“Refranes colombianos”

Andrés Sierra, la fotografía al desnudo

En su trabajo el antioqueño retrata modelos naturales, destacando así la figura humana a través de composiciones en blanco y negro. Su antepenúltimo proyecto es expuesto en Fotográfica Bogotá 2017.

El fotógrafo antioqueño Andrés Sierra. / Cortesía

Para el fotógrafo Andrés Sierra, el cuerpo es el reflejo de  vivencias propias y el sello de nuestra personalidad. Es el único elemento capaz de contar  alegrías, tristezas o dolores sin necesidad de decir una palabra. Por ello exalta los cuerpos que están limpios, sin tatuajes o intervenciones, porque así se acerca al alma de los protagonistas de sus imágenes. (Vea las fotografías que hacen parte de la serie "Refranes Colombianos, de Andrés Sierra)

En sus fotografías se destaca el sentido de la estética, de la figura humana y la composición de la luz y las sombras. Un trabajo íntimo que realiza en el estudio de su casa, en donde en complicidad con su cámara, una Hasselblad de formato 6x6, captura y revela las imágenes de esos cuerpos que han decidido deshacerse de la vanidad y mostrarse como son.

“Siempre he hecho mis proyectos de forma análoga. Me encanta todo el procedimiento artesanal de procesar los rollos y meterme al cuarto oscuro para hacer el revelado. Es una situación muy placentera que sólo me da la fotografía análoga. Sin embargo, nunca he entrado en discusión con lo digital”.
De sus primeros años como fotógrafo se recuerdan los concursos,  bienales y todo tipo de eventos a los que asistió y se habla de los reconocimientos que ha merecido en salones nacionales e internacionales. Hoy se le reconoce por ser uno de los fotógrafos de moda más importantes del país, pero su mayor logro ha sido el trabajo producido a partir de su interés por la naturaleza y el cuerpo.

Sierra no es un fotógrafo de desnudos, es un retratista de esa realidad pura y dura que impacta a primera vista. Sus proyectos los realiza con modelos naturales, como lo son los habitantes de la calle de Medellín, quienes sin ninguna pretensión asisten a su estudio por un día para que sus cuerpos se expresen.
“En Medellín trabajo con mi amigo, el Papá Giovanny. Él es un hombre que domina mucho la calle y conoce a la perfección qué es lo que busco en cada persona. La logística que manejamos es que les digo las características que quiero en cada uno. Él está en el hábitat de los personajes y simplemente me va mandando a través del celular imágenes de la gente y yo voy monitoreando desde mi casa. Luego un taxista aliado los trae hasta el estudio y arrancamos todo el proceso, hacemos que coman algo y se sientan cómodos para iniciar con la toma de las fotos”. El fotógrafo antioqueño presta su casa para que sus invitados sean ellos, sin ningún prejuicio o máscara.

"Hijo de tigre sale pintado"

Desde hace nueve años, Sierra ha trabajado con esos personajes invisibles. En Karmasutra (2008), uno de los proyectos más polémicos e impactantes entre los espectadores, retrató a personas que tuvieran alguna limitación física, en situaciones sexuales. Su intención, lejos de algún morbo, era mostrar cómo estas personas viven el amor y el sexo. En 2010 presentó la serie Retratos de los más afortunados, le siguieron Perras en calor (2011-2012), Duendes (2013), Orgasmos (2014) y Ego (2015). Las tres últimas permanecen en su archivo personal. 

Con la muestra de su antepenúltima serie, Refranes colombianos (2016-2017), llega a al VII Encuentro de Fotográfica Bogotá. Un proyecto donde, como es frecuente en él, ha decidido explorar y desarrollar una idea que para este caso es rescatar los refranes que repetimos a diario como: “árbol que nace torcido, nunca su tronco endereza” o “no hay peor ciego, que el que no quiere ver”, para convertirlos en reflexiones críticas frente a una sociedad egocéntrica y ensimismada.
“Revisé en internet todos los refranes colombianos, los miré en repetidas ocasiones e hice un listado de veinticinco. Comencé a conceptualizarlos en el proceso creativo con una alta dosis de abstracción. Después fotografié a los habitantes de la calle seleccionados, en un muro gris y utilizando recursos básicos como una mesa de madera. Así hice una puesta en escena más de carácter contemporáneo y con base en mi interpretación”.

“No hay peor ciego, que el que no quiere ver”

Sierra ha transformado la forma de ver el mundo, combinando su amor por la fotografía con sus estudios de psicología, esos que le permitieron volverse más perceptible a las cosas de la vida y las experiencias que nos van marcando.

El pertenecer a  una familia en la que la creatividad siempre ha estado presente –su bisabuelo fue el reconocido fotógrafo Melitón Rodríguez; su abuelo, el cineasta y fotógrafo John Sierra y su padre es publicista– no sólo le dio las herramientas para hacer su labor, sino que también le otorgó la oportunidad de creer en su intuición y hacer de sus fotografías toda una expresión artística que incorpora nuevas técnicas, visiones y narrativas.

Andrés Sierra es un fotógrafo que exalta en sus imágenes la simpleza y lo natural del ser humano. Deja de lado las vanidades y egos para centrarse en lo importante, la esencia del ser.

*La exposición está abierta al público en Bogotá Auctions - Casa de Subastas (Carrera 7A N° 69 - 29).