Inflación de los estratos bajos subió más que el mínimo

Mientras que el incremento salarial fijado por el Gobierno fue de 7% en 2016, el costo de vida del sector de bajos ingresos cerró 2015 en 7,26%. ¿Se debe revisar el decreto?

Durante la noche de este martes el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE) terminó con la especulación y anunció que la inflación total durante 2015 fue de 6,77%. El informe señaló que el rubro que más creció fue el de alimentos, pues registró un encarecimiento de 10,85%, siendo las hortalizas, con un 41,53%, el producto que más subió de precio.

El dato de inflación fue el principal punto de discordia durante las últimas negociaciones del salario mínimo, que terminaron el pasado 30 de diciembre, cuando el Gobierno decretó que el incremento salarial para este año sería de 7%. Este indicador fue la principal herramienta que usaron los sindicatos para exigir un incremento superior al 8,5%, argumentando que sólo así los trabajadores recuperarían el poder adquisitivo perdido en 2015.

Por esta razón, uno de los resultados más importantes del reporte del DANE es el que indica que el IPC dentro del subgrupo de la población de bajos ingresos fue de 7,26% al cierre de 2015. Lo que muestra que el costo de vida durante el año que pasó para los más de 1,7 millones de trabajadores que devengan el mínimo subió en 0,26% más que el incremento salarial que el Gobierno fijó hace seis días.

¿Se debe revisar el decretó?

Para Julio Roberto Gómez, presidente de la Confederación General del Trabajo (CGT), “el salario mínimo no lo ganan los ricos, sino que lo gana el sector de bajos ingresos de la población colombiana. De manera que aunque la inflación agregada de 2015 fuera de 6,77%, los trabajadores que de verdad devengan este salario perdieron poder adquisitivo. El IPC de bajos ingresos por encima del incremento salarial era una de las principales preocupaciones que teníamos y por la que luchamos en la última negociación con los empresarios y el Gobierno. Y este miedo se hizo realidad. Por esta razón consideramos que la Corte Constitucional debería pronunciarse al respecto, pero tenemos pocas esperanzas de esto”.

El presidente de la Federación Nacional de Comerciantes (Fenalco), Guillermo Botero, señaló que “no tiene sentido revisar el decreto. Si la inflación de bajos ingresos fuera suficiente para subir el salario mínimo también se podría argumentar que el IPC fue menor en varias ciudades del país. Si las métricas que fijan el incremento salarial van más allá de tan sólo los cambios en los precios, también hay que considerar que el entorno económico actual no es el mejor”.

En cuanto a las vías legales para una eventual revisión del salario mínimo, El Espectador habló con Víctor Julio Díaz, gobernador del Colegio de Abogados Laborales de Colombia. El experto señaló que “no habría por qué cambiar el decreto. La Corte Constitucional sólo ordena incrementar el salario mínimo por encima de la inflación causada de cada año, pero en ningún momento ordena que el criterio sea el IPC segmentado por ingresos bajos.

Sin embargo, para Iván Daniel Jaramillo, del Observatorio Laboral de la Universidad del Rosario, cree que “alegando el mínimo vital que consagra la Carta Magna, hay espacio para demandar el decreto ante el Consejo de Estado, pues es abiertamente inconstitucional”.