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Educación 8 Jun 2013 - 9:00 pm

Dice el académico Juan Ramón de la Fuente

'El único camino al desarrollo es la educación'

Para el presidente de la Asociación Internacional de Universidades, el mayor desafío de América Latina es un modelo de desarrollo basado en el conocimiento.

Por: Viviana Londoño Calle
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Durante 1999 y 2007, Juan Ramón de la Fuente fue el rector de la Universidad Nacional Autónoma de México, considerada una de las mejores de Latinoamérica. / AFP

Al psiquiatra Juan Ramón de la Fuente lo conocen bien en México: desde 1999 y durante ocho años fue el rector de la Universidad Nacional Autónoma de México, considerada una de las mejores de América Latina, y desde entonces se convirtió en un referente en el país a la hora de hablar de educación. Actualmente es el presidente de la Asociación Internacional de Universidades y hace parte de la junta de gobierno de la Universidad de Naciones Unidas.

Para De la Fuente, la educación en la región aún tiene mucho que aprender de países como los del norte de Europa, que en menos de dos décadas se comprometieron con la contratación de capital humano de alta calidad y han comprobado que la educación se traduce en sociedades más equitativas y una mejor calidad de vida.

¿Cree, como otros expertos, que la educación en América Latina fracasó?
Hay grupos excelentes en muchas universidades y hay buenos investigadores, pero la verdad es que son la minoría. El conjunto de la educación es el que tenemos que ver con cierta preocupación, porque sistemas educativos como los de Europa, Canadá, Estados Unidos, incluso Asia, siguen siendo mucho mejores que los nuestros, y no es algo que debamos ocultar. Por el contrario, hay que reconocer que tenemos un largo camino por avanzar.

¿En qué hemos fallado?
Seguimos pensando en el corto plazo y la educación es un proceso de largo aliento. Basta con pensar cuántos años se necesitan para formar un doctor o un magíster. Nos ha costado entender que el modelo pedagógico está cambiando como resultado de las tecnologías, y que necesitamos actualizarnos. Además en algunas escuelas siguen enseñando lo mismo que enseñaban cuando nosotros éramos niños, pero es más importante enseñar a pensar y a resolver problemas que a memorizar. Si esto se induce con tiempo, se tendrán mejores bachilleres y mejores universitarios.

¿Qué tan grave es que muchas de nuestras universidades no tengan suficientes recursos para la investigación?
Países como los asiáticos, los del norte de Europa y más recientemente los del golfo Pérsico están invirtiendo sus recursos en investigación, lo que se traduce en innovación y mejor calidad de vida. En América Latina hay muy buenos investigadores, pero trabajan en condiciones muy precarias. Necesitamos tener un plan de inversión en investigación más agresivo. No vamos a poder competir con todos los países en todas las disciplinas, pero si nos integramos y logramos hacer pactos en investigación, es posible que tengamos un mejor desempeño. La educación no puede tener otro propósito que cerrar la brecha de la desigualdad y ser la palanca del desarrollo.

Asegura que los países latinoamericanos deben seguir un modelo económico basado en el conocimiento. ¿Cómo lograrlo?
La economía del conocimiento es la capacidad que tienen las sociedades para incorporar bienes y servicios con un valor científico y tecnológico. Es el resultado de la inversión en educación y en tecnología, que a su vez atrae calidad de vida, salud y reducción de la pobreza. Los países que no la aplican, no mejoran su competitividad. Aparte de Brasil, ningún otro país de América Latina ha logrado insertarse en esta economía. No hay atajos para el desarrollo. Quien piense que puede llegar por atajos va a ir a otro lado, porque no hay otro camino que la educación.

¿Qué aprendieron los países europeos que nosotros no?
Que al tener una sociedad más educada, las posibilidades de desarrollo se potencian. Los que mejor lo han hechos son los países del norte de Europa, que en la década de los 80 hicieron una inversión pública masiva en educación. El modelo está puesto, necesitamos prepararnos bien para entrar.

Uno de los grandes desafíos de la región sigue siendo la fuga de conocimiento. ¿Cómo lograr que los profesionales permanezcan en sus países?
Hay que crearles las plazas de trabajo; a eso me refiero con las políticas de largo plazo. En este momento hay por lo menos 40.000 latinoamericanos estudiando posgrados fuera de sus países, y en la misma situación se encuentran 500.000 jóvenes de la India. La diferencia es que en ese país ya tienen previstos los puestos de trabajo para cuando regresen. Mientras nosotros seguimos expulsando nuestros talentos por falta de oportunidades, allá ya tienen un diseño y una planeación para ubicarlos. Si nos faltan eslabones como este, obviamente el sistema no funciona. A América Latina no le faltan neuronas, le falta mejor planeación, más inversión, mejor infraestructura.

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