El repertorio incluyó obras de Beethoven, Haydn y Mozart

Peter Donohoe, el piano como cátedra

Reseña sobre la presentación del pianista británico Peter Donohoe ofrecida en la Sala de Conciertos de la Biblioteca Luis Ángel Arango, en Bogotá, el domingo 16 de julio de 2017. El músico también se presentó en Cali, Manizales, Pereira y Medellín.

A sus 64 años, Peter Donohoe ha interpretado obras de algunos de los más destacados compositores ligados a la historia del piano.Gabriel Rojas ©Banco de la República

El domingo 16 de julio parecía un domingo cualquiera. El sol bañaba el centro de Bogotá y, entre los muy diversos acontecimientos religiosos o cívicos que sucedían en la localidad de La Candelaria esa mañana, había una cita que muchas personas no querían perderse. Peter Donohoe, uno de los más importantes pianistas de nuestro tiempo, llegó a Colombia para deleitarnos con su experticia y su musicalidad. Actuó en Cali, Manizales, Pereira, Medellín y, aquí, en Bogotá, en la Sala de Conciertos de la Biblioteca Luis Ángel Arango.

A sus 64 años, el célebre pianista inglés interpretó obras de algunos de los más grandes compositores ligados a la historia de su instrumento. El programa incluyó obras de Haydn y Mozart, compositores insignes del Clasicismo. Incluyó también la Sonata para piano No. 1 de Beethoven quien, a comienzos del siglo XIX, elevó a su máxima expresión el repertorio para piano —instrumento que, en ese momento, no tenía más de cien años de invención.

El concierto culminó con una obra de otro gran pianista del periodo romántico, el húngaro Franz Liszt. En resumen, para cualquier enamorado del piano, este programa no podía ser mejor.

Con un sonido brillante y contundente, Peter Donohoe dio prueba de fortaleza mental en un concierto particularmente extenso. La Sonata para piano No. 1 de Beethoven fue solo el comienzo de un concierto en el que cada pieza comprometía la concentración del intérprete. Quizá por esta razón el sonido de la sonata de Beethoven no fue lo que esperaba.

Sin embargo, a partir de la segunda obra del programa sentí que Donohoe se apoderó del instrumento. La fuerza de la interpretación fue contundente. En las obras de Haydn y Mozart no solo la articulación fue precisa sino que se podía sentir muy bien el peso de la mano que producía un sonido grande y con mucha resonancia, ágil y virtuoso cuando hacía falta y dulce y cantábile cuando la música lo exigía.

Peter Donohoe nos dio una verdadera catedra de piano. Una demostración de solvencia técnica. Fue en la última obra, Reminiscencias de Don Juan S.418 de Franz Liszt, en la que más demostró su alto nivel interpretativo. El desbordante talento de Liszt como pianista y compositor fue dignamente representado. Después de interpretar tres sonatas para piano y una larga disertación sobre los temas de una ópera de Mozart, al final del concierto Donohoe apenas daba señales de cansancio.

La última nota fue acogida por un auditorio lleno que de manera unánime se levantó para aplaudir a quien no fue menos que un héroe generoso, preciso y contundente. Respondiendo al amoroso y admirativo saludo del público, Donohoe nos regaló para terminar dos movimientos de la Suite francesa en sol mayor de Johann Sebastian Bach honrando así a uno de los precursores de la técnica del piano. Excelente concierto.

*Maestra en música con énfasis en música antigua.