Ciclo Rosa, una necesidad de expresión

Esta edición del “Ciclo Rosa” contará con una muestra de 30 películas que se proyectarán en la Cinemateca Distrital de Bogotá.

Exposición fotográfica en el corredor de la Cinemateca, “Rosa, la imagen emancipada”, del 10 junio al 31 de julio.  / Cortesía
Exposición fotográfica en el corredor de la Cinemateca, “Rosa, la imagen emancipada”, del 10 junio al 31 de julio. / Cortesía

El triángulo rosa es un símbolo muy conocido por la comunidad gay. Surgió en la Alemania nazi y recuerda el exterminio de los homosexuales durante el nazismo. Pero en los años 70, el triángulo resurgió como insignia del activismo gay y se le cambió de dirección para que apuntara hacia arriba y simbolizara la no discriminación.

Como en la transformación del triángulo rosa, la comunidad LGBTI (lesbianas, gais, bisexuales, transexuales e intersexuales) siempre ha buscado la aceptación del cambio. Es un tema de visibilización. Ahora podemos encontrar en cualquier campo de la sociedad profesionales, artistas, jefes y diferentes personalidades que hacen parte de este grupo. Esto es una simple muestra de que el hecho de que tengan una orientación sexual distinta a la impuesta durante siglos no los hace indignos. Y nos hace ver que la heterosexualidad es sólo una posibilidad entre muchas.

El Ciclo Rosa es un espacio creado para exhibir y discutir las problemáticas relacionadas con la diversidad sexual. Sus dos componentes principales son el audiovisual, en el que se realiza la proyección de muestras nacionales e internacionales con temáticas homosexuales, y el académico, que tiene el objetivo de capacitar a los habitantes de la ciudad a través de información representada mediante talleres y conferencias con docentes, la fuerza pública, funcionarios y estudiantes que buscan los derechos de la población LGBTI.

Es una de las muestras de cine LGBTI más antiguas de Latinoamérica y ha contribuido a transformaciones culturales y políticas en Colombia. Nació como iniciativa de la Cinemateca Distrital, el Instituto Pensar de la Universidad Javeriana, el Colombo Americano de Medellín y el Goethe Institut, en el año 2001.

La muestra audiovisual se llevará a cabo del 10 al 22 de junio, en Bogotá al mismo tiempo que en Medellín y Cali. En esta decimoquinta versión el invitado es el Reino Unido. Se incluirá una selección con lo mejor de los 30 años de los Premios Teddy del Festival Internacional de Cine de Berlín —galardones que se entregan desde 1987 para películas de temáticas gais—, varias charlas académicas y una exposición sobre cine colombiano LGBTI, que estará durante el mes de junio en el corredor de exposiciones de la Cinemateca Distrital.

María Paula Lorgia, asesora de programación y nuevos medios de la Cinemateca Distrital de Bogotá, dice que, a lo largo de estos quince años del Ciclo Rosa, “los logros han sido la ampliación de las visiones que tienen los ciudadanos sobre la población LGBTI. Por ejemplo, en sus inicios, en el 2001, trajeron a un policía de Alemania para que diera charlas a la fuerza pública de Bogotá para mostrar cómo era la mejor manera de tratar a esta población”.

El objetivo del Ciclo Rosa es poner en evidencia las luchas políticas que hay alrededor de temas LGBTI a través del arte. Este año, los invitados son dos curadores de la muestra: la directora del Festival de Cine Escocés, Helen Wright, y el director de programación de los Teddy Awards, Kristian Petersen, así como Antonio Marquet, profesor en la Universidad Autónoma Metropolitana de México y autor de ¡Que se quede el infinito sin estrellas!, quien viene a hablar sobre cine mexicano y literatura LGBTI.

Los cambios y avances que ha tenido esta comunidad se pueden ver en todos los escenarios. Desde las batallas ganadas al incluir a sus parejas en los seguros médicos, el acceso a la adopción y el matrimonio igualitario, y tener una vida social que no esté regida por ninguna estigmatización. El mundo está preparado para entender las diversas maneras de concebir la realidad, por ejemplo, en museos como San Ildefonso, en México, donde acaba de terminar la exposición del artista Javier Marín, que fue precedida por la de Julio Galán. “En el mismo recinto se hizo una exposición retrospectiva de Nahum Zenil, uno de los artistas mexicanos más interesantes. Juan Gabriel ha cantado varias veces en el Palacio de Bellas Artes y se consolida como el cantante más popular y que más hondo cala en el alma mexicana. La comunidad LGBTI ha cobrado conciencia de una fuerza muy grande. Sobrevivió al VIH. La hecatombe que se vivió en los noventa nos fortaleció para resistir el actual supramachismo”, dice Antonio Marquet.

Dentro del Ciclo Rosa estará la sección “En foco: Cine británico y escocés”, traída directamente del Festival Internacional Escocés de Cine Queer. Este tipo de cine es un movimiento cinematográfico nacido dentro del cine independiente de Estados Unidos en los noventa. Sus directores se caracterizaron por estimular películas con contenido homosexual. “En foco” presentará una selección de trabajos históricos y contemporáneos creados por personas pertenecientes a la comunidad LGBTI. La muestra está compuesta por varios largometrajes y trabajos experimentales e innovadores realizados por directores emergentes y radicales de la escena del cine queer británico.

El cine, la literatura, el arte y la música han servido para que no sólo la comunidad LGBTI pelee por la igualdad. Sin embargo, ellos actúan y luchan en honor a sus muertos, buscando siempre equidad y dignidad. Celebran cada vez que su condición sexual no es impedimento para surgir y obtener el éxito amoroso, profesional y cultural. “Han sido muchos siglos de amordazamiento y ahora nuestra voz, la voz de la comunidad LGBTTTI, (siglas que se utilizan para describir a la población lésbica, gay, bisexual, trasgénero, transexual, travesti e intersexual) se ha de escuchar”, asegura Antonio Marquet.

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