Publicidad
Cultura 20 Ene 2013 - 7:58 pm

Homenaje a Eduardo González

Una intensa y lúcida travesía visual

El 11 de enero falleció en Cúcuta el legendario e impetuoso fotógrafo pamplonés, un hombre que fijó en su lente el espectáculo de la vida cotidiana y la destrucción de la naturaleza.

Por: Miguel Ángel Flórez G.*
  • 110Compartido
    http://www.elespectador.com/noticias/cultura/una-intensa-y-lucida-travesia-visual-articulo-397673
  • 0
insertar
Eduardo González (1943-2013). / Archivo particular

Desde su adolescencia, el fotógrafo pamplonés Eduardo González estableció con lucidez y sin concesiones las reglas básicas de su vida: recorrer el mundo y fijarlo de manera apremiante y memorable con su cámara Hasselblad.

Lo cierto es que a los doce años de edad, con una cámara Kodak Brownie Fiesta 120, Eduardo González deseaba repetir sobre las apacibles calles de su infancia del barrio Teusaquillo en Bogotá, la epopeya visual que había descubierto de manera temprana en la biblioteca de su casa sobre los míticos fotógrafos universales Henri Cartier Bresson, Brassai y Peruti.

La urgencia con la que vivió Eduardo González, nacido el 26 de julio de 1943 en Pamplona, Norte de Santander, obedecía al impulso vital y a la indoblegable lucidez intelectual de capturar en su lente la vibrante y abrumadora experiencia humana y al mismo tiempo la colosal e implacable destrucción de la naturaleza, jalonada por las fuerzas de la industrialización, la avaricia mercantil y el urbanismo.

Bajo esa premisa, Eduardo González se obsesionó por convertirse en un testigo activo del desmoronamiento y la devastación de las selvas tropicales del planeta, llevándolo a emprender en la década del 90 una travesía de 9.000 kilómetros a través de la cuenca del Amazonas durante ocho meses de viaje, que le permitió registrar en 12.000 fotografías a color el exterminio de los recursos naturales de ese complejo y frágil ecosistema, así como la desaparición de las comunidades indígenas que albergaba.

“Aunque la expedición que hicimos al Amazonas no arrojó resultados científicos espectaculares, sí pudimos descubrir la verdadera cara de lo que vive la región, cosa que tampoco se había presentado antes en una travesía de este tipo, porque en general los europeos y los norteamericanos que han incursionado en ese vasto territorio han deformado de alguna manera la realidad. Creo que el éxito de la expedición que nosotros hicimos fue haber conseguido esa visión real y perfectamente honesta y sin maquillaje de lo que está pasando en el Amazonas”, me confesó alguna vez Eduardo González sobre ese viaje al corazón de la jungla amazónica.

El resultado de la expedición en canoa del Amazonas al mar Caribe quedó registrado en un libro de 600 páginas, ilustrado con 700 fotografías que diluyen la imagen mítica y de postal que se ha impuesto sobre la selva amazónica y que nos alerta sobre el declive de la mayor reserva de agua y especies del planeta por la implantación de refinerías de petróleo, la explotación de oro con mercurio, la construcción de aserraderos, represas, carreteras y el incremento de actividades ganaderas a gran escala.

Pero a Eduardo González no le bastó incursionar en la Amazonia para mostrarnos con sus vibrantes y lúcidas imágenes la desintegración de los recursos naturales y la victimización de la naturaleza por el hombre.

El fotógrafo pamplonés escudriñó también las entrañas de las excentricidades del narcotráfico y empleando una cámara de placa 4x5, usadas hace 150 años y dotada de película en blanco y negro, recorrió el Magdalena Medio antioqueño en búsqueda de la hacienda Nápoles y retrató el cruel cautiverio de elefantes de origen africano por fuera de su hábitat natural.

La Fundación The East African Wild Life Society, entidad con sede en Nairobi y que convocó en los años 90 un concurso mundial de fotografía con el propósito de proteger a esa especie en extinción, premió las imágenes del encierro de los elefantes registradas por Eduardo González y le otorgó 10.000 dólares, suma que el artista donó a esa organización.

“Consideré que realizar unas fotografías sobre elefantes por fuera de su entorno natural podía representar un tema interesante. Lo sorprendente para mí, cuando me encontré con ellos, es que no estaban sueltos en una extensa área para que vivieran, sino que estaban encerrados en un pequeño corral porque se habían vuelto peligrosos. Quise captar el dolor de su encierro”, señaló González en una entrevista.

Considerado como un innovador de la fotografía en Colombia, la crítica de arte nacional valoró el trabajo de Eduardo González como una de las búsquedas más versátiles y destacadas del país en las últimas décadas. “González inventó accesorios que le permitieron captar panorámicas más amplias que las usuales y también incursionó en la fotografía abstracta, para lo cual utilizó sencillos aditamentos que le permitieron composiciones prismáticas. Su obra ocupa un puesto de primera línea en la historia de la fotografía en Colombia”, expresó Eduardo Serrano, crítico de arte e investigador.

Casado con Alba Fernández, con quien tuvo cuatro hijos: Susana, Víctor, Manuel José y Carlos Eduardo; nieto del expresidente Ramón González Valencia, diseñador y reportero gráfico de publicaciones como Cromos, Diners, Américas, Natural History de EE.UU.; Credencial, Hasselblad y Forum de Suecia, Eduardo González mantuvo durante los últimos años de su vida la misma pasión contagiosa con la que descubrió la fotografía en sus años de adolescencia, arte que él logró dotar de dignidad, inspiración y ética.

*Periodista y escritor colombiano.

inserte esta nota en su página
  • 0
  • 3
  • Enviar
  • Imprimir

Última hora

  • "Debate es difamación promovida por las Farc y el Presidente": Uribe
  • Volcán Bárdarbunga tras varios días de actividad, en imágenes
  • Conductor de vehículo robado siguió a ladrones hasta hacerlos estrellar

Lo más compartido

  • Colombiano presentó una de las mejores tesis de maestría del mundo
  • Bogotá Sep 7 - 11:28 am

    Las pruebas de Sergio

    Las pruebas de Sergio
  • El conmovedor abrazo de una leona a su antiguo cuidador
Publicidad

Suscripciones impreso

362

ejemplares

$312.000 POR UN AÑO
Publicidad
Ver versión Móvil
Ver versión de escritorio