Más del 65% de los colombianos no están asegurados

Tan solo 8 millones 400 mil personas de toda la fuerza laboral activa tiene una protección de riesgos profesionales.

Desde que sale a trabajar usted puede estar corriendo un riesgo, pero, al llegar a la compañía donde labora, ese peligro cobra un valor aún más alto, sin importar si es sólo una mano, un brazo, o un dolor muscular, la aseguradora de riesgos profesionales deberá responder por su salud. Y aunque parezca un tema sencillo y fácil de adaptar, las cifras en Colombia reflejan lo contrario porque no todas las organizaciones son conscientes de esto. De las 23 millones de personas económicamente activas, tan solo 8.400.000 están afiliadas al sistema de riesgos profesionales.

Empleos en sectores como la agricultura, la ganadería, la minería y la vigilancia, son los que lideran la lista con los más altos índices de accidentalidad, mortalidad y enfermedades ocasionadas por las distintas profesiones en Colombia. En números, el primer panorama muestra que por cada 100 trabajadores, el 3.96% sufre accidentes mientras desempeña su labor, la tasa de mortalidad por cada 100 mil empleados es del 3.22%, y el 1.44% padece enfermedad laboral.

Cifras que motivaron a Colmena, vida y riesgos profesionales, a organizar el IV foro internacional denominado: “Innovación y liderazgo en seguridad y salud en el trabajo", que se llevará a cabo en Cali, Medellín y Barranquilla. Este lunes en el hotel Sheraton de Bogotá, expertos de Argentina, Chile y España hablaron de la importancia que tiene en las empresas velar por el bienestar de sus trabajadores y compartieron las respectivas estrategias que en sus países han funcionado.

“Nuestro sistema funciona sobre la base de una ley que es un seguro social obligatorio. Cuando empezó la idea en Chile, la accidentalidad laboral era del 25%, es decir, 25 de cada 100 trabajadores tenían cualquier tipo de accidente al año. Hoy los niveles están cercanos al 5%”, dijo Arturo Cares Soulis, gerente de prevención de ACHS (Asociación Chilena de Seguridad), en diálogo con El Espectador.

Y aunque han tenido que afrontar grandes dificultades como el accidente de la mina San José, en agosto de 2010, asegura que gracias a esas pruebas, pudieron darse cuenta que aunque estaban haciendo las cosas bien, debían mejorar. “La mina hasta hoy está cerrada, así que toda la inversión que le habían hecho se perdió, es un ejemplo sencillo de las graves consecuencias que en una compañía puede tener la falta de seguridad para sus empleados”, añadió.

Sus estrategias y programas han permitido que Chile sea uno de los países ejemplos a seguir en este tema que empezó desde el siglo pasado a nivel mundial. En su acento chileno, Cares Soulis mencionó algunas metas que se han planteado y que han logrado cumplir antes de lo que pensaban. “Luego del accidente, Chile empezó en una etapa de reflexión, nos propusimos innovar en los modelos para bajar la accidentalidad de un 5% a un 4% en 2014, eso significa 30.000 accidentes menos al año, gracias al trabajo en equipo pudimos alcanzar esa meta este 2013”.

Sin embargo, los desafíos no cesan. Actualmente Chile está concentrado en capacitar a los trabajadores para que tomen conciencia de los cuidados que deben tener en sus trabajos, y los riesgos que pueden estar corriendo, “el año pasado llegamos a 300.000 trabajadores, para el 2014 la meta es llegar a 1.200.000. Lo más complicado es que los empresarios entiendan que el tiempo invertido en estas capacitaciones, no son pérdidas sino ganancias”, puntualizó.

Y en tono de consejo, dijo que uno de los secretos del éxito que ha tenido su país está en la innovación, no vista solamente desde la tecnología como se relaciona en la actualidad, sino en repensar las cosas y buscar soluciones, en la nueva forma de ver los retos.

Un tema de la época de la revolución industrial que mantiene su vigencia hasta nuestros días. Una inversión por parte de las compañías que se verá retribuida en la productividad de sus trabajadores. Salud y riesgos profesionales, el desafío de las empresas de hoy. La pregunta es amplia y la respuesta contundente: ¿Qué le puede pasar a las organizaciones que no estén cumpliendo con esta obligación?, “Corren el riesgo de desaparecer”, afirmó con seguridad, Rafael Genaro Herrera, vicepresidente comercial y de negocios de Colmena vida y riesgos profesionales.