El martes en el Tetro Santo Domingo

“Música para cuatro resonadores”

La compositora colombiana Alba Fernanda Triana tuvo la misión de crear esta obra que será interpretada por el Kronos Quartet en su próxima visita al país.

Alba Fernanda Triana, compositora colombiana. Cortesía.

Cuando Alba Fernanda Triana encuentra el material óptimo para hacer su instalación musical, se le activan las papilas gustativas. Le pasa lo mismo que les sucede a los buenos catadores con una bebida exótica, o algo similar a lo que le ocurre a un apasionado por la gastronomía cuando le mencionan el plato de su predilección. Ella se conoce tan bien y tiene tanto dominio sobre su oficio artístico que de inmediato sabe que la búsqueda ha llegado a su destino final y es el momento para dejar que ese tesoro hallado le muestre el sendero por recorrer.

Trabaja en un estudio, que es más bien el taller de una artista visual. Mientras Alba Fernanda Triana está en sus búsquedas permanentes, a su lado puede haber gente serruchando, martillando o desempeñando cualquier actividad sin conexión aparente con la música. En ese laboratorio de ensayo y error la visitan físicos puros, con quienes se plantea interrogantes difíciles de abordar, o matemáticos que le ayudan a estrechar los vínculos entre el número y el arte.

“Siempre he pensado que yo no tengo un estudio musical sino un laboratorio en el que convergen muchas personas de distintas disciplinas. Lo que pasa cuando estamos en pleno proceso de creación colectiva es que la gente está acostumbrada a hacer lo que ya sabe hacer, y yo tengo por costumbre hacer lo que no sé hacer”, cuenta esta artista que estudió música en la Universidad Javeriana, después realizó una maestría con doble titulación en artes integradas y composición con nuevas tecnologías en el California Institute of the Arts, y adelantó un doctorado en San Diego en la Universidad de California.

Para ella, la premisa para hacer una obra o una instalación, palabra con la que prefiere que se defina su propuesta artística, es la posibilidad de descubrir algo. Si no hay reto o no hay un riesgo latente, tal vez es mejor dejar pasar la oportunidad y esperar a que sus papilas gustativas se manifiesten de nuevo. Cuando su sensibilidad habla, ella escucha, y cuando su intuición pide pista, lo indicado es hacerse a un lado porque lo que viene puede arrasar.

“Yo entiendo la música no sólo como una forma de expresión sino como una manera de conocimiento. Yo trato de entender cosas a través de las piezas y es la herramienta que he encontrado para aproximarme al universo. Cuando yo hago una pieza, el procedimiento durante meses es hacer experimentos que abren más posibilidades o que indican que no es por ese lado”, dice Alba Fernanda Triana, quien hizo su primera colaboración con el colectivo de Mapa Teatro y a partir de entonces no ha dejado de creer en el arte como sinónimo de producción en complicidad.

Ella elabora piezas musicales para exhibición. Por eso sus propuestas se ven, se escuchan, se sienten y se experimentan tanto en teatro como en galerías. Triana, según ArtBurst Magazine, es una “escultora sonora que explora la intersección entre las ciencias naturales y la música... combinando el rigor con la fineza poética”. Descripciones como esta sirvieron para que el Kronos Quartet, uno de los grupos de cámara más importantes en la época actual, le comisionara la elaboración de una obra que será estrenada durante la muy próxima visita de la agrupación a Colombia.

“La pieza que hice para el Kronos Quartet se llama Música para cuatro resonadores y su punto de partida fue una creación anterior, que también se va a exponer en el Teatro Mayor, en Bogotá. Al origen lo bauticé Microcosmos y fue un experimento sobre la propiedad de los cuerpos físicos resonantes, porque en la naturaleza todo vibra, aunque a veces no lo percibimos los seres humanos al ser manifestaciones muy sutiles”.

Alba Fernanda Triana se interesó por esas vibraciones intrínsecas de los objetos y empezó a experimentar la manera en que esas ondas se podían volver perceptibles para alguno de los sentidos humanos. En Microcosmos, por ejemplo, hay un platillo al que la artista le envía energía hasta que el instrumento entra en consonancia con las ondas provocadas. No son ritmos que ella toca en el objeto, más bien se trata de la amplificación de las vibraciones genuinas del platillo.

“Ese mismo principio fue el que apliqué en la pieza para el cuarteto estadounidense, porque los instrumentos de cuerda están construidos con unas propiedades resonantes. Lo que yo quería era que los integrantes, en lugar de tocar ritmos o melodías, estimularan sus instrumentos de cuerda (violín, viola y violonchelo) para capturar sus vibraciones naturales. De ahí viene el nombre de Música para cuatro resonadores“.

Con Microcosmos y con Música para cuatro resonadores, Alba Fernanda Triana llegó a la conclusión de que la historia del arte sonoro es necesario buscarla en la naturaleza, y dentro de los objetos se pueden obtener melodías, unas más caóticas que otras. Para la elaboración de la pieza para el Kronos Quartet, la compositora tuvo que condicionar en parte su inspiración por tratarse de una obra por encargo.

“Cuando uno compone piezas por comisión, disminuye la libertad del autor. El Kronos es un grupo reconocido por tocar música muy diversa y porque les gusta experimentar, así que escogen el repertorio más inusual que uno pueda sospechar. Cuando entré en contacto con ellos, les envié lo más raro que había creado para que supieran que me saldría totalmente del esquema. No es común para ellos no usar su arco y no tocar el instrumento, pero me apoyaron en lo que yo quería hacer con esta obra, que espero que sea interpretada de manera muy fiel a como fue concebida por mí”.

Alba Fernanda Triana ya puede decir que el Kronos Quartet puso los ojos en su música. Será, sin duda, una instalación, una oportunidad para la exhibición del arte sonoro en su máxima expresión.

Kronos Quartet en Bogotá. Martes 4 de abril, Teatro Mayor Julio Mario Santo Domingo. www.primerafila.com. Miércoles 5 de abril, Teatro Colón. www.tuboleta.com.