El mayor desfalco de Colombia es la evasión

Se requiere que el fiscal general se comprometa con acciones judiciales contra los grandes evasores, comenta. Por este ilícito los colombianos han perdio $70 billones.

Juan Ricardo Ortega dice que la Fiscalía General debe actuar más contra la evasión. /

La reforma tributaria estructural que el Gobierno llevó al Congreso, y que desde esta semana entra en la recta final, fue esculcada por el polémico exdirector de la DIAN Juan Ricardo Ortega, quien no se calla las cosas estando dentro o fuera del Gobierno.

Ortega, hoy asesor principal del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), reconoce que esta reforma “es estructural comparada con todas las otras que hemos presentado en los últimos años y de las cuales yo he sido responsable de más de una”, y remarca que de “todo lo que hemos hecho, esta es la más estructural. No es perfecta, pero es lo mejor y está bien hecha, cubre todo y muchos temas muy importantes”.

Además reconoce que cometió algunos errores en la propuesta de reforma vigente: “La reforma soluciona los temas de diseño de renta de personas naturales, de los cuales yo tengo culpa de más de uno”.

El proyecto de ley propone una modificación de la estructura del impuesto sobre la renta de las personas naturales, que supone una simplificación del sistema de depuración del impuesto y una determinación cedular de la renta líquida gravable. El Gobierno considera que la simplificación se alcanza eliminando el IMAN y el IMAS, dos propuestas de Ortega, y dejando un único sistema de determinación cedular del impuesto, que “está bien diseñada”, según señala Ortega. La iniciativa contempla eliminar la clasificación de las personas y se avanza hacia una clasificación de las rentas según su naturaleza.

Supone que una persona natural podrá obtener rentas de diferentes fuentes y para cada una de ellas aplicará el régimen correspondiente, pero los sumará para liquidar un solo impuesto por el respectivo período. La renta a las personas naturales es uno de los temas que, junto con una mayor tarifa de IVA y el impuesto a las bebidas endulzadas, han provocado el mayor distanciamiento entre el equipo técnico del Ministerio de Hacienda y los ponentes de la iniciativa. Esta semana será presentada la ponencia, punto de partida para el inicio del debate de la reforma tributaria, y sólo entonces se conocerá la realidad tributaria propuesta.

El exdirector de la DIAN reconoce que la reforma “tímidamente comienza a bajar el impuesto de renta a las empresas. Eso va a tener que seguir bajando”, aunque admite que la situación fiscal del país es difícil.

IVA no regresivo

El Gobierno propone elevar la tarifa de IVA del 16 % al 19 %, aceptando que un punto (IVA social) vaya a reforzar el presupuesto de salud y educación. Ortega dice que ese aumento es razonable. “La gente tiene que exigirle al Gobierno que resuelva temas, y debería exigir compromisos políticos en el tema de educación, salud, seguridad y corrupción”. Eso para que vea que el esfuerzo que hace en materia tributaria es real, dice el exdirector de la DIAN y exviceministro de Hacienda. Contrario a lo que dice la mayoría de analistas económicos, Ortega señala que es mentira que el IVA sea regresivo: “En Colombia, crean o no, es progresivo y se puede demostrar”. Sobre este tema, recuerda que el analista Camilo Herrera tiene estudio de cómo consumen las familias, “y los hogares de estratos muy bajos consumen en canales informales. Trate de que alguien le dé una factura en Corabastos o en una carnicería”.

Para Ortega, el monotributo es una buena propuesta incluida en la reforma. “Colombia necesita formalizar y darle una salida jurídica que le permita a la gente moverse al sistema financiero y salir del gota a gota y todos esos sistemas extorsivos que la someten”.

Medidas antievasión

Las grandes mineras y petroleras registran sus ingresos en Colombia con un mecanismo que se llama “costo más”; “argumentan que los riesgos y toda la actividad está en la matriz, y si ésta la ponen en Singapur o en Islas Caimán, allá dejan toda la utilidad”. Ortega recuerda que hay una deuda muy grande de los sectores mineros y de hidrocarburos “que han abusado brutalmente de los beneficios que han tenido en el país sin tributar”.

Discutir el tema penal contra los evasores es fundamental. “El mayor desfalco que vive Colombia año a año es la evasión de impuestos. Supera los $50 billones, sólo con impuestos nacionales, pero con territoriales llega a $70 billones”.

El exdirector de la DIAN es claro: se requiere que el fiscal general se comprometa con acciones judiciales y “que genere actos jurídicos públicos contundentes contra los grandes evasores en el país”. Lo mismo para la corrupción. “No hacer anuncios de decomisos sino cuánta plata efectiva haya recuperado, no en cuentas por cobrar ni en activos valorados de manera creativa”.

Considera que las metas de la Fiscalía General de recuperar $3 billones o $4 billones al año “no son irreales, con los problemas de evasión y corrupción que hay”.

Finalmente, no duda en señalar que una de sus mayores frustraciones en su paso por la DIAN fue “la corrupción interna de la entidad, existiendo gente muy buena y muy valiosa”. Señala que los entes de control no han sido “lo suficientemente diligentes para actuar con todas las denuncias y hechos que se demostraron de manera contundente, y que eso siga impune es aterrador”.