Cámara de Estados Unidos aprueba TLC con Colombia

El acuerdo binacional está pendiente de la ratificación del Senado.

La Cámara de Representantes de EE.UU. aprobó este miércoles el Tratado de Libre Comercio (TLC) con Colombia, tras un agitado debate sobre los beneficios y daños de la liberalización comercial, además de la violencia contra sindicalistas en este país.

Con 262 votos a favor y 167 en contra, de un total de 435 escaños, la Cámara baja aprobó el TLC que fue suscrito con Colombia en noviembre de 2006. El pacto será votado en breve en el Senado.

Para que el TLC entre en plena vigencia una vez el Senado lo ratifique, se debe adelantar el llamado proceso de implementación.

Allí se verifica que los dos países hagan los ajustes normativos tendientes a garantizar que el Tratado de Libre Comercio es compatible con el ordenamiento jurídico. Se hará, por ejemplo, una identificación entre las aduanas, las autoridades sanitarias, la implementación de ciertas leyes (que Colombia ya aprobó, como es el caso de la protección de marcas).

Después de terminar esta etapa, que de acuerdo con la experiencia de otros países, como Chile, Perú y México, no será menor a 8 meses y mayor a 12, en promedio, se hará un canje de notas entre los dos gobiernos. A partir de ese momento se cuentan 60 días para que, ahora sí, el TLC sea sancionado por el presidente Obama, y un alrededor de un año para que entre en vigencia.

La Administración Obama asegura que, en su conjunto, los tres TLC (Colombia, Panamá y Corea) aumentarán las exportaciones en hasta 13.000 millones de dólares, la mayoría de las cuales provendría del acuerdo con Corea del Sur.

La aprobación del TLC con Corea del Sur elimina, para efectos prácticos, un posible foco de tensión durante la visita de Lee, la primera de un líder surcoreano desde la que realizó Kim Dae-jung a comienzos de la presidencia de George W. Bush.

Necesidad de los TLC

Estados Unidos, cuya economía necesita desesperadamente crear puestos de trabajo, espera con estos tratados aumentar sus exportaciones en unos 12.000 millones de dólares, el 90% de los cuales con su poderoso socio comercial asiático.

El TLC con Corea del Sur podría significar la creación directa de 70.000 puestos de trabajo, según las estimaciones de la Oficina del Representante Comercial estadounidense (USTR). El presidente surcoreano, Lee Myung-Bak, llega este miércoles a Washington para iniciar una visita oficial.

Con Colombia y Panamá los beneficios serán mucho más modestos para la economía estadounidense, del orden de poco más de 1.000 millones de dólares en nuevas exportaciones, según cálculos oficiales.

Pero los acuerdos representan para el sector agropecuario una última oportunidad de recuperar mercados, particularmente en Colombia, que está orientando cada vez más sus compras de insumos primarios a Canadá, Brasil y Argentina.

Los dos países latinoamericanos ya exportaban cerca del 90% de sus productos libres de aranceles a Estados Unidos.

Estos tres nuevos TLC fueron negociados y firmados originalmente por el anterior presidente George W. Bush, primero con Colombia, en 2006 y al año siguiente con Panamá y Corea del Sur. Los demócratas, que pasaron a dominar el Congreso en 2008, exigieron cambios fundamentales en los tres acuerdos, lo que empantanó las negociaciones durante años.

Corea del Sur consintió finalmente abrir más su mercado a los autos estadounidenses, y Colombia y Panamá introdujeron respectivamente cambios en su legislación laboral y fiscal.

Bogotá aprobó en particular un plan de acción muy detallado este año de mejoras de los derechos laborales y de protección de líderes sindicales.

Colombia es uno de los países que registra más asesinatos de líderes sindicales en el mundo, 51 casos en 2010, según Human Rights Watch (HRW).

Activistas de izquierda protestaron el martes en el interior del hemiciclo del Senado estadounidense cuando una comisión debatía estos tres TLC.

Los legisladores demócratas más recalcitrantes acusaron hasta el final al gobierno de Barack Obama de no vincular legalmente el cumplimiento del plan de acción colombiano a la aprobación del TLC.

Los defensores del acuerdo aseguran que el nivel de violencia contra los trabajadores colombianos ha bajado drásticamente en la última década.

El gobierno de Obama, inicialmente muy cauto con esos tres TLC, acabó dándole el empujón necesario este año, tras negociar los cambios que exigían sus aliados sindicales.

"El gobierno se asegurará que Colombia implemente con éxito los elementos clave del plan de acción antes de que el TLC entre en vigor", aseguró la Casa Blanca en una nota oficial el martes.

El gobierno de Obama consiguió arrancar de la oposición republicana la aprobación de un viejo programa de ayuda a la reconversión profesional conocido como TAA para decenas de miles de trabajadores estadounidenses, afectados por la entrada en vigor de acuerdos de libre comercio, a cambio de la mayoría necesaria.

Con el TLC con Colombia se aprobará igualmente la renovación de las preferencias arancelarias andinas (ATPDEA), que beneficiará a Ecuador.

Estados Unidos tiene hasta la fecha acuerdos de libre comercio con 17 países, entre ellos México, naciones de América Central, República Dominicana y Perú.