Nace bebé con ADN de tres padres

Un polémico procedimiento médico logró que una madre con un problema genético que provocó la muerte de tres de sus hijos lograra dar a luz a un bebé completamente sano.

El doctor John Zhang junto al bebé recién nacido. / New Hope Fertility Center
El doctor John Zhang junto al bebé recién nacido. / New Hope Fertility Center

Una pareja de esposos árabes migró a Estados Unidos buscando solución a un terrible problema: por más de diez años intentaron tener hijos sin éxito, pues morían antes o después del parto. Con el tiempo descubrieron que la madre tenía un desorden genético que les negaba esta posibilidad y decidieron someterse a un  tratamiento  que combina el ADN de tres personas que permitió que, por fin, la pareja tuviese un bebé sano.

El anuncio tomó varios meses mientras los doctores se aseguraban de que el bebé no tuviese ningún problema de salud. El niño nació el pasado 6 de abril y fue tratado por especialistas en fertilidad estadounidenses, liderados por John Zhang, del New Hope Fertility Center de Nueva York.

Durante diez años la pareja, oriunda de Jordania, intentó por todos los medios concebir un hijo, y aunque lo lograron en más de una oportunidad, la madre tenía una rara enfermedad que provocó la muerte de los niños. El primero de ellos lo perdió en el primero de cuatro abortos involuntarios. Luego, la pareja logró dar a luz a una niña en 2005, pero murió a los seis años de edad. El último intento fue un segundo bebé que, aunque logró nacer, vivió sólo por ocho meses. Los exámenes en la madre indicaban que ella estaba saludable, pero sus genes estaban matando a sus hijos.

La madre del niño posee genes de una rara condición degenerativa llamada síndrome de Leigh, que daña el sistema nervioso de los bebés en desarrollo. Las fallas afectan el ADN de las mitocondrias, la “pequeña batería” que proporciona energía a las células y son transmitidas de madre a hijo.

Cuando la pareja acudió al centro médico, los doctores decidieron probar una polémica técnica con la esperanza de que pudieran tener un bebé sano. Sin embargo, tenían un problema: no podían hacerlo en Estados Unidos, sino que debían hacerlo en un lugar en dónde no hubiese problemas legales. Se fueron a México.

Aunque varios expertos recibieron con agrado la noticia, otros expresaron su preocupación por el debate ético que representa, sobre todo el hecho de que los médicos se hubiesen trasladado a otro país para llevar a cabo el procedimiento y así evitar cualquier marco reglamentario.

En entrevista con la revista New Scientist, el doctor Zhang afirmó que viajó a México porque allí “no había reglas” e insistió en que no tiene ningún arrepentimiento de haberlo hecho. “Salvar vidas es lo éticamente correcto”, dijo.

El procedimiento, conocido como transferencia mitocondrial, está dirigido a parejas que tienen un alto riesgo de transmitir enfermedades genéticas debilitantes e incluso fatales a sus hijos. La técnica fue legalizada el año pasado en el Reino Unido, pero hasta ahora ningún otro país ha formulado leyes que permitan su realización.

Cuando la pareja buscó ayuda en Zheng, el doctor decidió probar la transferencia mitocondrial. Tomó el núcleo de uno de los óvulos de la madre y lo insertó en un óvulo de una donante al que le habían removido el núcleo. Luego lo fertilizó con el esperma del marido.

Los médicos crearon cinco embriones, pero sólo uno de ellos se desarrolló con normalidad. Este fue implantado en la madre y el bebé nació nueve meses después, luego de un embarazo completamente normal y sin contratiempos.

Pero este bebé no es el primero en nacer con ADN de tres personas. En los años noventa, algunos doctores de fertilidad intentaron mejorar la calidad de los óvulos de mujeres al inyectarles citoplasma, el material celular que contiene a las mitocondrias, a partir de óvulos de donantes sanas. Este procedimiento conllevó al nacimiento de varios bebés con el ADN de los padres más el del donante. Sin embargo, algunos de ellos desarrollaron desórdenes genéticos y el procedimiento fue prohibido.