Nuestros antepasados ya tomaban "aspirinas" para calmar el dolor

Estudio muestra que un neandertal de El Sidrón (Asturias), afectado por un absceso y un trastorno intestinal, ingirió un analgésico natural con ácido salicílico, el componente activo de la aspirina.

AGENCIA SINC
09 de marzo de 2017 - 01:20 p. m.
Un nuevo estudio muestra que los neandertales asturianos se medicaban para calmar el dolor.  / CSIC
Un nuevo estudio muestra que los neandertales asturianos se medicaban para calmar el dolor. / CSIC

El análisis de los restos fósiles neandertales encontrados en yacimientos de toda Europa continúa aportando datos sobre su estilo de vida. Una investigación de un equipo internacional de científicos, liderado por las universidades de Adelaida (Australia) y Liverpool (Reino Unido), y que cuenta con la participación de las universidades Autónoma de Barcelona, la de Oviedo, el Instituto de Biología Evolutiva (UPF-CSIC) y el Museo Nacional de Ciencias Naturales (CSIC), revela la complejidad del comportamiento de los neandertales, incluidas diferencias en la alimentación entre los grupos y conocimiento de plantas para tratar sus dolencias.

El trabajo, publicado en la revista Nature, aporta las primeras evidencias genéticas sobre estos hábitos, a partir del análisis del ADN antiguo conservado en la placa dental –la más antigua analizada hasta la fecha– de cuatro individuos de los yacimientos europeos de Spy (Bélgica) y El Sidrón (España), de 42.000 y 50.000 años de antigüedad, respectivamente.

“La placa dental conserva los microorganismos que vivieron en la boca, patógenos del tracto respiratorio y gastrointestinal y partículas de comida en los dientes, preservando el ADN durante miles de años”, explica Laura Weyrich, investigadora de la universidad australiana, que ha liderado la investigación.

“El análisis genético de este ADN representa una ventana única a la forma de vida neandertal, revelando nuevos detalles sobre lo que comieron, cómo era su salud y cómo impactó el entorno en su comportamiento”, añade.

Los análisis indican claras diferencias en la alimentación entre los dos grupos de neandertales, derivadas del entorno ecológico en que vivían. La dieta de los individuos belgas era básicamente de carne, con la ingesta de animales como rinocerontes lanudos y muflones, característicos de un entorno más estepario, que complementaban con setas. La de los de El Sidrón era vegetariana ya que los investigadores no han hallado evidencias de consumo de carne.

“Nos ha sorprendido no encontrar restos de carne en los neandertales asturianos, ya que se les considera predominantemente carnívoros. Sin embargo, hemos encontrado pruebas de que tenían una dieta variada que incluía gran variedad de plantas. Además, alguna de esas plantas podrían haber sido cocinadas para su consumo”, señala el investigador del CSIC Antonio Rosas, del Museo Nacional de Ciencias Naturales.

Los análisis genómicos del sarro han descubierto que los neandertales asturianos comieron setas (Schizophyllum commune), piñones (Pinus koraiensis), musgo (Physcomitrella patens) y álamo (Populus trichocarpa).

Uno de los hallazgos importantes del estudio se ha realizado en un individuo de El Sidrón afectado por un absceso dental. Además de identificar una bacteria intestinal que le produciría una diarrea aguda y un malestar crónico, los investigadores han hallado en este único neandertal evidencias de consumo de álamo, que contiene el analgésico natural con ácido salicílico (el ingrediente activo de la aspirina) y también han detectado un hongo con propiedades antibióticas (Penicillium).

Tenemos pruebas de que este neandertal se medicaba. Hemos descubierto que el sarro conservado en sus dientes contenía secuencias del patógeno Enterocytozoon bieneusi que, en humanos, causa problemas gastrointestinales, incluidas fuertes diarreas. Además, gracias a un agujero en su mandíbula sabemos que tenía un absceso dental. Ambos problemas debían producirle intensos dolores”, detalla Rosas.

“Parece que los neandertales poseían un buen conocimiento de las plantas medicinales y de sus propiedades calmantes o antiinflamatorias, y que se automedicaban. El uso de antibióticos resultaría muy sorprendente, puesto que sería 40.000 años antes de que descubriéramos la penicilina. Definitivamente, nuestros hallazgos contrastan mucho con la visión simplista de la imaginación popular sobre nuestros parientes más próximos”, señala Alan Cooper, director del Centro de ADN antiguo de la universidad australiana.

La cueva de El Sidrón, ubicada en Piloña (Asturias), ha proporcionado la mejor colección de neandertales de la península ibérica. Descubierta en 1994, se han recuperado alrededor de 2.500 restos óseos de al menos 13 individuos de ambos sexos y diferentes edades que vivieron allí hace aproximadamente 49.000 años.

Por AGENCIA SINC

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