Barranquilla será el centro del Caribe continental

El canal de Varadero permitirá el ingreso de buques postpanamax a Cartagena.

Hoy, cuando el verano se asoma en algunos puntos de la geografía nacional y da una tregua a las carreteras y al ministro de Transporte, el país se alista para el gran salto en infraestructura. Pero no se trata del anuncio de la iniciación de un paquete de obras multimillonarias, sino de The Big Leap 2014: Retos y oportunidades para la infraestructura en Colombia, el más importante foro en el que expertos analizarán los retos y las oportunidades del paísen el tema ante las nuevas exigencias del comercio internacional.

“En Cartagena le vamos a abrir los ojos a Colombia para mostrarle que la ampliación del Canal de Panamá no es sólo cosa de ellos, sino que es un tema que le incumbe a toda la región, y el país no va a ser ajeno a esta situación, especialmente para el sector portuario”. Así lo señaló Germán Cardona, ministro de Transporte, quien atendiendo la invitación del gerente de la Sociedad Portuaria Regional de Cartagena, capitán Alfonso Salas, expondrá el mapa de la infraestructura requerida para atender los acuerdos de libre comercio y analizará los avances de otros países, como Panamá, con la ampliación de su canal.

Cardona aclaró que no se puede decir que Colombia es incapaz de tener tratados de libre comercio por carecer de infraestructura. Por el contrario, hay que invertir con seriedad en estos temas para poder atender los requerimientos de los tratados que se avecinan.

Para ello hay que echar mano del sector privado, gracias a las asociaciones público-privadas que permiten que grupos de empresarios se unan, traigan los recursos y desarrollen proyectos viales, aeroportuarios, portuarios y ferroviarios con los que dotar al país de obras vitales para el desarrollo de la economía, explicó el Ministro.

Se tienen proyectadas inversiones por $91 billones en los próximos años. Entre ellas se encuentra la construcción del canal de Varadero, una autopista fluvial que permitirá que el puerto de Cartagena sea tan competitivo como el Canal de Panamá, la cual se encuentra en expansión y entrará en funcionamiento a finales de 2014.

Para exponer este caso Alberto Alemán, autoridad del Canal de Panamá, estará en la Heroica acompañado de George Friedman, un experto en desarrollo de infraestructura que mostrará las proyecciones mundiales para el área de transporte en los próximos 10 años.

Cardona, quien con el pasado invierno fue el epicentro de las críticas por el colapso vial que vivió el país, se mantuvo firme en su decisión de no iniciar obras sin estudios y diseños, pese a la andanada de críticas que no paran todavía. En su reciente rendición de cuentas, el ministro señaló que en estos primeros meses de gobierno su trabajo ha consistido en “estructurar, estructurar y estructurar” y que a partir de diciembre vendrá la “ejecución, ejecución y ejecución”, gracias a la vinculación del sector privado y a la aplicación de la cuarta generación de concesiones.

No quedará ningún proyecto vial por fuera de este paquete de concesiones. En él se incluyen iniciativas como Autopistas de la Montaña, evaluada por la nueva Agencia Nacional de Infraestructura (ANI), que también tendrá la tarea de estructurar la concesión del aeropuerto Ernesto Cortissoz de Barranquilla, el cual pasará a manos de la Aerocivil el 29 febrero.

La intención de Cardona y del Gobierno es convertir a Barranquilla en un hub (centro de conexiones) del Caribe continental para competir en igualdad de condiciones con el aeropuerto Tocumen de Panamá, que está a sólo media hora de Barranquilla.

Y mientras que en la Puerta de Oro de Colombia el Gobierno conminó al concesionario del megapuerto a ejecutar el proyecto del puerto de aguas profundas o a devolver la concesión para desarrollar un gran nodo marítimo, en Cartagena todo está listo para que el sector privado presente una propuesta para la construcción del canal de Varadero, que podría tener un costo de US$60 millones, aunque también está el desarrollo del aeropuerto Rafael Núñez, el cual estará listo en diciembre.

Cartagena se apresta a recibir en los próximos cinco años inversiones por US$16 mil millones en el sector industrial, con obras como la construcción de la refinería de Cartagena y otros proyectos en los que participan empresarios nacionales y extranjeros. Esto sin incluir las inversiones del sector inmobiliario y turístico que se avecinan, explicó Luis Fernando Arboleda, presidente de Findeter, quien también participará en el foro The Big Leap.

Sin embargo, un elemento para resaltar es el proyecto ferroviario para unir a Cartagena, Barranquilla y Santa Marta, que permitiría consolidar a estas tres ciudades como un fortín económico, social y político de la Costa Caribe, de cara al crecimiento de las exportaciones visto desde la ampliación del comercio con los TLC, sobre rieles y marchando.

El mapa férreo del país se está trazando con ayuda del Banco Interamericano de Desarrollo, y para ello se espera también la participación del sector privado. La idea es rehabilitar el corredor férreo aunque en trocha ancha, lo cual permitiría incrementar la carga y la velocidad y disminuir el precios de los fletes, que afectan negativamente la competitividad de las exportaciones colombianas, como lo detalló el más reciente informe de la Asociación Nacional de Instituciones Financieras, ANIF.