Y a la pobreza, ¿cómo le irá en 2015?

Entre 2013 y 2014 la población considerada pobre en Colombia bajó de 30,6 a 28,5%. Expertos dicen que un menor crecimiento económico este año afectaría la lucha.

La pobreza multidimensional se redujo 2,9 puntos porcentuales con respecto a 2013. /Archivo

En 2014, dijo el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), 28 de cada 100 colombianos estuvieron en condición de pobreza monetaria, mientras 8 de cada 100 estuvieron en la pobreza monetaria extrema. Esa medición se refiere sólo a los ingresos e implica que quien percibe menos del costo per cápita mínimo, que es de $211.807, se considera pobre, y que quien tiene ingresos inferiores a $94.103 mensuales se considera pobre extremo. Las cifras dan cuenta de una reducción de la pobreza, respectivamente, de 18,9 y 14,8 puntos porcentuales en los últimos diez años.

Mientras el Departamento Nacional de Planeación (DNP) expresó su satisfacción por una disminución en la pobreza monetaria que superó en 3,5 puntos la meta de 32% prevista en el Plan Nacional de Desarrollo 2010-2014, el Departamento para la Prosperidad Social (DPS) aseguró que el reto aún está en la pobreza rural. Tatyana Orozco, directora del DPS, dijo que se están evaluando estrategias para la generación de ingresos y la inclusión social de la población rural. “Estimular que se emplee más población vulnerable, que en los contratos del Estado haya una cláusula de inclusión social, para que nuestros proveedores contraten población vulnerable”, dijo Orozco. Según el DANE, en las cabeceras municipales, 661.000 personas salieron de la pobreza, mientras que en los centros poblados y rurales dispersos la reducción fue de 123.000 personas.

Para Hernando José Gómez, economista y exdirector del DNP, es de resaltar que la pobreza extrema se consolide en un dígito. Afirma que los dos elementos fundamentales en las disminuciones de las cifras han sido el buen crecimiento económico del país —del orden de 4,5% en promedio durante los últimos 10 años— y los subsidios focalizados, como Más Familias en Acción. “No son subsidios generales, como el de la gasolina, sino que van realmente a los más pobres, que lo necesitan”, dijo Gómez.

Por eso, una economía desacelerada para 2015, como la que han proyectado instituciones como Fedesarrollo y el Banco de la República, entre 3,5 y 3,6%, afectaría los esfuerzos de lucha contra la pobreza.

Una investigación dirigida por Gómez, titulada Colombia frente a una destorcida en los precios del petróleo, estimaba que la caída del precio del barril a US$60 y la reducción a cero de la inversión extranjera directa en el sector minero-energético significarían un retraso de seis años en la lucha contra la pobreza. “En términos de pobreza, esta aumentaría de 29% que se observa en la actualidad, hasta máximos de 34% en los siguientes dos años y retornaría lentamente a niveles del 31% en el año 2020”, dice el estudio, publicado en los cuadernos del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).

Si bien el DPS no tiene aún cálculos de cuánto pueda afectar el desplome de los precios del crudo en los esfuerzos, Orozco afirma que es “fundamental coordinar estrategias desde el Gobierno”, con iniciativas como la de inclusión laboral para población vulnerable.

Calcular la afectación, según Gómez, “es difícil, pero indudablemente cualquier tasa por debajo del 4% nos empieza a afectar negativamente las cifras de pobreza. Obviamente mientras más fuerte sea el impacto (de la caída en los precios del petróleo), creceremos menos”. De acuerdo con el DNP, el 90% de la reducción de la pobreza se ha logrado por el crecimiento económico, mientras que el Banco Mundial le atribuye tres cuartas partes a ese factor.

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