Por fallo de tutela empresa Fenoco construirá muros para mitigar ruido de locomotoras

Para eliminar la restricción nocturna del transporte de sus locomotoras la empresa tomará esta medida. Drummond, una de las afectadas, ha reducido la carga diaria que lleva a puerto un 25%.

 Una de las medidas que implementará Fenoco – tras la solicitud de la Corte Constitucional de suspender entre las 10:30 p.m. y las 4 a.m. el funcionamiento del tren que transporta cerca del 50% del carbón nacional – será la construcción de unos muros para aislar el ruido generado por la locomotora.

La obra se llevará a cabo luego de que la alta corte ordenará a la empresa restringir en horario nocturno el desplazamiento de la máquina, atendiendo una tutela interpuesta por 139 habitantes de Bosconia, César, quienes alegaban que “estár siendo afectados por causa de la cercanía de la línea férrea a sus lugares de vivienda en el barrio “La Estación”, reza la sentencia.

El ministro de Minas y Energía, Tomás González, aseguró que “la Corte argumentó que había ruidos en exceso que se salía de la normatividad existente. Esta decisión no es excluyente, que es uno de los temas más importantes. Y por eso se van a levantar unos muros para mitigar el ruido y no afectar a las poblaciones vecinas y una vez la Agencia Nacional de Licencias Ambientales (ANLA) pueda verificar estas medidas, se pueda normalizar la operación”.

Según fuentes cercanas al caso, la disposición afecta a empresas como Drummond, Prodeco, Colombian Natural Resources (CNR) y Carboandes, quienes en un recorrido de 198 kilómetros a bordo del tren sacan el mineral hasta los puertos del Caribe.

Por este mandato, dejarán de trasladarse a los barcos (en el caso de la firma de Alabama ) cerca de 27 mil toneladas diarias, es decir el 25% de lo que se cargaba en el tren regularmente. Ello equivale a entre 12 y 15 trenes diarios, por cada trayecto. El proceso podría tardar más de dos meses y obliga a la compañía no sólo a hacer estos muros sino a hacerlos visualmente agradables.

Sin embargo, uno de los argumentos de la sentencia es que “el ruido puede constituir una intromisión indebida en el espacio privado de las personas y en muchos casos implica una transgresión de los derechos a la intimidad personal y familiar, a la paz y a la tranquilidad. En ese sentido, el tránsito de ferrocarriles puede amenazar o vulnerar tales derechos”.

oguesguan@elespectador.com

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