Pelea entre la viuda de Borges y un escritor por presunto plagio

Se desató por una adaptación del clásico cuento “El Aleph”. María Kodama y el acusado hablaron para la revista argentina Ñ.

La viuda de Jorge Luis Borges, maría Kodama, insiste en que no permitirá ni ahora ni nunca “exponer la obra a esos usos”. EFE

Los círculos literarios de Argentina están enfrascados en una intensa polémica entre quienes acusan al escritor bonaerense Pablo Katchadjian de fraude por haber publicado “El Aleph engordado”, una novela breve que propone reinventar el clásico cuento de Jorge Luis Borges, “El Aleph”, sumándole unas cinco mil palabras, y quienes lo defienden atribuyéndole una interesante propuesta creativa.

La revista literaria del diario argentino Clarín, Ñ, publica las dos versiones. En la propia Fundación Jorge Luis Borges la viuda del gran poeta y cuentista, María Kodama, se apegó al fallo que señala al escritor Katchadjian culpable de defraudación.

Mientras tanto en la Biblioteca Nacional un grupo de escritores hacen una defensa del novelista, respaldado por miles de firmas de otros escritores y lectores, incluido el reputado PEN Club, que considera el juicio “una reacción desproporcionada ante un experimento literario”.

Kodama alega: “El Aleph engordado no es una reversión. Katchadjian cambió palabras en el texto de Borges, omitió otras, agregó las suyas. A mí me bastó leer las primeras páginas y luego se lo pasé a un abogado. Lo suyo consistió en deshacer El Aleph, de Borges; la cuestión del título es irrelevante”. Y advirtió: “no puedo exponer la obra de Borges a esos usos; no puedo permitir que otros lo hagan. ¿Sabe por qué? Porque yo sé cuánto se empeñaba Borges cada vez que había una reedición”.

Por su parte el acusado insiste en que escribió una nueva obra no una “versión corrupta de Borges” y que su intención nunca fue comercial, razón por la cual la versión sólo fue publicada a nivel digital. Explicó que ante la Cámara de Casación se mantuvo en lo siguiente: “Seguimos dos estrategias en mi defensa (a cargo del abogado y también escritor Ricardo Strafacce): la primera es que no existió dolo, es decir, afán de lucro. La segunda es que era una obra, un libro, no una versión corrupta del original. Claramente, esto no es Borges”. Está pendiente si su condena incluirá embargo o algún tipo de sanción social, pero Katchadjian aseguró que no tiene dinero ni para su propia defensa. (Lea las dos entrevistas).