Merchán, quedó que ellos entraron al apartamento a las 3:40 p.m. del domingo 4 de diciembre. Por otra parte, los agentes del CTI encontraron en el apartamento un tarro de aceite de cocina y en los exámenes al cuerpo de la niña se determinó que fue lavado con esa sustancia, probablemente para borrar los rastros del abuso. ¿Quién untó el cuerpo? ¿Los hermanos de Uribe vieron a la pequeña con vida?  (Lea: Hermanos de Rafael Uribe Noguera tendrán que declarar ante la Fiscalía)

Pero la atención no solo está puesta en el principal sospechoso y sus dos hermanos. Las autoridades no han descartado que otras personas hayan participado en el crimen. Asimismo, se abrió el foco ante la posible relación de Uribe Noguera con redes de explotación sexual. Una versión que se ha alimentado por el material pornográfico y los rastros de contactos con prostitutas que al parecer encontraron al revisar el computador de Uribe Noguera.

Entretanto, ayer se empezó a escuchar que Uribe Noguera busca un acuerdo con la Fiscalía: contaría todo a cambio de que no lo procesen por tortura y secuestro. Tendría que responder entonces por feminicidio y abuso sexual. Asimismo, se dice que busca con ese pacto que sus hermanos queden libres de cualquier cargo.