Los mejores colegios públicos y privados de Colombia

El estudio no sólo analiza los resultados de las Pruebas Saber11, sino también el nivel socioeconómico de la población impactada, la metodología utilizada en las aulas de clase y el costo de la pensión.

La Fundación Alberto Merani tardó seis años en analizar los datos de 13.000 instituciones educativas del país. / Cristian Garavito
La Fundación Alberto Merani tardó seis años en analizar los datos de 13.000 instituciones educativas del país. / Cristian Garavito

Cada año en Colombia se publica un ranquin con los mejores colegios del país de acuerdo con los resultados de las pruebas Saber 11, esto con el objetivo de facilitar la definición de políticas de educación pública y privada, y de ayudarles a los padres de familia a decidir qué tipo de establecimiento educativo quieren para sus hijos.

Sin embargo, estos resultados suelen estar concentrados en las grandes ciudades y en colegios con pensiones costosas, por lo que la Fundación Alberto Merani se puso en la tarea de analizar otros componentes, como el nivel socioeconómico de la población impactada, la metodología utilizada en las aulas de clase, el costo de pensión, la estratificación, la ubicación geográfica y el género del plantel.

El colegio público que lidera la lista es la Fundación Pies Descalzos, sede Barranquilla, que desde 2009 viene trabajando con niños y jóvenes en el corregimiento Eduardo Santos-La Playa, un sector históricamente conocido por recibir población en situación de desplazamiento, proveniente de departamentos vecinos como Magdalena, Sucre y Bolívar.

Y en cuanto a los privados, el colegio Monseñor Bernardo Sánchez Hermanas de Nuestra Señora de la Paz, en Bogotá, ocupó el primer puesto entre las instituciones educativas.

Para responder a la pregunta de cuáles son los mejores y peores colegios de Colombia, la Fundación reunió y procesó todos los datos disponibles en las bases de datos del Icfes, de 2011 a 2015, en los casi 13.000 centros educativos que hay en el país, mediante un software especializado de medición y proyección, que muestra la velocidad de mejoramiento o desmejoramiento de cada institución educativa del país, tanto pública como privada.

El estudio se concibió por tres razones principalmente: como una forma de hacer un reconocimiento público a instituciones educativas que a bajo costo son consistentes en sus procesos de mejoramiento en búsqueda de la calidad, para desvirtuar la idea que sólo con altas inversiones se obtienen mejores resultados y para evaluar la realidad de la evolución en calidad educativa de Colombia.

Los colegios privados que se seleccionaron para el ranquin son aquellos con costo de pensión mensual no superior a $130.000. Es decir, que logran operar a un costo equivalente a la mitad de un colegio oficial y 10 veces menos que un colegio privado, sin recibir subsidios.

Alejandro de Zubiría, director de Calidad de Educación de la Fundación Alberto Merani, considera que los mejores colegios no son los que mantienen excelentes resultados, sino aquellos que logran mejorar rápidamente su desempeño año tras año.

“Para un país con una población medianamente pobre como Colombia, estos colegios de bajo costo y alta velocidad de mejoramiento son aún más importantes de resaltar y de estudiar que los colegios que obtienen puntuaciones altas a costos altos”, explica Zubiría.

Según el experto, el 40 % de los colegios analizados tienen una aceleración pésima, lo que significa que desmejoran año a año. Casi el 20 % de los colegios no mejoran ni empeoran, cerca del 40 % mejoran lentamente y sólo el 1 % mejoran rápidamente, por lo que se les llama “colegios cohetes”. 

Aquí está la lista de los 25 mejores puestos en cada categoría

 

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