Dólar se dispara en el mercado negro y argentinos temen repunte de inflación

Durante la temporada de vacaciones aumentó de la demanda de divisas.

EFE

Las restricciones cambiarias impuestas por el Gobierno argentino y el aumento de la demanda de divisas por la temporada de vacaciones del verano austral han disparado la cotización del dólar en el mercado negro que ha proliferado en el país.

El dólar abrió a 7,51 pesos este jueves en las denominadas "cuevas" (casas de cambio paralelas) frente a la cotización oficial, fijada en 4,96 pesos por dólar.

En lo que va de año, la cotización del dólar en el mercado negro ha crecido en alrededor de un 10 por ciento, según analistas locales, que no ocultan sus reservas sobre el impacto de esta escalada de la divisa en las elevadas tasas de inflación del país.

Esta situación "no sólo exacerba las presiones inflacionarias, pues no pocos precios se forman con esa referencia, sino que además puede comprometer la estabilidad financiera", advertía el economista Federico Muñoz en el diario La Nación.

La inflación es uno de los principales problemas de la economía argentina que, según cálculos oficiales, cerró 2012 con un aumento de precios del 10,8 %, cifra que oposición y organismos independientes elevan hasta el 25 %.

La percepción de la sociedad arroja un panorama más preocupante: ocho de cada 10 argentinos considera que la inflación llegó al 30 por ciento y cree que en 2013 se mantendrá en un nivel similar, según la última encuesta elaborada por la Universidad di Tella.

El Gobierno, que no reconoce las elevadas tasas de inflación pero negocia con los sindicatos subidas salariales superiores al 20 por ciento, resta importancia al avance del dólar en el mercado negro.

La evolución del dólar "no debería incidir en la definición de costos de los formadores de precios", señaló esta semana la presidenta del Banco Central, Mercedes Marcó del Pont.

"El dólar billete ha quedado asociado a la demanda por turismo, con un gran impacto estacional", agregó la funcionaria, para quien la cotización paralela "es marginal y no incide en el funcionamiento del mercado de cambios".

Pese a los insistentes llamados del Gobierno para impulsar el ahorro en pesos, los argentinos mantienen su preferencia por el ahorro en dólares.

Incluso el gobernador de Buenos Aires, Daniel Scioli, el único que por el momento puede hacer sombra electoral a la presidenta Cristina Fernández rechazó el exhorto de la mandataria de convertir en pesos sus ahorros en dólares porque necesita divisas para afrontar su tratamiento en Europa por la pérdida de su brazo derecho.

"Tengo un problema físico que es obvio y que me exige viajar una vez por año, y tengo que tener razonablemente disponibilidad de los recursos que hacen a mi tratamiento", dijo Scioli en una entrevista esta semana.

El conocido como "cepo cambiario" fue impuesto por el Gobierno argentino a finales de 2011 pero se intensificó en 2012, cuando se prohibió la compra de divisas para atesoramiento y se pusieron trabas a su adquisición con fines turísticos, lo que disparó el valor del dólar en el mercado negro