Cuatro escritores famosos y su relación con la marihuana

Hoy 20 de abril se celebra el 4 20, día internacional de la marihuana. En varias ciudades de Estados Unidos, Canadá y otras alrededor del mundo, es común que muchas personas salgan a manifestarse exigiendo la descriminalización de la planta. Le contamos qué escritores sin duda se hubieran unido hoy a la protesta.

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Lo que se popularizó siendo un símbolo de la cultura hippie y el rock psicodélico de los años 60, se ha vuelto una industria medicinal y un tema importante en la agenda de muchos países. La lista de figuras públicas que han admitido haber consumido marihuana es larga, de hecho incluye a varios expresidentes de Estados Unidos, el país en donde paradójicamente la planta sigue estando en la clasificación número uno de la Ley de Sustancias Controladas, lo que la iguala con la heroína en nivel de peligro, a pesar de que los daños descubiertos de la marihuana son mucho menores.

Los escritores también hacen parte de esta lista de figuras públicas, ellos han consumido marihuana para celebrar, como lo hace Hank Moody en la serie Californication cada vez que termina un escrito, también para el estrés, por diversión, o incluso como fuente de inspiración, así como lo hicieron los poetas malditos con la absenta, o Aldous Huxley con el lsd.

Las referencias literarias del cannabis son muy extensas, pues los narcóticos llevan miles de años en la cultura y la literatura se ha metido prácticamente todos los aspectos de la vida. No en vano el poeta colombiano Porfirio Barba Jacob se refirió a la planta en su poema La balada de la loca alegría: “Mi vaso lleno -el vino del Anáhuac-, mi esfuerzo vano -estéril mi pasión- soy un perdido -soy un marihuana, a beber- a danzar al son de mi canción…”. A continuación le contamos la relación de otros reconocidos escritores con el cannabis.

Hunter S Thompson: la cercanía con las drogas del periodista y escritor americano es conocida, su libro más famoso es Miedo y Asco en Las Vegas, obra que también fue llevada al cine por Terry Gilliam, y cuenta la historia del viaje del periodista Raoul Duke, acompañado de su abogado Dr Gonzo, a Las Vegas con una maleta repleta de todo tipo de narcóticos. La historia está basada en un viaje real de Thompson, y su abogado Oscar Zeta Acosta, a Nevada. Los dos viajaron a hacer un reportaje sobre un campeonato de motocross, pero terminaron narrando sus experiencias con las drogas e inventando el periodismo gonzo, el cual se caracteriza porque el periodista interviene en la historia.

Thompson describió así su lazo con el cannabis: "Siempre he amado la marihuana. Ha sido mi fuente de alegría y confort durante muchos años. Sigo pensando en ella como un elemento básico para la vida, junto con la cerveza, el hielo y los pomelos. Millones de estadounidenses están de acuerdo conmigo".

El vínculo del escritor con el cannabis fue tan personal que su viuda Anita Thompson, para preservar la memoria de su marido, y de paso hacer un buen negocio, tiene planeado durante 2017 abrir un dispensador de marihuana recreacional en Colorado, el cual va a ofrecer las variedades de cannabis que su esposo solía cultivar.

Charles Baudelaire: los cogollos de la marihuana no pudieron ser considerados una ‘flor del mal’ para Baudelaire, pues los narcóticos fueron parte de su vida de excesos y sufrimientos. La marihuana también fue parte de su prosa, como lo demuestra el poema El hachís ,que escribió como parte del ensayo Los Paraísos Artificiales, y donde relató las sensaciones que le producía consumir marihuana, opio y otros derivados del cannabis.

Habéis oído hablar vagamente de los efectos maravillosos del hachís, vuestra imaginación se había formado una idea particular de ellos, una embriaguez ideal, y estáis impacientes por saber si el resultado, si la realidad responde a vuestra idea preconcebida.”, dice el poema de Baudelaire

Carl Sagan: los viajes estelares del astrónomo y escritor no solo ocurrieron en la serie Cosmos. Sagan fue consumidor y un acérrimo defensor de la marihuana, sin embargo nunca lo hizo público, quizás por tratar de cuidar su prestigio en la comunidad científica, ya que solo las personas más allegadas a él lo sabían. En 1969, año de inicio del gobierno Nixon, quien luego declararía la guerra contra las drogas, Carl publicó un capítulo bajo el seudónimo de Mr X en el libro La Marihuana Reconsiderada, del psiquiatra Dr. Lester Grinspoon, en el texto el astrónomo explicó su apoyo a la legalización.

La ilegalidad del cannabis es indignante , un impedimento para la plena utilización de un fármaco que ayuda a producir la serenidad y la introspección , la sensibilidad y el compañerismo necesarios desesperadamente en este mundo cada vez más loco y peligroso”, afirmó Sagan en el artículo. La identidad de Mr solo fue revelada después de la muerte del científico.

André Breton: el padre del surrealismo experimentó con los estados alterados de conciencia para hacer sus creaciones, su favorito era el mundo de los sueños donde disfrutaba de las posibilidades del inconsciente. No obstante, el hachís también estuvo presente en su vida y era importante para él, pues en el Manifiesto Surrealista escribió: “El surrealismo es un nuevo vicio que no necesariamente está restringido a la felicidad de pocos; como el hachís, este tiene la habilidad de satisfacer todo tipo de gustos”.

 

*Especial para El Espectador