Otello, del 21 de junio al 1 de julio en el Teatro Colón

Ellos levantarán sus voces en "Otello”

El tenor de origen serbio Zoran Todorovic (Otello), la soprano ruso holandesa Gulnara Shafigullina (Desdémona), el tenor alemán Christian Sturm (Cassio) y el bajo venezolano Ernesto Morillo (Ludovico) asumirán algunos de los roles más importantes en este montaje.

Cristian Garavito - El Espectador

El Otelo esperado

Zoran Todorovich siempre repite. Como los caballeros en el dicho popular, o los buenos cantantes sobre el escenario, el tenor nacido en Belgrado ha logrado en todas las oportunidades representar en más de una ocasión el rol para el que fue contratado durante una temporada. Canta, debuta, convence, crece y vuelve a asumir el personaje al poco tiempo, porque el impacto que genera en el público es tan consistente como la confianza que depositan en él su director y sus compañeros sobre la tarima.

Antes de asumir el atuendo de Otelo, tal vez el celoso más citado en la literatura shakespereana, Zoran Todorovich representó a Calaf en Turandot, de Giacomo Puccini (1858-1924), y la crítica especializada no se reservó ningún elogio para esta representación memorable. Al tenor, que estudió piano y canto en el Conservatorio de Belgrado y culminó su etapa de formación en Alemania, lo apasiona debutar y por eso recuerda con especial sentimiento el año 2009, cuando tuvo por primera vez en su garganta un rol escrito por Richard Wagner (1813-1883).

La temporada 2015 también fue memorable para Todorovich. El primer concierto del año lo realizó en el Teatro Colón de Buenos Aires, Argentina, en donde interpretó a Florestan en la obra Fidelio, de Ludwig van Beethoven (1770-1827). A los pocos meses estaba respaldado por la Deutsche Oper am Rhein para asumir de nuevo el personaje de Calaf y más adelante viajó a Japón para personificar a Pollione en Norma, de Vincenzo Bellini (1801-1835), junto a la soprano Edita Gruberova.
Zoran Todorovich ha cantado en los escenarios más prestigiosos del planeta y ahora llega a Colombia para apropiarse, de nuevo, de Otelo.

El estratega de Casio

Christian Sturm ha basado su reconocimiento en la interpretación de oratorios y obras sagradas de compositores como Bach, Händel, Haydn, Mozart, Mendelssohn y Britten. El tenor alemán ha encontrado en estos autores a los mejores guías para seguir intentando que la ópera se escuche en todos los rincones del planeta. Su experiencia es tan amplia que tiene ya en su cabeza estructurado el repertorio para muchos recitales, en los que, si se lo propone, no repetiría piezas.

Así como lo apasiona la literatura, que viene siendo el eje temático de los personajes a los que debe interpretar, también le gusta echarles ojeadas espontáneas a partituras, porque en ellas encuentra comedia, drama, tragedia y hasta historias sobre manifestaciones paranormales. Para Sturm, en el pentagrama hay mucho más de lo que está indicado a simple vista.

Christian Sturm nació en Andernach, Alemania, donde comenzó sus estudios musicales. Su formación artística concluyó con su paso por la Hochschule für Musik y con su destacado desempeño en el Theater München. Se ha presentado en escenarios de América y Europa bajo la dirección de maestros como Claus Guth, Christian Pöppelreiter, Immo Karaman y David Alden, entre muchos otros.

Casio, uno de los soldados de Otelo, representará para Sturm su debut en Colombia.

En la piel de Desdémona

Dos personajes ayudaron a preparar física y artísticamente a la soprano ruso-holandesa Gulnara Shafigullina a aproximarse con éxito a Desdémona. Lucrezia Borgia y Anna Bolena, creaciones de Gaetano Donizetti (1797-1848), le proporcionaron elementos esenciales para interpretar a la esposa y a la vez víctima en la pieza Otello. Con la primera multiplicó las aristas femeninas, mientras con la segunda identificó los matices de su interpretación vocal. Ambos roles, casi al unísono, le aclararon el panorama para que Desdémona pasara del esbozo al perfil real.

Shafigullina estudió piano clásico en San Petersburgo y, mientras se formaba en la interpretación de las blancas y las negras, tomaba clases de canto lírico con profesoras como Rimma Volkova, antigua voz líder del Teatro Mariinsky, quien le enseñó que el nombre artístico en la ópera se edifica a partir de las negativas recibidas. Muchas veces le dijeron que no y esa puerta que se le cerraba en el rostro le daba un impulso adicional para seguir adelante.

Hace poco interpretó en Nueva York el rol de Yaroslavna, en una producción fastuosa de Príncipe Igor, de Alexander Borodin (1833-1887), a cargo de Dmitri Tcherniakov, y más adelante fue solista invitada para asumir el personaje de doña Ana en Don Giovanni, de Wolfgang Amadeus Mozart (1756-1791). La temporada anterior para Gulnara Shafigullina finalizó con su presentación en una gala en homenaje a Giuseppe Verdi (1813-1901) y Richard Wagner (1813-1883).

Ludovico, el testigo presencial

Ludovico es el primo de Desdémona y uno de los integrantes del servicio diplomático de Venecia. El personaje llega a Chipre justo a tiempo para ver cómo Otelo abofetea a Desdémona y luego es testigo de las muertes de todos sus compañeros principales en escena. Las retorcidas revelaciones de celos y la traición fueron los elementos esenciales para que el bajo venezolano Ernesto Morillo asimilara de la mejor manera este rol.

Comenzó sus estudios musicales en la Academia Latinoamericana de Canto Carmen Teresa Hurtado, en Venezuela, bajo la guía de Pedro Liendo y Claudio Muskus. Más adelante viajó a Italia, donde continuó con su proceso de aprendizaje en Milán, recibiendo instrucciones de parte de figuras como la soprano Cecilia Núñez Albanese, la mezzosoprano Bianca Berini y el bajo Bonaldo Giaiotti.

En 2005 debutó de manera oficial en la escena del canto lírico y desde entonces ha tenido en su poder los roles más emblemáticos para cantantes con registro de bajo. Fue protagonista de la ópera Attila, de Giuseppe Verdi (1813-1901), en la OpernWerkstatt de Viena; también interpretó a Mefistófeles en Fausto; a Nilakanta en Lakmé, y a Escamillo en Carmen. En enero de 2017, Ernesto Morillo se estrenó en la Ópera Nacional de Maribor, en Eslovenia, interpretando el personaje de Wotan en Das Rheingold, de Richard Wagner (1813-1883), y en febrero participó en la producción de Lucia di Lammermoor, de Gaetano Donizetti (1797-1848), en el Teatro de Bellas Artes de México.