Desde hoy y hasta el 21 de mayo

Un fin de semana para el arte

Arranca Artbo Fin de Semana, cuya intención es acercar al público joven a los espacios artísticos tradicionales y nuevos en Bogotá. A continuación, una guía por el circuito que incluye La Macarena, La Candelaria y Teusquillo.

En la galería Alonso Garcés se expone la muestra “Umbrales”, de Lydia Azout. Esta pieza se titula “Umbral dinámico” (2017). / Mauricio Alvarado

Como quien se aleja de la realidad y logra encontrar en múltiples espacios diferentes interpretaciones, nos dimos a la tarea de realizar uno de los recorridos de Artbo Fin de Semana, una nueva propuesta que llega a Bogotá para promover el encuentro entre galerías, espacios independientes, museos, fundaciones e instituciones que contribuyan de manera significativa al desarrollo y la circulación de las artes plásticas. Esta iniciativa pretende acercar al público a los espacios de exposición que son ajenos al ciudadano común.

En La Macarena, sobre la carrera 5ª, se fundó en 1977 la galería Alonso Garcés, uno de esos espacios tradicionales de exhibición y promoción de piezas de arte que suelen funcionar a puerta cerrada. Por las paredes, repisas y salas se observan obras de arte que van desde pinturas hasta esculturas de gran formato.

Para la mirada de un simple visitante puede ser un espacio atiborrado, pero siempre habrá una pieza que se robe la atención del espectador desprevenido y permita entrar en diálogo con el artista. Es el caso de la muestra Umbrales, de Lydia Azout. Su trabajo se relaciona con la potencia y los significados de la geometría sagrada, por cuanto se apoya en la conexión que prevalece en todos los objetos.

Contiguo a esta, se encuentra un espacio con una tipología distinta a lo que es Alonso Garcés. NC Arte es un espacio cultural que combina su formato de galería con la exhibición de proyectos de gran formato. Allí solamente se exhibe un artista por temporada y este fin de semana los visitantes encontrarán la obra de Amalia Pica, A un abrazo de distancia, que realizó en el Parque Nacional Gashaka, en Nigeria, para ver la forma como los chimpancés se comunican. Si le gustan los espacios sencillos y amplios, NC Arte permitirá que su atención se centre en una sola obra. Es decir, esta galería es infaltable en su recorrido.

A diez minutos de NC Arte está el Museo de Arte Moderno de Bogotá. Este año el Mambo comenzó una nueva etapa y, después de una remodelación que tardó dos meses, apunta a ser uno de los espacios artísticos y culturales más importantes de la región. El lugar ofrece en cada una de sus salas distintas exposiciones. Una de ellas es la instalación audiovisual Agora (s), de Nicolas Clauss. También hay una muestra fotográfica traída desde Francia: Francia(s) territorio líquido, cuyos creadores presentan a través de la imagen la transformación que ha sufrido su territorio. En el tercer piso del museo está Territorio - Arlés en Bogotá, donde un grupo de artistas buscan mostrar cómo Colombia está experimentando una mutación económica, social y política.

El Mambo es uno de esos lugares culturales que usted está obligado a visitar, sea turista o habitante de la ciudad, si sabe de arte o si no.Artbo Fin de Semana intenta fomentar entre los públicos jóvenes el contacto con obras que puedan sentir cercanas. Otro de sus propósitos es que todos los asistentes participen en la creación de sus propias obras artísticas. Se basaron en la obra de Fred Delangle, quien utiliza sus fotografías de París como lienzo para intevenir; acá usted podrá transformar una imagen de Bogotá a través del dibujo y el collage.

En La Candelaria , a cinco minutos caminando del Mambo, está la residencia artística El Parche, a donde pueden llegar artistas del exterior para hacer sus exploraciones creativas y darle sentido a su obra o descartarla. Su esencia es ser independientes y estar dispuestos a apoyar aquellas iniciativas que están surgiendo.

Como ellos, otros espacios culturales en la capital han decido salir del círculo tradicional de las galerías. Le han apostado a nuevas maneras, no sólo de ofertar sus productos, sino de crearlos por medio de exploraciones creativas, como lo hacen en Bitácora, un estudio de arte y diseño ubicado en el barrio Teusaquillo, que realiza proyectos a partir de la intervención de piedras, troncos de madera y fibras provenientes de la tierra, y que además cuenta con un espacio para la promoción de una propuesta de diseño textil. Aunque las piezas que allí se encuentran son de tipo contemporáneo, su estructura mantiene un estilo barroco que se puede recorrer de forma rápida, observando el detalle de las piezas expuestas.

Cerca de ellos hay otro espacio independiente que impulsa el arte contemporáneo: una galería que funciona sin ánimo de lucro. Miami es un lugar que le da un valor adicional a la presencia del artista que está en exposición; es éste quien dialoga con el público y su obra. Allí lo importante no es sólo su creación, sino también él como autor. En el segundo piso se encuentran cinco talleres que se alquilan a los artistas para el sostenimiento de la galería. Es en estos espacios donde se desmorona el imaginario del artista bohemio que necesita estar escondido para poder desarrollar su trabajo. Por el contrario, todo el proceso está expuesto a la contemplación de sus compañeros.

Si le interesa conocer proyectos de artistas emergentes, este es el lugar. Una locación que no está dentro del circuito artístico de galerías comerciales y presenta cada mes un artista nuevocon propuestas contemporáneas.

Todos estos espacios se ha apropiado de diversas manifestaciones de arte, elevando lo tradicional, independiente y contemporáneo a un nivel en el que el espectador puede darles un significado a las obras e intentar entender la vida del autor.

Este recorrido, que va por La Macarena, el Centro, Teusaquillo y La Soledad, hace parte de los tres circuitos que presenta Artbo desde hoy hasta el próximo 21 de mayo. Los otros son: Chapinero, que va desde la calle 94 hasta la 53, entre las carreras 2ª y la 15, y San Felipe, que abarca desde la calle 72 hasta la 80 y las carreras avenida Caracas y 24.

Durante los tres días, los asistentes podrán trasladarse entre galerías a través de un sistema de transporte gratuito que sólo requiere una previa inscripción en la página web.

En cada espacio también habrá un grupo de mediadores, personas que, además de ser una guía, posibilitarán el diálogo entre el público, la obra y sus múltiples interpretaciones. Todas las piezas que estarán expuestas podrán ser adquiridas; sus valores se encuentran entre $500.000 y $5’000.000. En esta actividad también se realizará un foro académico en la Cámara de Comercio de Bogotá y un encuentro editorial en el Mambo.

Artbo, más que una feria, es “el programa de fortalecimiento del sector de las artes plásticas de la Cámara de Comercio de Bogotá. En ese sentido, trabajamos para fortalecer todos los eslabones de esta cadena”, explica la directora del programa, María Paz Gaviria.

En este sentido, Artbo Fin de Semana se une a otras iniciativas que ya se están gestando en la ciudad, como Bogotá Artecircuitos, las Noches de Galerías y los recorridos que se hacen por La Macarena y San Felipe. Todo esto con el fin de presentar una agenda artística en una época diferente del año a la acostumbrada semana del arte que se realiza a mediados de octubre. Con este tipo de propuestas se busca producir una mayor circulación de las artes entre todos los públicos.

 

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