Sólo 2% de las empresas en Colombia emite facturas electrónicas

La factura electrónica es un documento que soporta transacciones de venta de bienes o servicios.

Entidades estatales como la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales (Dian) hacen esfuerzos para conseguir la masificación de la factura electróncia en un escenario donde apenas el 2% de las empresas han migrado a este servicio.

Un estudio de la firma especializada F&MTech, reveló está cifra mopstrando que hay mucho campo de acción en esta modalida. F&MTech es una de las compañías que está promoviendo el uso de la factura electrónica y que le apunta a una masa empresarial sin sellos, químico u órdenes de compra de papel.

En un comunicado explica que la factura electrónica es un documento que soporta transacciones de venta de bienes o servicios, que para efectos fiscales debe ser, expedida, entregada, aceptada, exhibida y conservada por y en medios y formatos electrónicos, de acuerdo con los requisitos técnicos y legales establecidos por ley 527 de 1999, el decreto 1929 de 2007 y la resolución de la Dian No. 14465 de 2007.

A partir de dicha directriz, ya no es necesario imprimir la factura. No se necesita una persona que la entregue, ni una persona que la devuelva y mucho menos un espacio físico para almacenarla.

La factura electrónica es la punta del iceberg de la revolución digital empresarial: las empresas usan muchos documentos formales para sus operaciones además de las facturas. Por ejemplo: cotización, orden de pedido, aviso de despacho, acuse de recibo, nota crédito, nota débito y comprobante de pago. Estos también desaparecerán en algún momento”, explicó Óscar Mauricio Moreno, socio de F&M Tech, quien complementa que hace cinco años sólo se emitían 50 facturas por vía electrónica y hoy la cifra llega a 700.000.

Si los empresarios fueran conscientes de los beneficios de la facturación electrónica, no sólo por el cuidado del medio ambiente y las mejores posibilidades de recaudo sino por la reducción en sus costos operativos, más empresas pensarían en esta alternativa: mientras que los recibos físicos representan gastos, que en promedio alcanzan los 23 millones de pesos , con la implementación de la facturación electrónica serían cercanos a los 4 millones de pesos, destaca Moreno.

Según las cifras del ministerio de las Telecomunicaciones (TIC), esta revolución digital incluye a los microempresarios, que son un motor de la economía en todo el país. En 2010, solo 7% de ellos se conectaba a Internet, en 2013 se llegará al 30% y la meta para 2014 es el 50%. Durante los últimos tres años las conexiones del país a Internet pasaron de 2,2 millones a 7,2 millones.

“La factura electrónica y otros documentos electrónicos, está orientada a todas las empresas, sin importar su tamaño desde micro hasta grande. El proceso de implementación tecnológica puede tardar alrededor de un mes, algunas implementaciones para empresas micro o pequeñas pueden tardar tan solo un día. El inicio de operaciones con factura electrónica frente a la Dian es obligatorio y muy sencillo (en tres pasos ya está listo) y puede tardar una o dos semanas”, destaca el empresario.

“Me he encontrado con muchos empresarios, cuya preocupación radica en no tener el papel (factura) con el sello para poder cobrar. Espero que dentro de poco cuando las empresas interioricen las bondades de los documentos electrónicos, la tranquilidad la dará una factura de este tipo con sus respectivos sellos digitales y firma electrónica por fin le dirán: adiós al papel”, concluye Moreno.
 

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