La apuesta de las universidades por llevar el turismo a las aulas

Colombia es el cuarto país de América Latina en el que más se construyen proyectos hoteleros, una realidad que demanda profesionales cada vez mejor capacitados.

Los profesionales de esta industria no sólo tienen un campo de acción relacionado con hoteles y restaurantes. Las marcas de lujo los están necesitando. / iStock

El crecimiento sostenido de la industria del turismo en un ambiente de posconflicto en el territorio nacional y la apertura de nuevas compañías del sector alrededor del mundo han llevado a que la demanda de talento humano calificado en áreas relacionadas con la hospitalidad y los servicios aumente. Una realidad en la que las universidades e instituciones educativas se han vuelto protagonistas para fortalecer la calidad y los lazos entre alumnos y comunidades.

En Colombia, el programa más antiguo —con 43 años de funcionamiento— es el de administración de empresas turísticas y hoteleras de la Universidad Externado. “Nos hemos encargado no sólo de generar habilidades para gestionar y gerenciar todo tipo de empresas, como agencias de viaje, restaurantes y parques temáticos, sino garantizar que los estudiantes salgan formados como gestores territoriales con capacidad de construir políticas de turismo”, cuenta Edna Rozo, decana de la facultad.

Para lograrlo, incluyeron materias relacionadas con áreas de administración gerencial, gestión y cultura gastronómica, de alojamiento y de destinos, que se suman a un eje transversal de investigación aplicada a través de la cual se busca fortalecer la capacidad de trabajo en equipo, de negociación y resolución pacífica de conflictos.

En el caso del programa de hotelería y turismo de la Universidad Agustiniana, que nació con el propósito de responder a las necesidades de educación profesional que tienen los jóvenes del noroccidente de Bogotá, se destaca el enfoque investigativo y de proyección social. “Hemos desarrollado proyectos turísticos en el Casanare, formado a prestadores de servicios turísticos y aportado a la sensibilización turística en la capital del país”, detalla Gloria Elsa Duque, su directora.

Estos esfuerzos no tendrían resultados de no ser por el interés que cada año muestran los estudiantes. “El turismo es una actividad muy vulnerable a variables mundiales. En los últimos 20 años ha habido momentos en los que la violencia, el orden público y los problemas de terrorismo lo han afectado bastante. Sin embargo, desde 2012 hemos tenido una mayor demanda”, agrega Rozo.

Para la academia, este escenario se tradujo en la oportunidad de apostarle a un turismo responsable con un enfoque de desarrollo sostenible y competitivo, que no genere impactos negativos en el ambiente, haga un buen uso del patrimonio cultural y aporte a una mejor calidad de vida y al desarrollo del país.

“No concebimos la posibilidad de hacer turismo sin que sea una actividad sostenible, que respete el entorno, los patrimonios, las culturas, las identidades y piense en las nuevas generaciones. Por eso la importancia de que quienes brinden los servicios del sector sean personas capacitadas y formadas para ello”, afirma Jorge Corrales, decano de la Facultad de Ciencias Administrativas de la Fundación Universitaria Los Libertadores.

Precisamente, Corrales considera que uno de los desafíos que tiene Colombia es que el turismo sea visto como una actividad en la que cualquier persona se puede ocupar. “Cuando analizamos quiénes son los secretarios de turismo de los municipios o los encargados de los ejes de desarrollo, nada tienen que ver con el sector”, agrega.

Los futuros profesionales de esta industria no sólo tienen un campo de acción relacionado con hoteles y restaurantes. “Nos hemos dado cuenta de que más o menos el 55 % de nuestros alumnos se van a trabajar a marcas de lujo, como Bulgari, Louis Vuitton y Valentino, que también demandan con frecuencia su profesionalismo y calidad”, señala Beatriz Blecher, directora regional de admisiones de Glion y Les Roches.

Una universidad suiza especializada en lujo y hospitalidad que hace un mes llegó al país para ofrecer sus programas. “Vimos que la cantidad de establecimientos hoteleros que se están construyendo en Latinoamérica es increíble. Y esa oferta se traduce en un aumento del desarrollo de la industria. De acuerdo con empleadores, hay una necesidad muy grande de tener líderes en la región en los próximos 15 años”, agrega Blecher.

Lo cierto es que el trabajo por hacer aún es largo, teniendo en cuenta que Colombia es el cuarto país de América Latina donde más se están construyendo hoteles, después de Brasil, México y el Caribe. Así que reclutar cada vez más estudiantes interesados en el sector es la posibilidad de formar una robusta y muy preparada generación de expertos en turismo y hospitalidad.