Hoy jueves en la Feria del Libro de Bogotá

Las metamorfosis de Rodrigo Parra Sandoval

Homenaje al autor que mereció el Premio Nacional a Vida y Obra del Ministerio de Cultura y por quien se escribió el libro Rodrigo Parra Sandoval. Cómo informar a Julio Verne, que será presentado a las 7:00 de la noche en la sala Jorge Isaacs de Corferias.

“Los poemas son objetos verbales inacabados e inacabables. No existe lo que se llama versión definitiva: cada poema es el borrador de otro, que nunca escribiremos”, dijo alguna vez Octavio Paz, cuando se refirió a la noción literaria que motivaba su escritura. Esta idea, entendida como la imposibilidad de concluir un texto y como la certeza de que el punto final, en la mayoría de los casos, se puede convertir en puntos suspensivos, ha influenciado toda la obra del sociólogo y escritor vallecaucano Rodrigo Parra Sandoval.

El libro, Rodrigo Parra Sandoval. Cómo informar a Julio Verne, que esta tarde será presentado en la sala Jorge Isaacs de la Feria del Libro de Bogotá, así lo demuestra. Publicado por las editoriales de la Universidad Javeriana y de la Universidad Nacional, y editado en conjunto por Luz Mary Giraldo y Fabio Jurado Valencia, el texto es una compilación de reseñas críticas sobre todas las facetas literarias y etnográficas del autor de El álbum secreto del sagrado corazón, El museo de lo inútil y Faraón Angola.

A través de semblanzas como El caos, el mestizaje, el amor y la libertad: la obra de Rodrigo Parra Sandoval, escrita por Azriel Bibliowicz o Recuerdos de un viaje, a cargo de Fernando Cruz Kronfly, el libro se configura como un referente de trabajo colectivo que busca desentrañar la complejidad narrativa de un personaje tímido y silencioso, que al margen de los grandes movimientos editoriales, ha logrado convertirse en uno de los escritores más innovadores y desafiantes de los últimos tiempos en Colombia.

Para Luz Mary Giraldo, el hecho de que Parra Sandoval esté renovando constantemente su escritura, releyendo y transformando sus novelas, aun cuando ya hayan sido publicadas, leídas y premiadas, es un reto para los editores convencionales y un desafío para los lectores críticos. “Rodrigo tiene una profunda consciencia de la escritura, de la historia y de lo que ha ido sucediendo en el pensamiento y en las ciencias humanas y sociales desde hace mucho tiempo. Por eso reescribe sus obras. Yo a veces le digo, Rodrigo ya analicé esa novela de una manera y ahora que la cambias o la actualizas voy a tener que darle la vuelta”.

Esta práctica, transgresora y revolucionaria para el ejercicio tradicional de la edición, responde a la sencilla dialéctica de la vida. “El ser humano cambia todos los días, vivimos en el mundo de la metamorfosis. Yo mismo voy cambiando. Cada día soy distinto. Hoy ya soy otro. Los escritores tenemos que cambiar nuestra manera de contar la vida. Hay que transformar los textos, sin perder la esencia. Cada historia tiene la posibilidad de ser todas las que no fue en un principio”, asegura Parra Sandoval.

Más de 500 páginas, 42 semblanzas y varios artículos de análisis sobre la obra total, parcial y comparativa, reunidos en el libro Rodrigo Parra Sandoval. Cómo informar a Julio Verne, permiten enfocar y entender de manera distinta la obra del narrador vallecaucano. De acuerdo con Luz Mary Giraldo, en el libro hay lectores de distintas naturalezas que dejan ver la complejidad y la magnitud del autor: “El artículo de Jaime Alejandro Rodríguez, por ejemplo, Remediación de una obra literaria: transferencia al ciberespacio del texto-mundo y el texto-juego en la narrativa de Rodrigo Parra Sandoval, trabaja todas las posibilidades de la hipertextualidad escondidas en su obra. El de Cristo Rafael Figueroa, La narrativa de Rodrigo Parra Sandoval: percepción posmoderna, acento metafísico y neobarroquismo es una interpretación crítica muy profunda de las distintas etapas de Rodrigo”.

Sin embargo, el artículo de Luz Teresa Valderrama: De biología y de literatura: una mirada naturalista a obras de Rodrigo Parra Sandoval y el de Liliana Ramírez: Faraón Angola. Memoria y palabra para resistir a las violencias demuestran que la obra del hombre que a los diez años leyó con devoción Viaje al centro de la tierra y Veinte mil leguas de viaje submarino y se auto declaró como el asistente criollo de Julio Verne, es una herramienta fundamental para comprender la realidad contemporánea y cotidiana de nuestro país. “La obra de Rodrigo se puede analizar desde todos los campos y las disciplinas del conocimiento. Uno va viendo como su literatura exige y abre muchísimas perspectivas”, añade Giraldo.

“Un día, con los compañeros del barrio, en el sótano de la casa de un amigo, fundamos la Tienda de Aventuras, un pequeño club inspirado en los cómics del Capitán Marvel. Decidimos hacer un concurso de historietas y la obra que ganó fue una en la que el Doctor Sivana, un hombre chiquito, jorobado, feo hasta la muerte, pero que por esas cosas del destino tenía la novia más hermosa del mundo y un laboratorio magistral, se inventaba una grabadora de sueños y un tareometrón, la máquina que recibía los cuadernos en blanco y los devolvía con las tareas listas para sacarse cinco”. Esta es una de las anécdotas de la infancia contadas por Rodrigo Parra Sandoval, que marcaron el doble perfil intelectual de un hombre que vive entre la ciencia y la literatura.

En el capítulo escrito por Nelson Fredy Padilla, titulado “Descendiente de Verne y de Tarzán”, el editor dominical de El Espectador dice que Parra cumple con los mandamientos que propone en sus ensayos literarios: “La desintegración del yo”, “la complejidad como forma de mirar”, “el desorden como forma de organización”, “no sólo el tiempo personal sino, sobre todo, el tiempo social” y “el nuevo lenguaje”. Y describe la esencia del autor hoy homenajeado: “tiene mucho de esos escritores enigmáticos como Salinger o Tomás González, para citar un ejemplo cercano. Son talentosos, disciplinados, productivos, pero tímidos, asociales; hibernan en su biblioteca, pegados al escritorio y a la pantalla, lejos de los políticamente correctos círculos literarios, de los cocteles, de la intriga editorial”.

Los autores de la obra son: 
Sara Victoria Alvarado, Jaime Báez León, Azriel Bibliowicz, Luis Ivan Bedoya, Alfonso Cárdenas Páez, Fernando Cruz Kronfly,  Hugo Dolgopol, 
Alfredo Durán, Orlando Fals Borda, Cristo Rafael Figueroa Sánchez, Carlos Gaona, Jacques Gilard, Luz Mary Giraldo, Ana María Gómez, Blanca Inés Gómez, Gilberto Gómez-Ocampo, María Clara González de Urbina, Edson Steven Guáqueta Rocha,  Julio Gutiérrez G-H, Jaime Eduardo Jaramillo Jiménez, Samuel Jaramillo,  Emanuela Jossa, Fabio Jurado, Elizabeth Lowe, Alfonso Monsalve Ramírez, Manuel Mujica Laínez, Nelson Freddy Padilla Castro, Isaías Peña Gutiérrez,  Álvaro Pineda Botero,  Liliana Ramírez, Carlos Hernán Ramírez Castro, Jaime Alejandro Rodríguez, 
Álvaro Augusto Rodríguez Serrano, V.J. Romero, Rocío Rueda Ortiz, Darío Ruiz Gómez, Juan Manuel Silva, Juan Carlos Tedesco, Magda Zulena Trujillo Rodríguez, Luz Teresa Valderrama, Manuela Valdés Valdés y Carlos Velázquez Torres.

 

@Juanmiguel94