La mala racha industrial

A pesar de que en los cuatro primeros meses del año se cosecharon cifras negativas, los empresarios confían en un buen segundo trimestre. Analistas creen que el futuro empeorará.

De acuerdo con la Andi, 13 de los 16 sectores industriales monitoreados presentaron productividad negativa./ Archivo
De acuerdo con la Andi, 13 de los 16 sectores industriales monitoreados presentaron productividad negativa./ Archivo

Desde las primeras semanas de enero, se presentía que el 2013 no sería el año de la industria. La acelerada revaluación del peso, la caída en los pedidos externos por la desconfianza en la economía mundial y un incipiente debilitamiento de la demanda interna eran los factores que hacían pensar en crecimientos negativos generalizados. Lo que no se vislumbraba era que la caída fuera tan profunda.

Según la Asociación Nacional de Empresarios (Andi), en los cuatro primeros meses del año la producción industrial cayó 0,9% frente al mismo período de 2012, siendo los más afectados los sectores de hilatura, tejedura y acabados (con una disminución del 20,1%), el de siderúrgica de hierro y acero (-19,9%) y productos de caucho (-18,7%). El panorama gremial es a todas luces desolador: de los 16 sectores que monitorea, 13 están inmersos en la espiral de la productividad negativa, motivada, especialmente, por el retroceso del 7,3% que sufrieron las exportaciones, en el cuarto mes del año.

La industria colombiana de hoy en día está soportada por la refinación de petróleo (cuya productividad creció 9,9%), las bebidas (subió 2,6%) y la categoría de “otros productos químicos” (ascendió 1,7%). Pero el diagnóstico gremial, a juicio de los analistas, no está totalmente ajustado a la realidad. “Son cifras que la subestiman. Los estudios del DANE revelaban que a marzo la caída industrial fue del 6%, por lo que es apenas lógico inferir que la situación siguió empeorando, porque no se han corregido los problemas estructurales del sector”, afirma Mauricio Cabrera, consultor privado y economista.

Ese comportamiento también ha afectado las economías regionales. Las cifras oficiales registraron en el primer trimestre del año que la caída de la producción fue un comportamiento generalizado en el país, con sus mayores bajas en los Santanderes (11,4%, excluyendo la refinación de petróleo), el Valle del Cauca (8%, en especial en Cali, Yumbo, Jamundí y Palmira) y Bogotá (7%).

A pesar de este panorama, los industriales confían en haber tocado fondo. La Encuesta de Opinión Industrial Conjunta de la Andi señala que el 53% de las empresas califican su situación como buena, mientras que el 42,6% cree en mejores perspectivas para el futuro inmediato. Es más, el gremio cree que en el segundo trimestre se entrará a una “zona de resiliencia incipiente” o una “etapa de recuperación de los indicadores industriales”.

“Los empresarios esperan que las medidas consignadas en la reforma tributaria y el Plan de Impulso a la Productividad y el Empleo (PIPE) tengan efectos positivos en los próximos meses. También confían en la culminación de grandes proyectos de infraestructura que les permita disminuir los costos de producción”, explica Alberto Naranjo, decano de Economía de la Universidad de La Sabana, quien, no obstante, prevé que esa senda no será duradera: “Aún quedan muchos problemas estructurales por resolver, como la baja calificación del capital humano, que hacen que tanto la productividad como la competitividad en el país sean discretas”.

Tampoco entusiasma el repunte que en los últimos meses ha tenido la tasa de cambio, al pasar de los $1.760 de enero a los actuales $1.890. “El repunte ha ido de la mano con el de otras monedas, como el real o el peso chileno, por lo que obedece a una coyuntura común. Pero el estímulo del Gobierno para que los fondos de pensiones compraran dólares para invertir en el exterior no ha sucedido, y tampoco se ha corregido el cuello de botella del déficit en infraestructura. Por eso, no se puede pensar que la industria haya tocado fondo”, afirma Cabrera.

 

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