Jueves 20 de Jun de 2013

Cultura |19 Nov 2012 - 8:08 pm

Se emitió el último capítulo

Después de 'Escobar, el patrón del mal'

Una serie que generó un apasionado debate acerca de cómo abordar la realidad desde la televisión.

Por: Santiago La Rotta
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 Andrés Parra, actor que interpretó a  Pablo  Escobar.  / Cortesía Caracol Televisión Andrés Parra, actor que interpretó a Pablo Escobar. / Cortesía Caracol Televisión

Este lunes en la noche se emitió el último capítulo de Escobar, el patrón del mal, la serie producida por Caracol Televisión que retrataba la vida de Pablo Escobar, el jefe del cartel de Medellín abatido en 1993.

Con un presupuesto diario promedio de $300 millones, la serie se convirtió en la producción más costosa de la televisión colombiana, así como una de las más criticadas en los últimos años.

Podría decirse que la polémica era un asunto esperado, casi predecible, pero no por eso menos interesante.

Con cientos de muertos por delante, la historia de Escobar es un relato de horror que para algunos no ha logrado quedarse en el pasado, una herida aún demasiado cercana al hueso.

Algunas de las primeras reacciones en contra de la serie fueron clasificarla como una apología del crimen, una glorificación más para un estilo de vida que consigue cosas (carros, apartamentos, escaños en el Congreso) en un país calificado internacionalmente como uno de los más felices y desiguales del planeta.

“Alguien habría tenido que preguntarse si una serie de televisión sobre Pablo Escobar podía hacerse; si para hacerlo teníamos la capacidad, la autoridad y el derecho. Era necesario considerar en primer lugar la diferencia entre los géneros y advertir que no es lo mismo la publicación de una investigación biográfica como La parábola de Pablo, de Alonso Salazar, en la que supuestamente se basa la serie, que la composición de una tragedia, que entraña una apología”, escribió Carolina Sanín en una columna para la revista Arcadia a mediados de este año.

¿Es apología hablar de un fenómeno? Claro, la reacción obvia podría ser que no, dependiendo de lo que se diga, en qué tono, cómo se hable de ello. Lo que pareció no caer muy bien entre los críticos de la serie fue el formato, uno basado en hechos reales (y adaptado a la televisión por familiares de víctimas), pero que fue percibido como demasiado cercano a la telenovela.

Las preguntas entonces viran hacia qué tipo de representación es válida sobre un fenómeno como el narcotráfico: ¿bajo qué lente es aceptable ver a Pablo Escobar? Las respuestas en este caso son mucho más relativas y pueden llevar a contrapreguntar: ¿hay algún tipo de representación vedada?

“Esta serie tiene como protagonista al colombiano más reconocido en el mundo, y en todo caso tampoco aporta muchos elementos a la reflexión sobre nuestra realidad, porque lejos de contextualizar el fenómeno del narcotráfico y de sus causas o sus consecuencias sociales, se reduce a ofrecer la historia en su versión más oficial, emocionalmente más efectista y definitivamente más inofensiva para las ‘prestigiosas’ instituciones del país”, argumentó en Razón Pública Ricardo Coral, guionista, productor y director de cine de la Escuela Superior de Artes de Praga.

De pronto cabría decir que incluso en la versión oficial (aquella que muchas veces trata de obviar el hecho de que en la cacería de Escobar se unieron todas las formas de lucha, por decirlo de alguna forma), el final de la historia no fue feliz, ni para el capo, ni para el país.

“Una serie como Escobar, en la que el protagonista termina vuelto nada, solo, al que la plata finalmente no le sirvió, no creo que haga apología. Lo que sí puedo asegurar es que la televisión que existió durante treinta años, que trató la historia del rico con la pobre, de las familias, no hizo a la sociedad mejor”, le dijo Andrés Parra, el actor que interpreta a Escobar, a Juan Pablo Castiblanco de la revista Shock.

Fidel Cano, director de este diario y sobrino de Guillermo Cano, que ejerció el mismo cargo en la época de Escobar y fue asesinado por orden de éste, opina que la serie “se esfuerza por mostrar otras perspectivas, en especial la de las víctimas. Creo que hay que perderle el miedo a hablar de estas cosas porque, si no, seguimos haciendo una televisión irreal. A la sociedad se le presentan varios roles muy claros. Si escoge al narcotraficante, hay algo muy malo en ella, pero eso no es problema de la televisión”.

El patrón del mal, en una versión no muy discutida, avanza en temas de producción, manejo de planos, en fotografía, sonido, montaje de cámara: la producción propone en temas de lenguaje audiovisual. De pronto lo que duele es que nadie, al menos desde la televisión, termine por explicarle al país por qué hay tantos hombres capaces de jugarse la vida, y muchas veces la de sus familias, para perseguir el espejismo del dinero.

“Tal vez la oportunidad que desaprovechó El patrón del mal fue la de no ser tan espectacular, sino centrarse en otras cuestiones. Que no fuera como una novela en la que al final los malos se mueren y todo queda bien”, opina Linithd Aparicio, productora ejecutiva del portal independiente de cine Indyon y miembro de la Academia Colombiana de Artes y Ciencias Cinematográficas.

Y sí, Escobar murió, pero el narcotráfico, claramente, no se acabó. Después vinieron otros, muchos.

Por: Santiago La Rotta
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Opiniones

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joandelvalle

Jue, 01/17/2013 - 10:53
Estan invitados a Unirse a la pagina de Popeye - el Marino en Facebook, ya pronto saldrá de Prisión y es un hombre que necesita que la sociedad no le de la espalda, Jhon Jairo Velasquez Vasquez Alis El Vijo Popeye http://www.facebook.com/JhonJairoVelasquezVasquezAlisElVijoPopeye?fref=ts DIOS LOS BENDIGA
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Jerico88

Jue, 11/22/2012 - 16:47
Falta que saquen la novela de Garavito...
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Juanc_

Mie, 11/21/2012 - 11:38
Le venden al pueblo una novela más como documento historico y lo compran de inmediato. La ignorancia es infinita...
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andrusanchez

Mie, 11/21/2012 - 08:27
La verdad a mi y a muchos amigos y familiares nos encanto, fue una super produccion muy bien hecha que tenia incluido todo lo que una produccionde holllywood debe tener: amor, odios, violencia, final feliz, etc. Los felicitamos, lastima que el final lo contaron demasiado rapido para nuestro gusto....
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notecreonada

Mie, 11/21/2012 - 10:21
Si, totalmente de acuerdo, en el final de la historia y el análisis de sus posteriores repercusiones pudieron haber tomado al menos dos capitulos mas
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chatulo

Mar, 11/20/2012 - 22:22
El morbo es lo que vende. Al pueblo hay que darle pan y circo para que se olvide de todos los problemas que lo agobian. Vivimos sedados de por vida. La televisión es la única entretención de los pobres. Y si nó hay más ?
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Enzo Mountain

Mar, 11/20/2012 - 21:57
Caracol hace unos años ensayó algo distinto (no novedoso): "Pecados capitales" (2002) una especie de "provocación" al estilo del director inglés Peter Greenaway. Quedó claro que ni Frank Ramirez, ni Teresa Gutierrez ni otros de las stars criollas pudieron salvar este intento fallido (por supuesto este telenovela recibió los premios que las mismas dos programadoras preparan cada año para bruñirse comercialmente y vender al exterior). Por lo menos se intentó algo disitinto, así fuera la copia casera de un autor original. El problema principal con EEPDM es su deshonestidad. Son sus productores los que desde antes de la "premiere" pagaron en Semana y El Espectador sendos y repetidos publirreportajes magnificando las bondades de la "producción más costosa de la TV colombiana". Si hoy se censura
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Enzo Mountain

Mie, 11/21/2012 - 00:17
con acritud y rigor periodístico la falta de ética en el dossier Pacific Rubiales, lo de la "realidad histórica" asumida como encomiable paideia pero subordinada a los intereses comerciales del showbussines de la caja boba no tiene ninguna clase de excusa. Decepciona, asimismo, vender la idea de honrar las víctimas mientras la narración, al correr predominantemente por cuenta del malandro, reduce las mejores las posibilidades de oír a las víctimas -las que por cierto, van claudicando por otro enemigo igualmente depredador: el patentado síndrome de "sábadosfelicesion": escenas enteras en las que la tensión alcanza casi el nivel de los sainetes narrativos de Alfonso Lizarazo y Alí Humar;
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Enzo Mountain

Mie, 11/21/2012 - 00:09
...o cuando los actores naturales son demasiado naturales y los profesionales propenden a veces por una naturalidad excesiva, abusando hasta el punto en que algunos diálogos no se sabe cuándo improvisan o cuándo siguen los parlamentos originales -lo que per se no es inadmisible siempre que no se convierta en norma, en sucedáneo de la sobradez, la indisciplina o los carrerones de la agenda, a la mejor manera de Víctor Mallarino. Huyendo del prehistórico acartonamiento de “Revivamos nuestra historia”, estas libertades, estas licencias creativas, configuran el entorno en el cual los actores (o la producción) en su afán por personificar verosímilmente a los 'buenos' reducen a un vulgar pastiche la re-creación de protagonistas históricos de carne y hueso.
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Enzo Mountain

Mie, 11/21/2012 - 00:06
Traer a cuento el nombre del director inglés Greenaway no es gratuita ni un pedante aspaviento: él, que escribe y dirige también para la televisión nos advierte que el negocio de muchas de las representaciones contemporáneas -en especial en las que la figura del director ha sido absorbido por el de el productor(es)- siguen siendo deshonestas porque para nada involucran al espectador con lo ven; es decir, se le presentan narraciones normalitas.
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Enzo Mountain

Mie, 11/21/2012 - 00:05
Por eso, aquí, es un eufemismo lo que dice uno de los críticos citados en este artículo en el sentido de los finales felices o justicieros (ése ya dejó de ser el “problema dramatúrgico”): se trata de provocar, de sacudir la audiencia, de tener los cojones suficientes para arriesgar el rating ofreciéndoles al consumidor algo más que la sucesión arbitraria -en asfixiante orden cronológico- de los acontecimientos de la vida del rufián.
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Enzo Mountain

Mie, 11/21/2012 - 00:04
Por eso decepciona que la dirección de EE se sume –o preste su nombre- para justificar la producción con los falsos lugares comunes de “el que no conoce la historia está condenado…”; o el más lanzado (defendido por otros partidarios del horario triple A) que “osadamente” busca derribar las barreras de la hipocresía social según la cual “en la historia reciente hay cosas vedadas que no se deben representar”.
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Enzo Mountain

Mie, 11/21/2012 - 00:02
En otras palabras, es legítimo -incluso necesario- partir de una premisa superválida (los alemanes produjeron, y siguen haciéndolo, cientos miles de obras alrededor de la ‘cuestión Hitler’), otra cosa es el “cómo” y la creatividad de ese cómo: en el umbral del nacimiento de la Unión Europea, la “Trilogía de colores” de Kristof Kieslowski fue tildada de moralista por algunos críticos que rechazaron sin más la libertad creadora del cineasta polaco.
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Enzo Mountain

Mie, 11/21/2012 - 00:00
La falta de honestidad, a veces, suele ser falta de talento o de ganas o de tiempo por hacer algo menos fácil, menos obvio. Para Alfred Hitchcock (¿a quién volver sino a los maestros?) el problema de la verosimilitud era un engañabobos, o por lo menos un elemento narrativo al que un buen guión no se esclaviza. Lo verosímil como exigencia debe dejársele a los historiadores. La producción apostó por el reparto, quiso hacer creer que lo verosímil era el esmerado casting: Andrés Parra asegura en términos de audiencia lo que Carlos Benjumea aseguraba en los 70’s y 80’s, una fórmula probada.
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Enzo Mountain

Mar, 11/20/2012 - 23:58
Se insistió más en pelucas y kilos de más y se desestimó uno de los principios creativos –exigentes pero honestos-: que el actor tome distancia del personaje, que éste seduzca no por las complicadas morisquetas del actor sino por las posibilidades de representación que el personaje permita y que el actor descubra e interiorice (Fabio Rubiano enloda su reputación tratando de convertirse en un imitador tipo ‘Príncipe de Marulanda’). Como tampoco, lo verosímil depende de lo igualiticas de las “locations” retomadas de los lugares originales, los helicópteros y el apoyo logístico de la Policía Nacional o el Ejército.
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Enzo Mountain

Mar, 11/20/2012 - 23:57
Que crear no es repetir, ni copiar, ni remedar. Es tomar distancia para ver mejor lo que los clichés se han encargado de opacar y mentir (ni contar con palabras lo que DEBE SER DICHO con imágenes: en este sentido invito la lectura de “El patrón del patrón” Carolina Sanín, dos columnas publicadas en Arcadia).
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Enzo Mountain

Mar, 11/20/2012 - 23:56
Lo que los productores no admitirían es también lo que los críticos del starsystem colombiano olvidan: el poderoso incentivo comercial soslayado de la producción, lo que Greenaway denuncia como “la explotación de la explotación”: el provecho comercial que el “séptimo arte” hace de la abigarrada paleta de miserias e infamias de la humanidad. Explotar la explotación imperdonable que de la pobreza de los muchachos de las comunas de Medellín hizo el patrón.
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Enzo Mountain

Mar, 11/20/2012 - 23:55
Por supuesto que la reflexión de Greenaway es más profunda y aborda con autoridad –la del pintor, cineasta, escritor- el problema de la representación, invitándonos (obligándonos casi) a sospechar de esos tipos que hacen cine y televisión. Pero sospechar en el sentido no de desencantarnos de la necesidad de alimentar la imaginación con los placeres de la ficción y de la narración en general: una cosa es que, mientras nos entregamos a ellas, suspendamos el juicio y creamos en las verdades del que nos propone el narrador. Otra cosa que nos desentendamos de los “trucos” de los fabricantes de sueños (sus técnicas, sus propuestas, sus libertades y sus limitaciones).
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llegarda

Mar, 11/20/2012 - 20:18
Creo que fue una serie y no novela como la quieren ver otros. La producción se preocupó por escoger buenos actores y con apariencia física casi igual a los reales protagonistas. Camuflaron algunos nombres con rítmicos muy parecidos o con adjetivos sinónimos en el caso de los alias. Mostraron esa amarga realidad que sumió al país, el dolor, angustia, alegrías, zozobra, triunfos y fracasos. Al final enseñan que lo ilícito puede dejar riquezas en un comienzo, luego es difícil dejar ese camino por la misma avaricia de poder que los reta y por último tanto dinero para vivir escondido, sufriendo tanto el narco como la familia para terminar abatido bajo la ley. No hay que descartar que de todo esto cada quien y en cada situación y en cada estamento logró sacar su tajada.
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ZATZA

Mar, 11/20/2012 - 18:16
Número uno: Vivo en el exterior. Mi padre es español y mi madre colombiana. Número dos: Si me ví el primer capítulo, para corroborar lo que pensaba y tener bases para opinar.Y figurese : La superproducción es una basura. Nunca volvi a ver ese esperpento. Hubiesen invertido tanta plata, en algo positivo. ¿ Qué tal la vida de Galán ? Ve ?... la misma historia con un enfoque totalmente diferente.
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alpha4

Mar, 11/20/2012 - 19:17
De todas formas, lo bueno es que hay muchos colombianos de bien que viven en otros países y que, como usted, con sus buenas maneras, con su capacidad crítica y con su responsabilidad y respeto por los demás, han cambiado la percepción del colombiano, al menos en los extranjeros que tienen la oportunidad de tratarlo a usted y a tantos otros. Eso pesa más que cualquier novela de cualquier capo, al menos, para la gente que no está interesada en los prejuicios.
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alpha4

Mar, 11/20/2012 - 19:15
Bueno, pues yo en lo que no estoy de acuerdo con usted, es en la exageración con la que pretendió echarle la culpa de los modelos de la juventud y de la fama que tenemos en el exterior, a las novelas. Lo demás, es respetable. Si a usted la novela no lo cautivó, le pareció mala y hubiera usado el dinero en otra cosa, es completamente respetable. Pero pienso que debe entender que los canales de TV son privados, y ellos también pueden elegir en qué producciones (basura o no) invierten su dinero. La opción del televidente es sencilla y usted mismo la aplicó: cambie el canal o apague el televisor.
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notecreonada

Mar, 11/20/2012 - 17:47
El grave problema de esta serie fue que en el otro canal el enfrentado era protagonistas de novela y eso es lo que al pueblo le encanta ver, entonces cuando alguien les preguntaba que si habian visto escobar, decían: "es que esa novela muestra a escobar como alguien bueno"..., como excusa para no aceptar que estaban viendo protagonistas porque les gustan los realities estupidos y la farsandula de rcn.
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notecreonada

Mar, 11/20/2012 - 17:43
Excelente novela tipo documental para recordar a los colombianos y presentar a las nuevas generaciones una parte importante de la historia de nuestro pais. El que diga que la serie glorificaba a Escobar o que incitaba a obtener dinero facil a partir del narcotrafico es porque nunca la vieron o simplemente no tienen criterio y quieren tapar con un dedo la cruel historia del narcoterrorismo.
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percival2021

Mar, 11/20/2012 - 15:47
ALGUIEN DICE QUE SERIE DE SERIAN PUES BUENO NADA COMO SU ES LOGAN EL QUE NO CONOCE SU HISTORIA ESTA CONDENADA A REPETIRLA - LA PERDIDA DE NUESTRO MAR TERRITORIAL Y LOS NUEVOS AMPONES DE CUELLO BLANCO Y LA INEPTITUD DE COMO PERDEMOS NUESTRA PATRIA .
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percival2021

Mar, 11/20/2012 - 15:31
CAMBIARON MUCHAS COSAS POR NO PAGAR DERECHOS DE AUTOR GRAN SERIA HOLLYWOODENSE HAY ESTA PINTADO LA TACAÑERIA DE CARACOL, Y FALTA QUE EN TRES AÑOS NOS COLOQUE EL PATRON DEL MAL EN CINE Y SU HERUESILLO DE CARTON MANGOLO CARDONA ALIAS PERRO TAXISTA DE POSTOBON.
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andressinn

Mar, 11/20/2012 - 15:29
A mi lo unico que me sorprende es que se hayan gastado toda esa plata en una vaina tan MEDIOCRE, es que parece un dramatizado de esos que hacia uno en el colegio del bueno detras del malo
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andressinn

Mar, 11/20/2012 - 15:29
A mi lo unico que me sorprende es que se hayan gastado toda esa plata en una vaina tan MEDIOCRE,
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Juan Smith

Mar, 11/20/2012 - 14:41
Que final tan mediocre! se pudo por lo menos aclarar que el policía Hugo Aguilar Naranjo, artífice del asesinato de Escobar, luego se dedicaría a la política, pero más que todo, estaba involucrado con los paramilitares y por ello hoy día se encuentra recluido en La Picota.
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Eaoll

Mar, 11/20/2012 - 13:54
Qué atrasados estamos en cultura audiovisual, si esta serie genera dicha discusión, cuando en Estados Unidos han hecho producciones como "The Sopranos" "The Wire"o "Boardwalk Empire". Insisto, a los medios lo que les gusta es abrirle la boca a la gente y llenarla con pura y física mierda.

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