Nadín Ospina presenta su retrospectiva en El Museo

La exposición "La suerte del color" reúne lo mejor de sus 33 años trabajo artístico.

Esculturas expresionistas de la serie "Amazonía" realizadas a finales de los años 80, instalaciones y figuras azules de "Santuario" de principios de los 90 y la reconocida e iniciática obra de la posmodernidad en Colombia "Fausto" de 1993 son algunas de las obras que Nadín Ospina expone en "La suerte del Color", retrospectiva que el artista inaugura el próximo 19 de octubre en la galería El Museo

Ospina, artista que revela sus intereses por medio del mismo lenguaje del juego así como en las pinturas de los indios americanos, de los íconos de la japoanimación y las esculturas de los personajes de Disney, presenta en Bogotá la exposición más completa sobre sus 33 años de trabajo (1980 – 2013). (Ver algunas obras).

Así, los espectadores pueden ser testigos de las esculturas que hacen referencia al inmenso interés que el artista bogotano ha tenido por la arqueología, hasta pinturas que toman como elemento protagónico imágenes de series televisivas en la cuales la transculturalidad y la universalización de la imagen se ven presentes.

Cerámicas y piedras de la serie "El Gran Sueño Americano" de mediados de los 90, las pinturas y esculturas de "El ojo del Tigre" de fin de siglo, esculturas plásticas y pinturas de la conocida serie "Colombialand" del 2000, y por supuesto, las pequeñas figuras en bronce colorido de "Oniria" del 2010 también hacen parte de la muestra que tiene como novedad "Resplandor", obra de este año en la que se aprecia un gran cambio en sus temáticas y técnicas.

Según El Museo, "La suerte del color" es la "exposición más grande, completa y representativa durante 33 años de producción" de Nadín Ospina, por lo que la galería la tendrá disponible al público hasta el próximo 23 de noviembre (calle 81 No. 11 – 41, de lunes a viernes de 9:00 a.m. a 7:00 p.m., y sábados de 2:00 p.m. a 7:00 p.m., en jornada continua).

Para el artista nacido en 1960, el color es parte fundamental de su obra, por lo que es reconocido en el medio como un "irónico político" a través de sus obras. Es uno de los artistas más importantes de la generación intermedia en el ámbito latinoamericano. En la pintura, escultura e instalaciones, el cromatismo ha sido una impronta de la obra del artista, medio de expresión y fuente de inspiración. El color y el impacto de éste es parte fundamental de sus obras; es la premisa clave de sus creaciones.

A través de su trabajo ha logrado generar una serie de reflexiones sobre la representación, la identidad, la falsificación, la reintrepretación, el quehacer del artista, la autoría y la transculturalidad. El artista habla de la resignificación de lo popular y lo masivo, de lo histórico y lo nuevo, de la apropiación y la creación.

Adicionalmente, sus obras suscitan un fuerte análisis sobre la utilización y el reto que significa el uso del color para un artista, y son puentes a través de los cuales se tocan temas polémicos que generan discusiones en las cuales se puede evidenciar la constante búsqueda por el significado de lo exótico.

Para Nadín Ospina, el transitar por diferentes temáticas a través de diversas técnicas le permite hablar de una forma directa y casi desenfadada, pasando por irónico y crítico a la vez. La serie "Colombialand" es un perfecto ejemplo de esa crítica con tono de ironía sobre la situación del país donde los guerrilleros y las amapolas son figurines de Lego, y donde las tomas guerrilleras son uno más de los escenarios de juego de estos personajes ficticios.