¿Qué pasa en Estados Unidos?

La lista de las teorías que podrían explicar la dura situación económica que vive el país del norte.

Cada día los medios norteamericanos publican teorías para explicar por qué cerró el gobierno federal, por qué el país más rico de la historia puede dejar de pagar su deuda pública la próxima semana y por qué sus partidos políticos llevan sus disputas a extremos temerarios para ellos y para el mundo.

Enumero algunas de esas teorías. 1) el juego de quién es una gallina: los partidos políticos actúan como dos choferes que avanzan a toda velocidad, en dirección a estrellarse de frente, y cada uno quiere demostrar que aguanta más que el otro antes de dar el timonazo; es una explicación basada en la testosterona y banalmente trágica.

2) Los partidos están atrapados por minorías extremistas, centradas en problemas de religión, inmigración, género, medio ambiente, empleo local, etc. Sus agendas responden a realidades políticas de unos pocos congresistas en sus distritos de origen, donde su reelección personal depende de que no ceda un ápice al partido opuesto. La ideología reemplazó el debate orientado a buscar acuerdos y puntos de transacción, que debiera ser la esencia de los políticos en Washington; la ideología y el localismo los llevan a tratar de exterminar al oponente, a quien se considera peligrosamente equivocado.

3) La economía crece en el mejor de los casos al 2 por ciento y la desigualdad ha aumentado, en parte por la revolución de la información y por la globalización. El resultado: crispación política, en la medida en que las clases sociales y las generaciones de viejos y jóvenes se apartan y sus intereses se contraponen, luchando por repartir una torta que crece más lentamente.

4) Estados Unidos cada vez estará menos dominado por los “blancos”, quienes en un par de décadas podrán dejar de ser mayoría; esto ha transformado el mapa político y las agendas regionales. Las minorías étnicas, afroamericana, hispana y asiática han adquirido preponderancia, reforzando que las agendas políticas se difuminen de lo nacional a lo local.

5) El fin de la guerra fría liberó a los líderes políticos de temibles presiones geopolíticas; cuando había soviéticos era imperdonable que republicanos y demócratas se trenzaran en irreconciliables grescas domésticas. Era imperiosa una mayor profundidad en el liderazgo y una disposición a transar en pos del bien común. La ausencia de un enemigo externo de peso da lugar a que debates menores se polaricen y lleguen a paralizar el aparato político.

En lugar de escoger entre estas hipótesis plausibles, cabe preguntarse el camino que llevaría a superarlas. ¿Qué forzaría a un país a hacer introspección, acto de contrición e intención de enmienda?

De pronto las naciones sólo llegan a la corrección después de cometer un gran pecado. En el caso de un país, incurrir en una crisis causada por errores que eran evitables.

Las actuales crisis pueden ser el camino de una nación en búsqueda del foco extraviado. Pero nadie sabe qué tan grave tiene que ser la crisis para que produzca ese efecto sanador. Esta es sólo otra hipótesis.